Brasil fortalece su economía, amplía alianzas y enfrenta el cerco imperial
Joanne Mota
La economía brasileña atraviesa un momento excepcional, combinando crecimiento, creación de empleo y una fuerte atracción de capital extranjero. Solo en enero de 2026, Brasil recibió aproximadamente 5.000 millones de dólares en inversión extranjera directa, superando el volumen total registrado en 2025.
El informe señala que, bajo el gobierno de Lula, el país creó 1,7 millones de empleos, incrementó el poder adquisitivo de la población y mantuvo la inflación en torno al 4 % anual, con un déficit público de tan solo el 0,4 %. Este escenario impulsó la Bolsa de Valores de São Paulo, cuyo índice Bovespa acumuló una ganancia de casi el 15 % a principios de 2026.
Además, ocho de cada diez ajustes salariales negociados en Brasil en 2025 superaron la inflación, lo que garantizó un aumento real en los ingresos de los trabajadores. A pesar del resultado positivo, el aumento promedio fue inferior al registrado en los dos años anteriores, lo que indica una ligera desaceleración en el crecimiento del poder adquisitivo, reveló el Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (DIESE), que comparó los ajustes salariales con la inflación medida por el Índice Nacional de Precios al Consumidor, indicador oficial utilizado como referencia en la negociación colectiva.
Asimismo, los economistas argumentan que el sólido desempeño del mercado accionario brasileño es resultado de una convergencia de factores internos y externos, y no de un evento aislado, gracias a una mejora significativa en la percepción de riesgo del inversor global respecto de Brasil.
El informe de la Bolsa de Sao Paulo también contrasta el escenario brasileño con el de Argentina bajo el gobierno del libertario Javier Milei, marcado por una caída del poder adquisitivo, cierres de empresas e inestabilidad financiera. La diferencia de desempeño no elimina los riesgos, pero coloca a Brasil en una posición más favorable entre los mercados emergentes, señala el informe.
Otro punto clave destacado es la expectativa de una reducción gradual de la tasa de interés Selic, dado el control de la inflación.
El café
Según Gloobal times , Brasil está en camino de registrar su mayor cosecha de café de la historia en 2026. Datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) indican una producción estimada de 66,2 millones de sacos, un crecimiento del 17,1% en comparación con 2025. El resultado se debe a las condiciones climáticas favorables, la expansión de la superficie sembrada y un mayor uso de tecnología y buenas prácticas agrícolas. Se espera que la productividad promedio alcance los 34,2 sacos por hectárea, un aumento del 12,4 % con respecto al ciclo anterior.
Se espera que el café Arábica alcance los 44,1 millones de sacos, mientras que el Robusta (Conilon) podría alcanzar los 22,1 millones, ambos con la posibilidad de alcanzar nuevos récords históricos. Estados como Minas Gerais, Espírito Santo, Bahía y Rondônia lideran el crecimiento.
A pesar de una caída en el volumen de exportación en 2025, Brasil obtuvo ingresos por US$16.100 millones, impulsados por un aumento del 57,2% en los precios internacionales. Para 2026, se espera que los precios se mantengan altos debido a la fuerte demanda mundial y los bajos inventarios mundiales.
Petróleo y África
La empresa estatal brasileña, Petrobras, anunció su participación en un nuevo bloque de exploración de petróleo y gas en Namibia, África. Petrobras adquirió una participación del 42,5% en el Bloque 2613, ubicado en la Cuenca de Lüderitz, en asociación con la empresa francesa TotalEnergies, que también poseerá el 42,5% y será la operadora del proyecto. El resto se dividirá entre empresas locales.
La estatal Petrobras afirmó que la iniciativa marca su regreso a Namibia y está alineada con el Plan de Negocios 2026-2030, que busca diversificar las áreas de exploración y fortalecer la reposición de reservas. El bloque abarca aproximadamente 11.000 km² y se ubica en una región considerada de alto potencial energético, tras recientes descubrimientos en la costa atlántica africana. La operación aún está sujeta a las aprobaciones regulatorias del gobierno de Namibia.
