Bolivia | La irrupción obrera en la movilización de navidad – Por José García

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La irrupción obrera en la movilización de navidad

Con la derrota del intento del gobierno de Bolivia de implementar una política neoliberal de enajenación de los recursos naturales del país, mediante el Decreto Supremo 5503, toca plantear la pregunta: ¿Cuáles fueron los actores claves para entender la movilización que derrotó al gobierno al Paz?

La movilización estuvo liderada por la Central Obrera Boliviana (COB), la central de trabajadores del país que, tras más de tres semanas logró un paro general de caminos que derivó en la abrogación del Decreto. La COB tiene una larga historia de lucha por reivindicaciones nacionales. Pese a su nombre, nunca estuvo compuesta exclusivamente por obreros, sino que cuenta con la afiliación de una pluralidad de sectores no asalariados como campesinos, autotransporte, comerciantes, vecinos entre otros. En su compleja estructura, las tres primeras carteras de la COB representan a los tres sectores más combativos del sindicalismo boliviano: mineros, fabriles y campesinos.

En segundo lugar, en el periodo que hubo entre Navidad y el 5 de enero, los obreros de las ciudades de La Paz, Cochabamba y Oruro fueron los que sostuvieron la exigencia de abrogar el Decreto, con marchas constantes y masivas en las principales ciudades, mítines de protesta y huelgas de hambre. Llegado el lunes 5 de enero, la movilización campesina fortaleció la protesta sumándose a las marchas e iniciando un Bloqueo General de Caminos, el cual paralizó el país alcanzando los 90 puntos en solo 6 días.

Lo novedoso de la movilización de trabajadores fue que, en esta ocasión, quien sostuvo la acción de la COB fue el sector fabril, sujeto de menor visibilidad, pero de una importancia creciente en el panorama sindical y nacional. Esto se debe a la trayectoria histórica del sector, particularmente desde el año 2020. A diferencia de otros sectores que, tras la derrota de Añez en las jornadas de agosto de ese año, retornaron a una cierta estabilidad económica, el sector fabril se mantuvo en pie de movilización durante los últimos 5 años. Mencionemos, por ejemplo, acciones como la toma de tribunales de justicia por una posición de los magistrados pro-patronal en marzo del año 2022 y 2023; también, luchas por salarios y beneficios sociales que derivaron en la toma de fábricas y la constitución de la primera empresa recuperada (empresa social, según la legislación laboral boliviana), por conflicto y no por quiebra, con la participación de más de 300 obreros.

En lo que se podría llamar “el nuevo movimiento obrero boliviano”, el sector fabril dio el primer paso de superación de la lucha inmediata sectorial y salarial, propia de cualquier organización obrera en un momento inicial, para avanzar en proponer demandas más generales, multi sectoriales, en beneficio del conjunto de la clase obrera y otras. La constante disputa del sector fabril con el Órgano Judicial fortaleció la necesidad modificar la justicia en materia laboral a nivel nacional, tanto en el caso de la quiebra de empresas y de despidos de trabajadores por caída de ventas, como la propuesta de crear empresas sociales y formular una política de desarrollo industrial con la participación del Estado bajo control obrero, entre otras demandas. Todo ello se reflejó en la Tesis política de la COB del pasado congreso nacional de trabajadores realizado en la ciudad de Cobija. Dicha Tesis, inspirada en las propuestas del sector fabril, demanda cambios en la economía que no impliquen descargar el peso de la crisis en los trabajadores y el pueblo, sino en los grandes empresarios exportadores.

En la movilización de Navidad, la organización fabril no sólo dio una línea discursiva clave en las ciudades movilizadas de no entregar los recursos naturales del país, sino que aportó con su experiencia de tejer vínculos con otros sectores, como fue el caso del sector campesino. Finalmente, los cambios que se están dando dentro del movimiento obrero son determinantes para pensar el futuro del Proceso de Cambio y del bloque nacional popular boliviano, en una coyuntura marcada por la existencia de gobiernos conservadores que buscan reactivar el neoliberalismo en la región.

 

José García: Historiador y militante del Proceso de Cambio.

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