China se declara dispuesta a ayudar a Cuba ante sus problemas de escasez de combustibles
El gobierno de China dio a conocer este martes su disposición a apoyar a Cuba frente a los severos problemas de escasez de combustibles que atraviesa la isla, una situación que ha comenzado a afectar incluso la conectividad aérea.
La declaración, recogida por la agencia Reuters y por medios oficiales chinos como el Global Times, se produce en un momento de alta tensión geopolítica y de creciente aislamiento energético para La Habana.
“China apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales, y se opone a la injerencia extranjera”, afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lin Jian, durante una rueda de prensa rutinaria celebrada este 10 de febrero.
El vocero añadió que su país “siempre proporcionará apoyo y ayuda a la parte cubana en la medida de nuestras posibilidades”.
No obstante, el gobierno chino no definió cómo será la ayuda.
En su intervención de este martes, el portavoz chino Lin Jian también hizo referencia a estas acciones de presión, afirmando que su país “rechaza firmemente las acciones y prácticas inhumanas que privan al pueblo cubano de su derecho a la supervivencia y el desarrollo”.
El mensaje fue inequívoco: Pekín no solo respalda a La Habana como socio estratégico, sino que cuestiona abiertamente las políticas estadounidenses que agravan la situación de escasez en la isla.
Además de este respaldo político explícito, Lin Jian subrayó que no se han recibido reportes de ciudadanos chinos varados en Cuba, ello en referencia a la reciente cancelación de vuelos hacia la isla debido a la falta de combustible para aviones, una muestra palpable del deterioro logístico que sufre el país.
Una solidaridad geopolítica: China, Rusia y México en defensa de Cuba
En paralelo a las declaraciones chinas, el Kremlin confirmó este lunes que mantiene contactos con La Habana para ayudar a contrarrestar las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos.
Según Moscú, Washington recurre a “técnicas asfixiantes” que afectan directamente al pueblo cubano.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, criticó con dureza la presión estadounidense y destacó que su gobierno continuará explorando “los cauces diplomáticos” para permitir el envío de petróleo a la isla.
El pasado mes, México envió dos buques de la Armada con ayuda humanitaria a Cuba, transportando más de 800 toneladas de alimentos y productos básicos.
Un gesto de respaldo con límites
Aunque China ha reiterado su compromiso de “apoyar y ayudar” a Cuba, sus declaraciones no fueron acompañadas de anuncios concretos de envíos de combustible o asistencia logística inmediata.
La expresión “en la medida de nuestras posibilidades” sugiere un respaldo condicionado, probablemente calculado para no escalar tensiones con Estados Unidos en otros frentes comerciales y geopolíticos.
Aun así, el mensaje simbólico de China resulta significativo.
En medio de una crisis energética con efectos visibles -desde los apagones en servicios públicos hasta la afectación del turismo y la movilidad aérea- Cuba se aferra a sus socios tradicionales para sortear un escenario cada vez más restrictivo.
