Las posiciones de los gobiernos de América Latina sobre Medio Oriente – Por Liliana Oropeza Acosta

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Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de NODAL. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Liliana Oropeza Acosta, especial para NODAL

A más de un mes de los acontecimientos del 7 de octubre en Israel, que fue un detonante del agravamiento de una crisis que está vigente durante más de 75 años, en los siguientes párrafos se hará una revisión de algunas de las posiciones de los países latinoamericanos a través de lo expresado por sus mandatarios, cancillerías y acciones en el escenario multilateral, concretamente, Naciones Unidas.

Una cronología de las expresiones de algunos mandatarios y cancillerías

Concentrándonos a las posiciones latinoamericanas, salvo algunas excepciones, casi la totalidad de los países condenaron el ataque de Hamás, pero ante el desarrollo de los sucesos, muchos muestran su condena a Israel por los ataques en la Franja de Gaza, que es además una de las zonas más densamente pobladas del mundo con gran población infantil.

Venezuela, Nicaragua y Cuba fueron los únicos 3 que no condenaron los ataques del pasado 7 de octubre, Bolivia manifestó preocupación.

Bukele de El Salvador, quien resaltó su ascendencia palestina tuvo una dura posición indicando que la desaparición de Hamás sería lo mejor para los palestinos, haciendo incluso un paralelismo con la mara salvadoreña.

Petro, contundente desde el primer momento, es el mandatario que más se ha manifestado, sobre todo a través de sus redes sociales, lo cual le valió que Israel llame a consultas a su embajador en Colombia.
Es necesario aclarar que llamar a consultas a los embajadores equivale a una reprimenda diplomática. El derecho internacional establece que se hace con el objetivo de informar sobre un determinado asunto y recibir instrucciones particulares y en ocasiones, es la antesala al quiebre de relaciones diplomáticas.
Ante esta acción, Petro manifestó el 15 de octubre en la red social X: “Convoco a América Latina a una solidaridad real con Colombia. Y si no es capaz, será el desarrollo de la historia la que dirá la última palabra como en la gran guerra del Chaco.”

Recientemente, el 9 de noviembre, anunció que su gobierno se sumará al de Argelia en llevar a Netanyahu a la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad. Este apoyo manifiesto es firme desde tiempo atrás, pues su primera intervención en la semana de Alto Nivel de Naciones Unidas el pasado septiembre fue rotunda, convocando a una Conferencia de Paz para Palestina.
El dos de noviembre fue el gobierno colombiano quien llamó a consultas a su embajadora en Israel, posteriormente lo hizo Boric en Chile y recientemente Honduras se sumó a estos países, en el comunicado de su cancillería mencionó las pérdidas de vidas palestinas a raíz de la “venganza de Israel contra Hamás” y “condena enérgicamente el genocidio”.

Chile alberga la colectividad palestina más importante de Latinoamérica, son alrededor de medio millón personas, es incluso la más grande colectividad fuera de los países árabes, esto también se ve reflejado en las masivas movilizaciones ciudadanas a favor de Palestina.

Brasil, México y Perú exigieron un cese al fuego. México se mantiene neutral apelando a la solución de los dos Estados, AMLO explícitamente indicó “no querer tomar partido”. Así mismo, dijo querer ser claro con que no romperán relaciones con Israel.

Argentina, es el país con más población judía de la región y con varios nacionales como rehenes, Alberto Fernández y cancillería están bajo constante negociación y con los mayores esfuerzos para su liberación y repatriación. Luego del 7 de octubre cancillería comunicó su solidaridad con el pueblo israelí deplorando los ataques armados provenientes de la Franja de Gaza y el 1 de noviembre sumó su condena al ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel contra el campo de refugiados de Jabalia, en el norte de Gaza.

Bolivia, fue mucho más allá del repudio, se consolidó como el primer país desde esa fecha en romper relaciones diplomáticas con Israel, decisión expresada el 31 de octubre en una conferencia de prensa otorgada por la Canciller interina que manifestó: “Bolivia, comparte la posición del Secretario General de las Naciones Unidas, quien condenó, en el Consejo de Seguridad de este organismo internacional, las violaciones claras del derecho internacional humanitario, e hizo un llamado de alto al fuego en la Franja de Gaza.”

Cabe recordar que años antes, el 2009, fue el propio mandatario Evo Morales quien había anunciado la decisión de romper relaciones, las cuales fueron retomadas el año 2020 durante el gobierno no electo de Jeanine Añez y a quien no le correspondía tomar esa acción.

Venezuela en 2009 también había roto relaciones diplomáticas con Israel, posición que mantiene a la fecha. Y, por último, quien recientemente dio un anuncio de romper relaciones, el 14 de noviembre, fue un país centroamericano, “Belice renueva su llamado a un cese al fuego inmediato en Gaza, el acceso sin obstáculos de suministros humanitarios a Gaza y la liberación de todos los rehenes», concluye el comunicado de su cancillería.

En total, fueron once países latinoamericanos que se han pronunciado en contra de las agresiones de Israel en Gaza y la Cisjordania ocupada.

¿Cómo se manifestaron en escenario multilateral?

El Consejo de Seguridad

Inicialmente, Lula, en su cuenta X manifestó estar «conmocionado» por los ataques contra civiles israelíes, semanas más tarde, el 25 de octubre indicó: “No es una guerra, es un genocidio que ya cobró la vida de casi 2 mil niños que no tienen nada que ver con esta guerra, que son víctimas de esta guerra. Con toda sinceridad, no sé cómo un ser humano es capaz de hacer la guerra sabiendo que tiene como resultado la muerte de niños inocentes”.

Brasil junto con Ecuador, ocupan los dos espacios de miembros no permanentes correspondientes a la región en el Consejo de Seguridad que es la entidad a cargo del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales cuyas resoluciones son de carácter obligatorio.

Esa declaración fue posterior a que Brasil había presentado una propuesta de resolución ante el primer fracaso de propuesta por parte de Rusia. Durante el mes de octubre, ocupó la presidencia temporal del Consejo de Seguridad de la ONU, su propuesta fue aprobada por 12 países, pero vetada por Estados Unidos, miembro permanente con poder de veto ¿El motivo? No condenar enérgicamente el ataque de Hamás.

Por su parte Ecuador, mediante un comunicado de su Cancillería reconoció que Israel tiene derecho a proteger a sus ciudadanos, pero que el ejercicio de legítima defensa debe hacerse en cumplimiento de las del derecho internacional.

En total fueron cuatro resoluciones las presentadas en el Consejo de Seguridad, dos de Rusia, una de Estados Unidos (que indicaba que Israel obraba en legítima defensa) y una de Brasil. Al no encontrar un consenso, se derivó a la Asamblea General, una instancia mucho más democrática con la representación de todos los países miembros y sin poder de veto, sin embargo, sus resoluciones no son vinculantes.

La Asamblea General

Ante los vanos intentos del Consejo de Seguridad y el agravamiento de la situación, el 27 de octubre se llevó a cabo una reunión de emergencia de la Asamblea General donde Jordania, en nombre de los países árabes, presentó un proyecto de resolución para la protección de civiles sosteniendo la obligaciones legales y humanitarias, pidiendo una tregua humanitaria inmediata, duradera y sostenida que conduzca al cese de las hostilidades. Esta propuesta fue adoptada con 120 a favor, 14 en contra y 45 abstenciones.

De esos 14 votos en contra, dos pertenecen a nuestra región: Guatemala y Paraguay; Uruguay y Panamá se abstuvieron y Venezuela no votó. (video de la sesión: General Assembly: Tenth emergency special session (resumed), 41st plenary meeting | UN Web TV)

Un par de semanas después, en la 4ª comisión que es la que está a cargo de política especial y descolonización dentro de la Asamblea General, se abordó, entre otras, la resolución para declarar ilegales los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados, incluidos Jerusalén Este y los Altos del Golán, las votaciones tuvieron las mismas tendencias:

¿Por qué estos países votaron en contra?

Guatemala, históricamente mantiene estrechas relaciones con Israel, fue el segundo país del mundo en reconocerlo como Estado y actualmente es uno de los 5 países que tienen su embajada en Jerusalén y no en Tel Aviv al considerarla la capital de Israel, los otros 4 son: Estados Unidos, el primero en trasladar su embajada durante el gobierno de Trump en 2018, seguido de Guatemala (dos días después de Estados Unidos en 2018), Kosovo (marzo 2021), Honduras (mediados 2021, aunque considera retornarla a Tel Aviv) y Papúa Nueva Guinea (2023, es su primera embajada en Israel).

En el caso paraguayo, desde el gobierno de Cartés hubo un acercamiento a Estados Unidos e Israel, e incluso, en el 2018 se manifestó la intención de trasladar su embajada a Tel Aviv, lo cual a la fecha no se concretó.

Tengamos en cuenta que esto va en contra de la resolución 478 del Consejo de Seguridad de 1980 que declaró nula la Ley de Jerusalén de Israel que fue la proclamación de Israel de hacerla su capital e instó a los países a retirar sus embajadas de esa ciudad.

Uruguay y Panamá se abstuvieron, según otras fuentes de prensa, Uruguay procuraba un texto que incluyera la protección de civiles y al mismo tiempo condenara el terrorismo”, en línea con la enmienda propuesta por Canadá, enmienda que no alcanzó los votos para ser aprobada.

Panamá, años antes, el 2012, fue el único país latinoamericano que votó en contra de la resolución que le dio el estatus de Estado observador no miembro a Palestina. Paraguay, Guatemala y Colombia se habrían abstenido en aquella ocasión. A propósito de este punto, Petro indicó este mes que Colombia estaría trabajando en una propuesta de resolución para que Palestina sea aceptada como Estado pleno de la organización.

Venezuela no votó porque se encuentra demorada en el pago de cuotas, situación que le hace perder su derecho a voto ya por segundo año consecutivo. Sin embargo, lo manifestado por Nicolás Maduro en reiteradas ocasiones, acusando a Israel de cometer genocidio y un nuevo apartheid en Gaza, se infiere que esos votos habrían sido a favor de las resoluciones.

A la fecha, regionalmente, no existe una posición común.

La mayoría de los países latinoamericanos defienden la resolución pacífica de los conflictos internacionales y respaldan soluciones fundamentadas en el derecho internacional y negociaciones diplomáticas para abordar conflictos. Nuestro compromiso con principios como la justicia, la autodeterminación, los derechos humanos y la búsqueda de soluciones pacíficas nos ha llevado a ser pioneros en expresar solidaridad y tomar medidas concretas al respecto, ante un delicado escenario, que lamentablemente no tiene visos de solución en lo inmediato.

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