El Banco de los BRICS financia la mayor línea eléctrica de Brasil
La iniciativa contempla la construcción de la línea troncal “Graça Aranha–Silvânia”, que recorrerá cerca de 1.500 kilómetros y enlazará los estados de Goiás y Maranhão
El Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS (NBD) dio luz verde a un ambicioso proyecto de transmisión eléctrica en Brasil, en una apuesta estratégica por fortalecer la soberanía energética del país y acelerar su transición hacia fuentes renovables.
La iniciativa contempla la construcción de la línea troncal “Graça Aranha–Silvânia”, que recorrerá cerca de 1.500 kilómetros y enlazará los estados de Goiás y Maranhão. Según datos oficiales, la obra demandará una inversión estimada en 20.000 millones de reales (unos 3.770 millones de dólares) y permitirá ampliar la capacidad del sistema nacional para integrar nuevas plantas de energía limpia.
El anuncio fue realizado por el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira de Oliveira, tras mantener un encuentro en Shanghái con la presidenta del NBD, Dilma Rousseff. Durante la reunión, ambas partes ratificaron su compromiso de profundizar la cooperación financiera en proyectos orientados al desarrollo productivo y social.
La iniciativa contempla la construcción de la línea troncal “Graça Aranha–Silvânia”, que recorrerá cerca de 1.500 kilómetros y enlazará los estados de Goiás y Maranhão
“Brasil ha retomado la práctica de la planificación a largo plazo, que garantiza estabilidad institucional y está orientada al desarrollo sostenible. El Banco de los BRICS, bajo la presidencia de Dilma Rousseff, es nuestro aliado estratégico en los esfuerzos por ampliar las inversiones, crear empleo y acelerar la transición energética”, señaló Silveira.
Desde el Ejecutivo brasileño subrayaron que la megaobra forma parte de una estrategia más amplia para recuperar la inversión pública, revertir el deterioro de la infraestructura y garantizar el acceso equitativo a la energía en todo el territorio.
El respaldo del banco multilateral no se limita a este proyecto. En los últimos años, el NBD ha financiado iniciativas vinculadas a la energía eólica y solar, la modernización urbana y el fortalecimiento de las redes de distribución, consolidándose como un actor clave en el impulso de un modelo de desarrollo sustentable.
Este tipo de financiamiento refuerza el papel de los países emergentes en la construcción de alternativas a los esquemas tradicionales de crédito internacional, históricamente condicionados por políticas de ajuste y recorte de la inversión social.
En ese marco, el proyecto “Graça Aranha–Silvânia” se presenta como un símbolo del giro en la política energética brasileña, orientada a combinar crecimiento económico, generación de empleo y compromiso ambiental, bajo una lógica de integración regional y cooperación Sur-Sur.
