Habló el hijo del presidente: Nicolás Maduro Guerra denunció la agresión militar y el secuestro de Nicolás Maduro
Durante la Reunión de la Internacional Antifascista realizada este jueves 8 de enero, el diputado nacional de la República Bolivariana de Venezuela e hijo del presidente, Nicolás Maduro Guerra, expuso este jueves su posición frente a lo que calificó como una agresión militar directa de los Estados Unidos y el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores, a quienes definió como prisioneros de guerra.
Según detalló, la soberanía venezolana fue “violada y ultrajada” mediante una operación de gran escala que incluyó el ingreso de más de 150 aeronaves, la neutralización de los sistemas de radar y el uso de tecnologías de guerra electrónica —incluidas ondas electromagnéticas— que dejaron temporalmente “ciegas” a las capacidades defensivas del país, en una operación “a traición” sin precedentes.
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El diputado informó además que la agresión dejó más de cien víctimas fatales, entre civiles y efectivos militares, y rindió honor y gloria a 32 ciudadanos cubanos, a miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y a los civiles caídos durante el ataque. En relación con el operativo de secuestro, señaló que el presidente se encontraba descansando en su residencia cuando fuerzas especiales irrumpieron violentamente, detonando una puerta de madera, razón por la cual la primera combatiente y diputada nacional Cilia Flores resultó herida.
Maduro Guerra remarcó que Nicolás Maduro fue electo y juramentado como presidente y continúa siéndolo, razón por la cual la Asamblea Nacional no declaró la ausencia del cargo, ya que se encuentra secuestrado y con vida contra su voluntad. Explicó que el Tribunal Supremo de Justicia dispuso la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, en cumplimiento del plan de continuidad gubernamental dejado por el propio presidente. “El país sigue funcionando —dijo— con dolor, pero con un dolor convertido en fuerza”.
En ese marco, el diputado también se refirió al contexto político y diplomático previo a la agresión, y señaló que para el gobierno de los Estados Unidos el presidente Nicolás Maduro se había convertido en un problema personal, luego de que se negaran reiteradamente a entablar negociaciones directas, pese a distintos gestos realizados por el Ejecutivo venezolano. Entre ellos, mencionó la decisión adoptada por el presidente a fines del año pasado, cuando ordenó que todo el stock de petróleo acumulado como consecuencia del bloqueo fuera vendido a la empresa Chevron, e instruyó formalmente el inicio de ese proceso.
El diputado sostuvo que Venezuela atraviesa una situación comparable a la vivida por pueblos de distintas regiones del mundo, como es el caso de Palestina y otros países, ahora en América Latina y el Caribe. Denunció también la vulneración sistemática del derecho internacional, incluyendo la Carta de las Naciones Unidas y convenciones fundamentales como Ginebra y Viena. Afirmó que los equilibrios internacionales “se rompieron” a partir del 3 de enero, en un escenario de escalada que también involucra a otros países, como es el caso de Irán.
Respecto del traslado forzado del mandatario, precisó que existieron testigos directos que relataron que Nicolás Maduro se retiró caminando, pronunciando consignas claras y directas: “Vamos a la lucha” y “Vamos a la batalla”, además de emitir mensajes humanizantes durante su arribo a territorio estadounidense.
Finalmente, el diputado afirmó que Venezuela se encuentra más que unida: “fusionada”, con amplio respaldo internacional, y que la tarea central es contar la verdad sobre el presidente: su condición de inocente, su trayectoria personal y su compromiso con un proyecto de prosperidad digna y soberana, ajeno a cualquier forma de colonialismo. Enumeró tres consignas estratégicas: traer de vuelta al presidente, difundir la unidad del chavismo —desde la Fuerza Armada Nacional Bolivariana hasta las comunas— y asumir esta lucha como una causa por la humanidad.
“El presidente —concluyó— no es culpable de otro delito que el de amar a su pueblo y no entregarse. Por eso tuvieron que ir a buscarlo por la fuerza”.
