¿Qué tienen en común Javier Milei, Luis Arce y Nayib Bukele? – Por Canela Crespo

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Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de NODAL. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

¿Qué tienen en común Javier Milei, Luis Arce y Nayib Bukele?

Por Canela Crespo

A los presidentes de Argentina, Bolivia y El Salvador les incomoda la democracia como la conocemos. ¿Dónde se verifica esto? Pues en el hecho de que vienen limitando o hasta anulando a los Poderes legislativos de sus países.

La doctrina democrática liberal y republicana sostiene que los poderes del Estado deben ser independientes y en específico, el Poder Legislativo, el primero en sus estructuras, tiene la atribución de legislar y fiscalizar al resto de los poderes.

Con distintas artimañas, los gobiernos de Javier Milei, de Nayib Bukele y de Luis Arce han limitado las atribuciones de diputadas, diputados, senadoras y senadores.

Veamos caso por caso.

Argentina

Después de 6 meses, el gobierno de Javier Milei logra, paradójicamente con su primer triunfo legislativo, disputarle atribuciones a su Congreso Nacional. Este 12 de junio se aprobó de manera general y a detalle la Ley Bases. En su primer título se aprobaron las “facultades delegadas” que habilitan al Poder Ejecutivo la atribución legislativa en ciertas materias; es decir, que el gobierno puede generar leyes sin pasar por el Congreso para cuestiones de contenido o de su conveniencia, aunque sí de procedencia formal.

Evidentemente, es un atentado contra la separación de poderes y contra la voluntad popular expresada en urnas ya que cada uno de los legisladores es elegido por el voto popular para legislar y hoy, esa atribución está delegada al presidente, que hace unos días se asumió como “un topo infiltrado para destruir el Estado”.

Bolivia

Hace unos meses, haciendo caso a su facultad fiscalizadora, la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) llamó al Ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, a una interpelación. La votación fue positiva por 101 votos, más de dos tercios, para la censura del ministro por lo que con la Ley vigente hasta ese momento, el gobierno estaba obligado a destituirlo y estaba impedido de volver a posesionarlo por al menos 3 años. En contubernio con el Órgano Judicial y por una sentencia constitucional, Luis Arce cercenó la atribución legislativa al ratificar al ministro Del Castillo.

Por otro lado, la atribución legislativa también está limitada. El presidente nato de la ALP, el vicepresidente David Choquehuanca, pasa por encima de todos los acuerdos con las bancadas y no pone en agenda legislativa los temas más importantes de la política nacional, como por ejemplo las elecciones judiciales. El extremo de este cercenamiento llegó cuando el Presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, convocó a una sesión para tratar temas de interés nacional ya consensuados y fue saboteada una y otra vez: se interpuso un recurso aceptado por el Tribunal Constitucional Plurinacional, cortaron la energía eléctrica y programaron una fumigación en el hemiciclo y hasta prohibieron el ingreso de las y los asambleístas. A pesar de todo esto, la sesión se llevó a cabo y aprobó cuatro proyectos de ley entre los que destaca el cese de funciones de las autoridades judiciales autoprorrogadas anteriormente. ¿Qué hizo el gobierno? Pues interpuso un nuevo recurso ante estas autoridades judiciales interpeladas que, cuidando su trabajo, declararon que la sesión es nula. La pelota está en la cancha del ejecutivo, y el plazo para que Luis Arce promulgue las leyes se cumple el 20 de junio. Las organizaciones sociales  han anunciado que, en caso de no respetar la voluntad legislativa, se volcarán a las calles.

El Salvador

Hace unos años, ante un Parlamento de mayoría opositora, Nayib Bukele irrumpió en el recinto legislativo con policías y militares armados con fusiles para sentarse en la silla del presidente de este órgano, simular una sesión legislativa y orar. Este hito fue precedido por las amenazas de Bukele de disolver el Órgano Legislativo. Más allá de la exitosa movida mediática del presidente salvadoreño, que incluso lo llevó a arrasar en las últimas elecciones de hace pocos meses, no debemos dejar de denunciar el atentado contra la democracia que significó este hito y que instauró una política populista del punitivismo y del autoritarismo.

Hace un tiempo, desde las izquierdas y los progresismos, venimos denunciando que existe un proceso de judicialización de la política que ha debilitado a las democracias. A este proceso, se le suma una tendencia a anular los espacios de deliberación y creatividad democrática y de fiscalización que representan los congresos, parlamentos y asambleas legislativas. Estas formas autoritarias de hacer política en realidad hacen eco de la necesidad de los poderes fácticos económicos de acallar la voluntad popular que elige a sus representantes.

De alguna forma, para generar una resistencia a esta tendencia, debemos priorizar la construcción de formas democráticas de poder popular. La desinstitucionalización no se combate desde las propias instituciones, sino desde las organizaciones, los espacios colectivos y claro, desde las calles.

*Canela Crespo, Bolivia . Militante del MAS-IPSP, abogada y feminista. Joel Hernán Verón, Argentina. Militante de Peronismo en Marcha, docente de economía, asesor político

 

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