Maduro se declara inocente en EE.UU. y denuncia su secuestro: “Sigo siendo el presidente de mi país”
“Soy inocente, no soy culpable”: esa fue la frase que resonó en una corte de Nueva York este lunes, cuando el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, compareció por primera vez ante un juez, justo dos días después de ser capturado por fuerzas de EE.UU. en un operativo militar en su domicilio en Caracas.
Sorprendidos por la firmeza del presidente, Nicolás Maduro, así describen los periodistas la actitud del mandatario venezolano en la audiencia de presentación ilegal donde se declaró prisionera de guerra. pic.twitter.com/dyX4VAWUqE
— Madelein Garcia (@madeleintlSUR) January 5, 2026
Vistiendo uniforme de detenido, Maduro, de 63 años, declaró ante un juez federal en Manhattan que había sido «secuestrado» en Venezuela. «No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país», dijo Maduro en español. También señaló haber sido «secuestrado» en su casa en Caracas.
Sin embargo, el juez Alvin Hellerstein interrumpió su declaración. «Ya habrá ocasión de abordar todo esto», le dijo, al pedirle que simplemente confirmara su identidad.
No obstante, minutos después, al abandonar la sala Maduro lanzó: «Soy un prisionero de guerra».
Por su parte, la esposa de Maduro, Cilia Flores, también se declaró inocente de los cargos que se le imputan.
Ambos fueron tomados por la fuerza por comandos estadounidenses en la madrugada del sábado, en una operación respaldada por aviones de guerra y un fuerte despliegue naval.
La próxima audiencia de Maduro y Flores fue fijada para el 17 de marzo. Mientras tanto, los dos permanecerán detenidos en Nueva York.
En una serie de anuncios impactantes durante el fin de semana, el presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró que Estados Unidos ahora “dirigirá” Venezuela con la mira puesta en reconstruir y controlar su enorme industria petrolera.
Consejo de Seguridad de la ONU se reúne de emergencia
En medio de la alarma internacional por la operación de Washington, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una reunión de emergencia este lunes. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, llamó a «respetar los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados», en un discurso leído en su nombre por la subsecretaria general Rosemary DiCarlo.
Además, el secretario señaló que está «profundamente preocupado por la posible intensificación de la inestabilidad” en Venezuela, así como el “posible impacto en la región y el precedente que podría sentar en la forma en que se desarrollan las relaciones entre los Estados”. En esa línea, Guterres instó a todos los actores venezolanos a participar en un diálogo inclusivo y democrático: «Acojo con satisfacción y estoy dispuesto a apoyar todos los esfuerzos destinados a ayudar a los venezolanos a encontrar una salida pacífica».
También expresó su preocupación por el hecho de que el ataque de EE.UU. para sacar a Maduro de Venezuela por la fuerza el sábado no habría respetado las normas del derecho internacional.
A su turno, Samuel Moncada, embajador de Venezuela ante la ONU, denunció la «violación flagrante» de la carta de la ONU y el derecho internacional por parte de Estados Unidos y reivindicó el respeto a la inmunidad, la liberación y retorno de Nicolás Maduro.
«Solicitamos primero que se exija al Gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela», sostuvo.
También exigió a los países miembros una condena «inequívoca» del uso de la fuerza contra Venezuela, la reafirmación del principio de no adquisición de territorio ni de recursos mediante la misma, y la adopción de medidas para la desescalada, la protección de la población civil y el restablecimiento del derecho internacional.
El diplomático acusó a EE.UU. de un «ataque armado ilegítimo carente de toda justificación jurídica», que implicó «bombardeos sobre su territorio, la pérdida de vidas civiles y militares, la destrucción de infraestructura esencial y el secuestro» de Maduro el 3 de enero, «fecha de profunda gravedad histórica» para el mundo.
Colombia, que solicitó la reunión del lunes, condenó la operación de Washington como una clara violación de la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Venezuela. «No existe justificación alguna, bajo ninguna circunstancia, para el uso unilateral de la fuerza para cometer un acto de agresión», declaró al Consejo la embajadora colombiana ante la ONU, Leonor Zalabata Torres.
«Tales acciones constituyen una grave violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas», añadió. Además sostuvo que «estas acciones recuerdan los peores momentos de injerencias en la política latinoamericana del Caribe».
Por su parte, Estados Unidos defendió su reciente acción militar contra Venezuela afirmando que «no está ocupando» el país latinoamericano.
«El fin de semana pasado, colegas, Estados Unidos realizó con éxito una operación policial quirúrgica, facilitada por el ejército, contra dos fugitivos de la justicia estadounidense acusados, el narcoterrorista Nicolás Maduro y Cilia Flores», declaró el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, en una sesión de emergencia.
Luego, citando las recientes declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, acerca de que «no hay guerra contra Venezuela ni contra su pueblo», Waltz agregó que Washington «no está ocupando un país».
Veto de EE.UU.
Expertos legales han afirmado que el ataque de EE.UU. fue ilegal porque no contó con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, no tuvo el consentimiento de Venezuela y no constituyó legítima defensa contra un ataque armado.
Sin embargo, Estados Unidos no puede ser considerado responsable de ninguna violación por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales.
EE.UU. tiene derecho a veto, junto con Rusia, China, el Reino Unido y Francia, por lo que puede bloquear cualquier acción.
La Carta fundacional de la ONU establece que los miembros «se abstendrán, en sus relaciones internacionales, de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado».
Actualmente hay 193 miembros en las Naciones Unidas.
¿El camino de Washington?
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha amenazado con otro ataque si Venezuela no coopera con la apertura de su industria petrolera y el control del tráfico de drogas. En esa línea, ha indicado que busca trabajar con funcionarios del círculo de Maduro, siempre que cumplan con las expectativas de Washington.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien asumió formalmente el cargo este lunes y que antes se desempeñaba como vicepresidenta de Maduro, abandonó el domingo una postura inicialmente desafiante, afirmando estar dispuesta a «cooperar».
Ahora bien, cuando a Trump se le preguntó qué necesitaba de Rodríguez, respondió: «Necesitamos acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y a otras cosas en su país que nos permitan reconstruirlo».
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Sin embargo, la producción de petróleo es difícil y costosa, y tras años de sanciones internacionales y desafíos en la gestión, la infraestructura se encuentra en mal estado.
Alvin Hellerstein, el juez que llevará el caso de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York
Por Luis De Jesús
El juez federal que presidirá el proceso penal contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Estados Unidos es Alvin Hellerstein, un veterano magistrado de 92 años de edad del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Tiene una larga trayectoria en algunos de los casos más mediáticos del sistema judicial estadounidense.
Los exlíderes venezolanos enfrentan cargos federales por narcotráfico, corrupción y conspiración con organizaciones armadas.
Este juez ya ha tenido bajo su supervisión expedientes vinculados al chavismo, como el del exjefe de inteligencia venezolano Hugo “el Pollo” Carvajal, acusado de narcotráfico y narcoterrorismo en el país.
¿Quién es Alvin Hellerstein?
Alvin Hellerstein nació en Nueva York en 1933 y se formó académicamente en la Universidad de Columbia, donde obtuvo su licenciatura y su título de abogado. Durante sus estudios editó la prestigiosa Columbia Law Review, una credencial reservada a estudiantes con alto rendimiento académico.
Tras graduarse, sirvió como abogado militar en el Judge Advocate General’s Corps del Ejército de Estados Unidos, donde adquirió experiencia temprana en procedimientos penales y disciplina legal.
Luego de su servicio militar, desarrolló una extensa carrera en la práctica privada durante casi cuatro décadas, especializándose en litigios civiles y comerciales complejos. Fue socio del bufete Stroock & Stroock & Lavan, donde llegó a liderar el departamento de litigios, de acuerdo con diversos medios.
Su reputación como abogado meticuloso y su perfil respetado dentro de la comunidad jurídica neoyorquina permitieron su llegada a la magistratura federal.
Nominado por el expresidente Bill Clinton
En 1998, el entonces presidente Bill Clinton lo nominó como juez del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, una de las cortes federales más importantes de Estados Unidos, con competencia en casos de terrorismo, crimen organizado, finanzas y narcotráfico internacional.
El Senado confirmó su nombramiento por unanimidad. En 2011 pasó a ejercer como juez senior, una figura que reduce formalmente su carga de trabajo, pero que en la práctica le ha permitido seguir presidiendo causas de alto impacto hasta la actualidad.
Uno de los litigios más relevantes en la carrera judicial de Alvin Hellerstein fue la consolidación y supervisión de miles de demandas civiles derivadas de los atentados contra las Torres Gemelas, ocurridos el 11 de septiembre de 2001.
Desde su tribunal se tramitaron reclamos de víctimas, familiares y trabajadores de rescate, así como disputas millonarias contra aerolíneas, empresas de seguridad y otras entidades.
En el ámbito de los derechos de autor, Hellerstein fue el juez encargado del litigio por el icónico póster Hope de Barack Obama, creado por Shepard Fairey, un caso que abrió debates sobre el uso transformativo de obras protegidas y la conducta procesal de las partes.
Shakira y Harvey Weinstein
También presidió un juicio que involucró a la cantante Shakira y a Sony Music por supuestas infracciones de derechos de autor en la canción «Loca».
Su nombre también estuvo en el centro del proceso civil contra el productor de cine Harvey Weinstein, uno de los casos emblemáticos del movimiento #MeToo. En ese expediente, Hellerstein depuró las demandas, desestimando algunos reclamos por falta de sustento legal, pero permitiendo que otras acusaciones siguieran su curso ante un jurado.
En 2020, volvió a ocupar titulares al ordenar la liberación de Michael Cohen, exabogado personal de Donald Trump, para que cumpliera su condena bajo arresto domiciliario. El juez concluyó que las autoridades penitenciarias habían actuado de forma inconstitucional al intentar imponer restricciones a su libertad de expresión, impidiéndole escribir un libro o comunicarse con los medios como condición para su confinamiento en casa.
Como juez del caso de Hugo “el Pollo” Carvajal, ha tomado decisiones sobre admisión de pruebas, alcance de testimonios y contexto criminal, permitiendo que el jurado conozca el entramado de violencia, corrupción y narcotráfico que rodean las acusaciones contra el exgeneral venezolano.
La cooperación de Carvajal con la justicia estadounidense ha convertido ese expediente en una pieza fundamental en el proceso más amplio que ahora enfrenta Nicolás Maduro.
La primera comparecencia de Maduro en Nueva York
Nicolás Maduro y Cilia Flores llegaron este lunes al Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, donde compareció por primera vez ante la justicia estadounidense tras haber sido capturado el pasado sábado en Caracas y trasladado posteriormente a Estados Unidos.
A los exlíderes chavistas los trasladaron desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn hasta un campo en las afueras de la ciudad, donde abordaron un helicóptero que los llevó a un helipuerto cercano al edificio judicial.
Los condujeron posteriormente en un convoy de cinco vehículos, bajo una fuerte escolta policial, hasta la sede del juzgado. Durante el operativo, varias calles del área permanecieron cerradas como parte del dispositivo de seguridad.
De acuerdo con los reportes, Maduro se encontraba bajo custodia de agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos y bajó con dificultad, por lo que debió ser asistido por los funcionarios para subir al vehículo blindado que lo trasladó hasta el tribunal.
La comparecencia de este lunes representa la primera vez que Maduro comparece ante un juez en Estados Unidos, luego de que el Departamento de Justicia hiciera pública el pasado sábado una acusación formal en su contra, presentada originalmente en 2020 y ahora ampliada.
