El calvario judicial de Milagro Sala: 10 años como presa política en Argentina

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El calvario judicial de Milagro Sala: 10 años como presa política

Este 16 de enero se cumplen 10 años desde que Milagro Sala fue detenida en Jujuy. Aquel día de 2016, la dirigenta social acampaba frente a la Casa de Gobierno provincial para reclamar al entonces recién asumido gobernador Gerardo Morales. Desde entonces, lleva 3.653 días privada de su libertad: primero en penales jujeños, luego bajo arresto domiciliario en esa provincia y desde 2023 en La Plata, donde fue trasladada por razones de salud.

La referenta de la organización barrial Tupac Amaru enfrenta 15 causas judiciales y atravesó seis debates orales y públicos. En septiembre de 2024, la Corte Suprema de Justicia confirmó una condena de 15 años de prisión efectiva por las causas «Pibes Villeros», acusada de «extorsión, fraude y asociación ilícita» en relación con la construcción de viviendas, y otra por amenazas telefónicas a una comisaría del Barrio Alto Comedero en 2014. Su defensa denunció recusaciones e irregularidades en ambos procesos.

«A veces no quiere vivir más porque está cansada de tanto apriete, se cansó de llorar. Lo que le hacen a ella no se lo merece ni al peor enemigo», declaró su hija Claudia a Página/12.

Internada en Gonnet: deterioro físico y emocional
Milagro Sala permanece internada en el Hospital de Gonnet desde hace más de dos semanas. Su médico personal, Jorge Rachid, confirmó a este diario que la dirigenta atraviesa «un proceso de angustia muy fuerte que le provocó una desestabilización emocional profunda».

«Ahora está tranquila, compensada y medicada bajo tratamiento de salud mental», explicó Rachid. El profesional detalló que Sala padece trombosis profunda en el miembro inferior izquierdo y síndrome de May-Thurner, un cuadro vascular complejo que requiere control médico especializado constante. «Es uno de los elementos fundamentales para tenerla en La Plata porque tiene que estar muy cerca de centros médicos especializados porque se puede complicar», agregó.

El médico indicó que un equipo del Hospital Italiano de La Plata la monitorea periódicamente y envía informes sobre su estado de salud a la justicia jujeña. A pesar de cumplir prisión domiciliaria, Sala porta una tobillera electrónica.

Las pérdidas familiares que profundizaron el deterioro
El paso de estos 10 años también dejó pérdidas irreparables en el entorno familiar de Milagro Sala. Hace casi tres años murió su hijo Sergio Chorolque Sala, de 37 años, y meses después falleció su marido, Raúl Noro.

«Para ella, son 10 años de una pesadilla de la que no puede despertar. Cuando salga a la calle no va a encontrar a amigas y compañeros que fallecieron por el Covid. Cree que ha sacrificado a su familia y lo lamenta mucho. Es como una mochila que lleva puesta por la pérdida de su hijo y su marido», relató Claudia.

Según Rachid, estas muertes generaron «un deterioro importante» en la salud mental de la dirigenta, que se sumó a sus problemas vasculares crónicos.

Presión judicial y episodios recientes
«La angustia la desestabilizó emocionalmente y tiene que ver también con la persecución judicial, la quieren llevar a Jujuy por una nueva causa, han venido fiscales jujeños sin la autorización del juez de Instrucción de La Plata a verla. Y además, tuvo un desalojo intempestivo con falsedades que se dijeron en los medios», agregó Rachid.

Su abogada defensora, Alejandra Cejas, denunció lo que definió como «una judicialización del cuerpo de Milagro Sala». «Se olvidan de que ella es una persona que tiene que ser tratada con dignidad», sostuvo. Cejas detalló que durante el último año la dirigenta «ha sufrido un ataque desenfrenado por parte del Poder Judicial jujeño, tratando de traerla para conocimiento de una causa nueva, desconociendo la situación de salud que atraviesa». Se trata de un expediente por lavado de activos derivado de la causa «Pibes Villeros».

El laboratorio del hostigamiento judicial
«Le pido perdón a Morales por ser negra y coya», fue la frase con la que Milagro Sala se presentó hace nueve años en el primer juicio que enfrentó. En esos tribunales habló de la «revolución de la cabeza» con la que los tupaqueros lograron ser «señores y señoras, y hoy nos tratan de usted y no de negros villeros». Y agregó: «No tengo vergüenza de decirlo, estoy orgullosa de ser negra, coya. Y creo que todas esas cosas son las que han molestado a Morales y si él sintió eso, le pido perdón».

Gerardo Morales ya no gobierna Jujuy, desde diciembre de 2023 lo hace Carlos Sadir, también radical, pero según su hija Claudia, «la siguen torturando con causa tras causa, buscando que no recupere la libertad». «Nada le satisface al gobierno de Gerardo Morales, que es el que gobierna detrás de Sadir. Actúa como un monje negro, es que le da órdenes a jueces y fiscales para hostigarla», denunció.

Desde el inicio del caso, varios integrantes de la Tupac Amaru fueron detenidos con acusaciones similares. Milagro Sala es la única que continúa presa. Durante este período se sucedieron pedidos internacionales de liberación por parte de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de los Estados Americanos (OEA). También perdió sus fueros como diputada electa del Parlasur en 2016.

María Elena Naddeo, secretaria General de la Asociación Permanente por los Derechos Humanos (APDH) e integrante del Comité por la Liberación de Milagro Sala, sostuvo: «Siempre dijimos que lo que pasó en Jujuy con Milagro fue el laboratorio, el ensayo con el cual el PRO y sus aliados radicales iniciaron el proceso de perseguir y disciplinar a las organizaciones sociales».

Naddeo recordó que la Tupac Amaru «movilizó fuertemente para lograr que se pongan en marcha los juicios de memoria, verdad y justicia, como los crímenes de ‘La Noche del apagón’, de Ledesma, cuando la empresa de Blaquier fue cómplice. Logró que la justicia federal en Jujuy iniciara el proceso de juzgamiento».

El reclamo sostenido
Días atrás, referentes de derechos humanos como Adolfo Pérez Esquivel y Taty Almeida, junto a decenas de personalidades, publicaron una solicitada en la que denunciaron «el injusto encarcelamiento de Milagro Sala como uno de los casos más emblemáticos de persecución política y violencia judicial». El documento agregó que «este modus operandi se multiplicó con otras referencias políticas del campo popular, luchadores sociales y opositores políticos, comunidades indígenas, llegando a la detención de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner».

Al momento de la detención de Milagro Sala, la Tupac Amaru había construido barrios enteros, 8.000 viviendas, una fábrica de ladrillos, un taller de conformado de metales y una fábrica textil, escuelas primarias, secundarias y terciarias, centros de formación profesional, puestos de salud para personas con discapacidad y varios centros recreativos. Las piletas de «El Cantri», en Alto Comedero, eran uno de los símbolos del orgullo tupaquero.

Diez años después, el reclamo por la libertad de Milagro Sala continúa firme.

Puntos Clave
Milagro Sala cumple 10 años detenida desde el 16 de enero de 2016, cuando fue arrestada en un acampe frente a la Casa de Gobierno de Jujuy
Enfrenta 15 causas judiciales y la Corte Suprema confirmó una condena de 15 años de prisión efectiva
Está internada en el Hospital de Gonnet con deterioro físico y emocional, portando tobillera electrónica
Perdió a su hijo y a su marido durante estos años de detención
Organismos internacionales como la ONU, la CIDH y la OEA pidieron su inmediata liberación

EL DIARIO ARGENTINO

 

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