Perú: el boom del oro y la plata frente a la desidia

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Perú: el boom del oro y la plata frente a la desidia

El oro y la plata en niveles récord impulsan proyectos por US$9,000 millones. Sin embargo, la regulación y la ilegalidad frenan el avance minero.

En los últimos días, las noticias han estado centradas en la volatilidad del precio del oro y, aunque el metal precioso ha registrado caídas en su valor, lo cierto es que se mantiene en precios lo suficientemente altos como para favorecer la entrada de nuevos proyectos mineros. La onza de oro cotiza actualmente en alrededor de US$4,900, que es 14.9% más de lo que cerró en diciembre del año pasado y 73.5% superior a lo que cotizó hace 12 meses.

La plata sigue la misma tendencia alcista, consolidándose tras superar la barrera de los US$90 por onza troy. ¿Qué une a este metal con el oro, además de su estatus como activo de refugio? Principalmente, que el Perú es un productor líder y cuenta con una robusta cartera de proyectos mineros. Estos planes no solo incrementarían la capacidad de extracción actual, sino que permitirían al país maximizar sus ingresos fiscales y captar divisas ante este boom internacional de los metales preciosos.

La buena noticia es que el Perú cuenta con una cartera de proyectos mineros de oro y plata superior a los US$9,000 millones que le permitiría sacar provecho del nuevo boom. La mala noticia es que se han impuesto tantas regulaciones a la actividad minera, con el supuesto fin de proteger al medioambiente y a las comunidades del supuesto saqueo de las empresas mineras formales, que han paralizado megaproyectos. Eso sí, dando luz verde a la minería ilegal, ancestral, informal o del modo que la quieran llamar, sin el cumplimiento de un solo requisito, ni siquiera laboral.

La oportunidad perdida

El proyecto de oro de mayor tamaño que podría haber sacado de la pobreza a la población de Cajamarca es el de Conga, de Newmont, detenido hace aproximadamente 14 años con razonamientos ideológicos de “agua sí, oro no”. La inversión proyectada de Conga supera los US$4,800 millones.

Hoy Cajamarca, frente a lo que era hace 14 años, sigue siendo líder, pero en pobreza. Apurímac, Ayacucho y Huancavelica, que la acompañaban en ese entonces, se encuentran comparativamente en mejor situación.

Asimismo, de acuerdo con la cartera de proyectos del Ministerio de Energía y Minas (Minem), otro de los que están en lista es Reposición Inmaculada, de la Compañía Minera Ares, por US$1,319 millones.

Por su parte, dentro de la plata uno de los que destacan es el de Corani, ubicado en Puno, y cuyo desembolso sería de US$579 millones. Esta es una de las minas que estaría dentro de las ocho que entrarían en ejecución este año, según lo informado por el Minem (ver tabla de proyectos).

Antimineros

Para el expresidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) Carlos Gálvez, una de las razones por las que estos proyectos no salen adelante es la oposición de un grupo de antimineros que generan conflictos cuando se trata de impulsar la formalidad.

“Los temas sociales son los que muchas veces afectan el dinamismo del sector. También hay que agregar que se ha incrementado el límite de los permisos para que salgan adelante las minas, lo cual genera que tarden años en ejecutarse”, indicó.

Asimismo, reconoció que el dinamismo del oro se debe principalmente a que funciona como un refugio ante la volatilidad del dólar. “Es el único metal que funciona como una moneda más”, añadió.

Sin embargo, afirmó que, en el caso de la plata, el precio aumenta debido a la creciente demanda que responde al cambio energético, pues señaló que es un metal que se necesita para paneles solares, los sistemas de carga rápida de los vehículos eléctricos, entre otros.

Cuellos de botella

Por su parte, el gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), Víctor Fuentes, consideró que uno de los cuellos de botella para que los proyectos en cartera salgan adelante está referido a la minería ilegal.

“Aun cuando los precios son altos, los problemas de tramitología pueden alargar la puesta en marcha de una mina. También hay problemas de conflictividad y la minería ilegal, que es un riesgo porque compite en materia de territorio, ya que se ubica en proyectos que están activos, como Pataz; en otros que no están operando, como Conga, y en áreas que son reservadas y no deberían funcionar”, añadió.

Carlos Gálvez manifestó que en las próximas elecciones se debería apostar por candidatos que en materia minera garanticen el cumplimiento de la ley y “no le den ni un guiño a la minería ilegal”.

En tanto, Víctor Fuentes consideró que, para identificar a un candidato que realmente se preocupa por el desarrollo minero, es necesario que tenga un plan claro de destrabe de los cuellos de botella.

“Hay que también ver cómo hacer para reformar el uso de recursos como canon y regalías para que se conviertan en servicios y obras de calidad para la ciudadanía. Otro punto es la lucha frontal en la lucha contra la minería ilegal, eso pasa por el cierre del Reinfo, pero también por identificar otros puntos de la cadena que están en las comercializadoras y las plantas procesadoras”, agregó.

Perú 21


 

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