Gobierno de Cuba ratifica soberanía comercial frente a recrudecimiento del bloqueo de EE.UU.
El canciller Bruno Rodríguez enfatizó que el comercio internacional debe desarrollarse bajo principios de libertad, rechazando que una potencia tenga la prerrogativa de dictar las relaciones exteriores de otros Estados.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, reafirmó este martes, 3 de marzo, la determinación de la isla de ejercer su derecho como nación soberana para establecer vínculos económicos y comerciales con cualquier país.
Como país soberano, #Cuba tiene la disposición y la capacidad de desarrollar relaciones económicas y comerciales con cualquier nación.
Así debería desarrollarse el comercio internacional, sin que el gobierno de una nación poderosa tuviera la prerrogativa o la capacidad de dictar… pic.twitter.com/gtqV8nDl7U
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) March 3, 2026
A través de sus canales oficiales, el canciller enfatizó que el comercio internacional debe desarrollarse bajo principios de libertad, rechazando que una potencia tenga la prerrogativa de dictar cómo y con qué naciones puede otro Estado desarrollar su comercio exterior. Estas declaraciones surgen tras las recientes medidas coercitivas aplicadas contra el suministro energético de la nación caribeña.
El pasado 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional“ y califica a Cuba como una supuesta “amenaza inusual“ para la seguridad de los Estados Unidos. La medida faculta a Washignton para imponer aranceles a los bienes de países que suministren petróleo a la mayor de las Antillas.
La arremetida imperial del inquilino de la Casa Blanca, rechazada por la comunidad internacional y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es calificada por diversos expertos y Gobiernos como un “castigo colectivo“ que busca paralizar la economía nacional mediante un bloqueo petrolero de alcance extraterritorial.
Dentro del propio Estados Unidos, los senadores Elizabeth Warren y Edward Markey, junto al congresista Jim McGovern, cuestionaron las restricciones a la nación caribeña. En una misiva dirigida al mandatario estadounidense, los representantes de Massachusetts advirtieron que estas acciones no tienen un objetivo diplomático real y que buscan provocar una emergencia humanitaria de forma moralmente indefendible.
Los legisladores subrayaron que, ante la voluntad de negociar expresada por Cuba, el endurecimiento de las medidas carece de sentido estratégico y solo priva a los civiles cubanos de sus necesidades más elementales.
En el ámbito global, recientemente el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció que nada justifica la asfixia de una población civil. De acuerdo con el alto funcionario, las políticas actuales agudizan una crisis que se ha extendido por más de seis décadas, golpeando directamente a sectores vulnerables como mujeres embarazadas y niños con enfermedades oncológicas.
Türk enfatizó que la falta de recursos derivados de estas sanciones constituye una violación de derechos fundamentales, mientras el Gobierno cubano mantiene su postura de defensa de la soberanía y el derecho al desarrollo comercial sin interferencias externas.
