México: elecciones y financieros, aplaudir con las alhajas – Por Luis Hernández Navarro

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Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de NODAL. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Luis Hernández Navarro *

En una célebre actuación de The Beatles en The Royal Variety Show, en el Prince of Wales Theatre de Londres, con la presencia de la reina Isabel II de Inglaterra y la princesa Margarita, un irredento John Lennon tomó la palabra y se dirigió a la audiencia:

En los asientos más baratos, no dejen de aplaudir. El resto de ustedes simplemente hagan sonar sus joyas.

Como sugirió en 1963 el autor de Working Class Hero, a su manera, en el reciente concierto electoral de México, los grandes capitales recibieron el triunfo avasallador de Claudia Sheinbaum y los candidatos de la 4T moviendo sus alhajas. Ellos tienen formas de votar que no pasan por las urnas. Tan sólo un día después de los comicios, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se desplomó 6.01.

La caída es la mayor de los últimos cuatro años. Desde el inicio del covid-19 no había una pérdida de esa magnitud. Sobre el por qué de esta caída, Forbes cita a la analista Gabriella Siller: Hay miedo sobre México, porque Morena y sus aliados ganaron la mayoría en el Congreso, lo que podría provocar cambios radicales en la Constitución.

De la mano del descalabro del mercado accionario, el peso se depreció: pasó a cotizarse en 17.71 por dólar, lo que representa una caída de 4.4 por ciento. El tipo de cambio tiene como talón de Aquiles que cuatro de cada cinco transacciones con la moneda mexicana son especulativas.

Y, como se explica en la nota de Braulio Carbajal en La Jornada de hoy, ante versiones de prensa de que la próxima administración analiza cambios fiscales al sector bancario, los títulos de Banorte perdieron casi 15 por ciento, mientras los papeles de Grupo Financiero Inbursa cedieron 7.5 por ciento.

Curiosamente, las grandes corporaciones y empresarios no deberían quejarse de la 4T. En 2023, los bancos mantuvieron sus ganancias históricas. De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el sector registró ese año una ganancia de 273 mil 314 millones de pesos. Un aumento de más de 10 por ciento en términos reales, en comparación a los 237 mil 321 millones de pesos que obtuvo en 2022. En cinco años, a pesar de la pandemia, esos bancos obtuvieron 958 mil 702 millones de pesos. En el primer trimestre de 2024 no les fue nada mal. Ganaron 68 mil 334 millones de pesos.

En la clausura de la 87 Convención Bancaria en Acapulco, en que el presidente Andrés Manuel López Obrador se despidió anticipadamente de los banqueros, el mandatario les dijo: Me han tratado muy bien, con respeto, y, considero que han sido correspondidos. A su vez, los señores del dinero, agradecieron al jefe del Ejecutivo no haber cambiado las reglas del sector, cumpliendo lo que ofreció en 2019.

Tampoco les ha ido nada mal durante la 4T a los grandes empresarios. De acuerdo con Oxfam, en México hay 293 mil 980 personas con más de un millón de dólares. Concentran 60 pesos de cada 100 de la riqueza privada.

Según Bloomberg, desde que el tabasqueño asumió a fines de 2018, la riqueza de los cinco hombres más ricos de México pasó al doble de las del resto de los latinoamericanos. En los hechos, no se redujo la cuota de mercado dominante que tienen en sus sectores económicos. En palabras del movimiento global que busca combatir la pobreza y la desigualdad esto les ha permitido aprovecharse de los choques económicos tras las recientes crisis globales para incrementar sus ganancias, al subir los precios de los productos en los sectores que controlan más de lo que aumentaron los precios en el agregado de la economía mexicana.

Oxfam documentó cómo habían crecido las ganancias de los 14 con más dinero en México. Los ultrarricos (quienes poseen más de mil millones de dólares) han duplicado su fortuna. Ellos concentran 8.18 de cada 100 pesos de la riqueza privada nacional: 180 mil millones de dólares.

Tres ejemplos. Carlos Slim ocupa el lugar 12 de las 500 personas más ricas del mundo (107 mil millones de dólares). Germán Larrea, segundo lugar en México y 31 internacional (41 mil 500 millones de dólares). En tercer lugar en México y 134 a escala global, Ricardo Salinas Pliego, con 15 mil 300 millones de dólares.

¿Por qué entonces esa respuesta del mundo financiero? Algunas señales de alarma se han prendido en el panorama económico. Analistas han señalado que el peso está sobrevaluado. El Banco de México redujo las expectativas de crecimiento de la economía este año, por segundo trimestre consecutivo, de 2.8 por ciento a 2.4 por ciento. Mantuvo su previsión para 2025 de sólo 1.5 por ciento. La deuda interna del país creció desde 2018 en 35 por ciento en términos reales. Mientras, la deuda pública por habitante subió 7 por ciento en términos reales. Este año habrá alto déficit fiscal: 5.9 por ciento del PIB.

La Secretaría de Hacienda llamó a blindar la economía mexicana ante los choques externos que se acercan: elecciones presidenciales en Estados Unidos; conflicto comercial de Washington y Pekín; altas tasas de interés, y disputas geopolíticas.

Parte de la iniciativa privada asegura que el principal problema que enfrentará el próximo gobierno es la insostenibilidad de las finanzas públicas. Aunque como candidata Sheinbaum anunció que no haría una reforma fiscal para gravar al capital, la promesa de extender los programas sociales y terminar (e iniciar) grandes obras públicas, requieren recursos económicos adicionales. Sin cobrar más impuestos, la opción es contratar deuda.

Los círculos financieros no están tranquilos con los resultados electorales. Le dan a Morena y aliados carta blanca para impulsar profundas reformas, con los que ellos no están de acuerdo. Por eso, más allá de las urnas, han decidido votar con sus alhajas.

* Periodista y escritor mexicano, editor de la página de Opinión de La Jornada de México

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