Panamá | Proyecto de ley busca preservar lenguas de siete pueblos indígenas en riesgo de desaparecer

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Lenguas indígenas de Panamá luchan contra el olvido

En Panamá existen siete pueblos indígenas: Guna, Ngäbe, Buglé, Emberá, Wounaan, Naso, Teribe y Bri Bri, cuyas lenguas están en riesgo de desaparecer.

Cada 15 días, una lengua desaparece en algún rincón del planeta, lo que supone una pérdida catastrófica para la cultura asociada a ella. Según la Unesco, se estima que para finales del siglo XXI habrán desaparecido 6,000 lenguas en el mundo, lo que representa una amenaza inminente para la riqueza cultural y a la identidad del patrimonio universal.

La desaparición de estas lenguas, según la Unesco, no solo afecta la diversidad cultural, sino que representa una vulneración a los derechos humanos, ya que el «40% de los habitantes del planeta no tiene acceso a la enseñanza de la lengua que hablan o comprenden».

En Panamá existen siete pueblos indígenas, cada uno con su propia lengua, costumbres y tradiciones distintivas. Se trata de los pueblos Guna, Ngäbe, Buglé, Emberá, Wounaan, Naso, Teribe y Bri Bri, cuyas lenguas, en algunas de estas comunidades, están en riesgo de desaparecer.

Ante esta realidad, el Pleno de la Asamblea Nacional envió al Ejecutivo para su respectiva sanción un proyecto de ley que busca proteger los «Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas».

El documento, que consta de 31 artículos, establece que a través de sus autoridades educativas, el Estado deberá garantizar que los pueblos indígenas tengan acceso a la educación intercultural y plurilingüe y a adoptar las medidas necesarias para que en el sistema educativo se asegure el respeto a la dignidad e identidad de las personas, independiente de su lengua.

Por ello, en los niveles medio y superior, se deberá fomentar la interculturalidad y el respeto a la diversidad y los derechos lingüísticos.

Además, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Cultura deberán crear una entidad que será responsable de generar políticas y acciones destinada a rescatar, proteger, promover, preservar, fomentar, investigar y difundir las lenguas y sus variantes lingüísticas de los pueblos indígenas, con la rectoría de los pueblos y comunidades indígenas.

El Ministerio de Educación, a través de la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe, tendrá que desarrollar programas de capacitación en el conocimiento y uso de las lenguas indígenas dirigidos a personas no indígenas que tengan la responsabilidad en las prestaciones de los servicios públicos en las diversas instituciones o programas que vayan a ejecutar en las comarcas y comunidades indígenas. También estarán dirigidos a los propios funcionarios indígenas que no hablan y que olvidaron su lengua.

Esta medida busca que las instituciones y dependencias de carácter público están obligadas a establecer los programas de desarrollo de atención y de servicio a los pueblos indígenas en la lengua que corresponda, cuando así sea solicitado.

También obliga a establecer mecanismos adecuados y necesarios para garantizar el uso de las expresiones verbales, escritas por rituales manifestados en la lengua de los pueblos indígenas y no podrá limitarlo en forma alguna y deberá tener atención especial en los topónimos en lenguas originarias.

La norma también obliga a los medios de comunicación públicos y estatal a destinar espacios dentro de su programación para la emisión de programas en las diversas lenguas indígenas y sus variantes lingüísticas, así como la promoción de su literatura y tradiciones orales.

Se establece, también, la celebración, cada 21 de febrero, del Día Nacional de las Lenguas.

Para el dirigente comunitario de la comarca Ngäbe Buglé, Enrique Montezuma, a pesar de las disposiciones constitucionales que reconocen y promueven la conservación y promoción de las lenguas indígenas en Panamá, el Estado ha sido lento en su implementación.

Montezuma hace referencia a los artículos como el 88 y el 90 de la Constitución, los cuales enfatizan la importancia de proteger y promover estas lenguas, así como el respeto a la identidad étnica de las comunidades indígenas.

«Las lenguas indígenas han sido importante tanto en el pasado como en el presente y en el futuro, porque en ella está la memoria única de cada persona, han contribuido en el desarrollo, consolidación para la paz y reconciliación en conflictos y guerra entre los pueblos del mundo», agregó.

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