Cuba | Díaz-Canel detalla que: “La Revolución siempre estuvo dispuesta a tener un diálogo con EEUU para encontrar soluciones a nuestras diferencias”

Compartir:

Díaz-Canel abre la puerta a la participación de EEUU en la economía cubana, pero con límites ‘innegociables’

El gobernante Miguel Díaz-Canel afirmó que La Habana está dispuesta a dialogar con Washington sobre una amplia agenda de temas, incluida la posible participación del Gobierno estadounidense en la economía de Cuba, siempre que se respete lo que calificó como «líneas rojas»: la soberanía, la independencia y el sistema político vigente.

En declaraciones concedidas a Pablo Iglesias para su Canal Red —una comunicación política estratégica más que entrevista periodística crítica—, Díaz-Canel confirmó contactos recientes entre funcionarios cubanos y del Departamento de Estado, en un contexto de renovadas tensiones bilaterales. Aunque evitó ofrecer detalles concretos, señaló que el proceso se encuentra en una fase inicial, centrada en la construcción de canales de comunicación y en la eventual definición de una agenda común.

«Se puede hablar de inversiones, de economía, de cooperación en múltiples áreas», afirmó, al tiempo que subrayó que cualquier negociación debe darse «sin condicionamientos» y en términos de igualdad. Sin embargo, reiteró que cualquier intento de cuestionar el modelo político cubano sería «inaceptable».

El gobernante también destacó el papel del general Raúl Castro, de quien dijo que, pese a estar retirado formalmente, se mantiene «muy pendiente» de la situación política y participa como referente en la orientación del proceso. Díaz-Canel admitió que consulta con frecuencia con el histórico del régimen, a quien atribuyó un rol de guía en la conducción de eventuales conversaciones con Washington, subrayando así la continuidad del núcleo de poder dentro del sistema.

Las declaraciones se producen en medio de una prolongada crisis económica y energética en la Isla, que el propio Díaz-Canel volvió a atribuir principalmente al embargo estadounidense. Dijo que Cuba lleva meses sin recibir combustible, lo que ha agravado los apagones y las dificultades en la vida cotidiana.

En ese contexto, defendió la estrategia gubernamental basada en lo que denomina «resistencia creativa» y que expone en todos sus discursos. El concepto que tiene exhausta a la población, incluye la expansión de energías renovables, la recuperación de capacidades termoeléctricas y el desarrollo de soluciones internas ante la escasez. No obstante, reconoció que el país enfrentará «años difíciles» antes de estabilizar el sistema energético.

El gobernante también intentó proyectar una imagen de apertura al admitir deficiencias internas, como problemas de burocracia y lentitud en la gestión, aunque evitó profundizar en el impacto de las políticas económicas del régimen. En su discurso, el peso de la crisis recae casi exclusivamente en factores externos.

En el plano internacional, Díaz-Canel destacó la solidaridad de gobiernos y movimientos afines castrismo, al tiempo que criticó las medidas de presión de Washington, incluyendo restricciones que afectan a inversores extranjeros y turistas europeos que visitan Cuba.

Pese al tono confrontativo en algunos momentos, el mensaje central apuntó a una eventual distensión: «No queremos guerra, queremos diálogo», aseguró. Sin embargo, el margen real para avances concretos sigue siendo incierto, condicionado tanto por la falta de confianza mutua como por las exigencias de ambas partes.

Mientras La Habana insiste en negociar sin reformas políticas, desde Washington se ha mantenido la presión para introducir cambios estructurales, lo que podría conducir a un proceso largo.

Diario de Cuba



 

Más notas sobre el tema