IARAA: una inteligencia artificial popular para la agroecología

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IARAA: una inteligencia artificial popular para la agroecología

Natália Lobo, Paula Veliz y Carolina Silva

En el panorama global contemporáneo, dos paradigmas antagónicos de desarrollo de la Inteligencia Artificial compiten por la hegemonía tecnológica y perfilan futuros radicalmente distintos. Por un lado, el modelo concentrado en el oligopolio de los gigantes tecnológicos (Big Techs), cuya dominación se estructura sobre el control financiarizado de la cadena de valor tecnológica, la integración orgánica con el complejo militar-industrial y la apropiación privada de datos como mercancía estratégica. Este modelo, sostenido por capital especulativo y orientado a la acumulación de poder geopolítico, perpetúa las relaciones de dependencia tecnológica que subordinan al Sur Global a la condición de proveedor de materias primas, trabajo precario y datos no remunerados, configurando lo que podríamos denominar extractivismo digital.

En contraposición, surge el modelo chino de ”nuevas cualidades de las fuerzas productivas”, que concibe los datos como un factor de producción al servicio de un proyecto de modernización centrado en el pueblo y dirigido por el Estado bajo la dirección del Partido Comunista. Mientras que el paradigma estadounidense orienta el desarrollo tecnológico por la lógica de la acumulación privada, donde la IA sirve principalmente a los intereses de la valorización financiera, el control geopolítico y la maximización de los beneficios para un oligopolio corporativo; la estrategia china subordina la tecnología al objetivo de beneficiar a la población, promoviendo la inclusión, el desarrollo sostenible y la soberanía nacional.

Como señaló Tica Moreno, de la Marcha Mundial de Mujeres, durante el Foro Académico del Sur Global, en noviembre de 2025: “Necesitamos que el pueblo y el Estado sean sujetos del desarrollo de la tecnología y no sólo usuarios de paquetes listos, marcos listos, modelos listos de inteligencia artificial”. Esta afirmación resume uno de los principales retos del Sur Global: superar la condición de meros consumidores de tecnología para constituirnos como productores de nuestras propias herramientas digitales.

Esta contradicción se manifiesta con igual intensidad en el campo agrícola. Corporaciones transnacionales como John Deere, BASF y Microsoft implementan sistemas de Internet de las Cosas e Inteligencia Artificial que profundizan la concentración de la tierra y permiten la captura de datos de cientos de miles de hectáreas. Paralelamente, el modelo propuesto para la agricultura familiar campesina se resume en aplicaciones de baja complejidad, centradas en la recopilación de datos a cambio de “recomendaciones” que impulsan la venta de agrotóxicos, o en el endeudamiento mediante aplicaciones de empresas de tecnología financiera (fintechs).

Es en este contexto que surge la Inteligencia Artificial de la Reforma Agraria y Agroecología (IARAA), concebida como una herramienta en la lucha por la masificación de la agroecología. Desarrollada por el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y la Marcha Mundial de Mujeres, e impulsada por la Asociación Internacional para la Cooperación Popular (Baobab), la iniciativa se articula con otros frentes de soberanía tecnológica popular construidos en el ámbito de la cooperación sino-brasileña, tales como la mecanización adaptada a la agricultura familiar, la producción de bioinsumos a gran escala y de alta calidad, y el desarrollo de cadenas productivas alimentarias. La inteligencia artificial constituye ahora una nueva trinchera articulada a esta construcción.

Construcción colectiva: metodología y principios

La metodología de construcción de la IARAA refleja los principios de organización popular que caracterizan a los movimientos que la desarrollan. Mientras que los grandes modelos de inteligencia artificial se apropian y se benefician de forma privada del conocimiento producido por la humanidad, la IARAA reconoce y valora, por principio, la dimensión y el esfuerzo colectivo de la producción de ese conocimiento. El proyecto parte de la base de que el conocimiento agroecológico ha sido gestado por los pueblos, las comunidades y las organizaciones populares a lo largo de la historia. Las instituciones de investigación y las universidades también son sujetos relevantes en la producción y sistematización de ese conocimiento. Uno de los mayores retos de la construcción de la IARAA consiste precisamente en reunir todo este acervo en formato escrito para que sirva de base de conocimiento de la IA, ya que dicho acervo se encuentra disperso en múltiples repositorios y, en ocasiones, sólo existe en forma oral.

Para la construcción de las bases técnicas y políticas, se constituyó un equipo de especialistas en agroecología procedentes de los movimientos y representación de todas las regiones de Brasil. Este colectivo trabajó en la elaboración de la base de conocimientos que alimenta la herramienta y también desarrolló las instrucciones que orientan y garantizan el rigor conceptual, científico y técnico de la agroecología, así como el carácter productivo, organizativo y de lucha de las respuestas de la IARAA. La construcción colectiva continua de estos aspectos es fundamental para garantizar que la herramienta no reproduzca la lógica del agronegocio ni promueva paquetes tecnológicos homogeneizadores, sino que fortalezca las prácticas agroecológicas diversas y contextualizadas territorialmente.

La construcción de una herramienta que incorpore estas características y principios exige metodologías innovadoras de desarrollo. Este proceso presupone, por un lado, la formación y capacitación técnica de los militantes de los movimientos populares, generando las condiciones para que actúen activamente en la concepción, el desarrollo y la validación de la herramienta. Por otro lado, exige que los programadores profundicen su comprensión de los fundamentos políticos, teóricos y prácticos de la agroecología, garantizando así que este marco se traduzca adecuadamente en funcionalidades, arquitectura e interfaces que amplíen efectivamente las capacidades de acción y articulación de los sujetos agroecológicos. Se trata, por lo tanto, de un proceso de construcción que reconoce la indisociabilidad entre el diseño técnico y el proyecto político, rechazando jerarquías entre las etapas de desarrollo. De esta manera, la herramienta traduce los principios agroecológicos y se transforma en su implementación y uso.

Una IA para potenciar la organización popular

La IARAA rompe con la lógica de la interacción individual, pasiva y atomizada que caracteriza a las herramientas comerciales. Su propósito fundamental no es agotarse en un diálogo aislado entre el usuario y la máquina, sino actuar como catalizador de las organizaciones populares, fortaleciendo sus luchas territoriales y la sistematización colectiva del conocimiento agroecológico.

La herramienta tiene como objetivo fortalecer el proceso de masificación de la agroecología, entendida por los movimientos populares como una perspectiva estratégica de proyecto político y de enfrentamiento a la crisis ambiental impuesta por la agroindustria. Socializar la acumulación de conocimientos agroecológicos constituye una de las tareas fundamentales en esta batalla.

Arquitectura técnica: RAG y modelos de código abierto

La IARAA opera a través de una arquitectura tecnológica basada en la Generación Aumentada por Recuperación (RAG), que combina la capacidad de recuperación de información con la generación de lenguaje natural. En primer lugar, modelos de lenguaje avanzados procesan e interpretan la pregunta formulada en lenguaje natural, identificando los conceptos clave y el contexto de la consulta. A continuación, el sistema busca en bases de conocimiento especializadas, construidas y validadas por movimientos populares, información técnica y práctica que se relaciona directamente con la pregunta planteada. A continuación, genera la respuesta propiamente dicha, en la que el modelo de lenguaje articula la información recuperada en un texto fluido y comprensible. Por último, el sistema presenta la respuesta, combinando el rigor técnico de las bases de conocimiento con una comunicación accesible y contextualizada, de acuerdo con el flujo diseñado por el equipo.

A diferencia de los chatbots comerciales que simplifican las respuestas y homogeneizan las prácticas, la IARAA está siendo programada para tener en cuenta la diversidad de biomas, sistemas de producción, organización social y condiciones materiales de los territorios. La herramienta no pretende sustituir los conocimientos técnicos y populares existentes, sino amplificarlos y facilitar su circulación entre diferentes territorios y generaciones.

El proyecto prevé que la IARAA dialogue con las necesidades concretas de quienes la consultan. Si una familia de agricultores se enfrenta a un problema de plagas en su cultivo de frijoles en el bioma semiárido del noreste, la herramienta no ofrecerá una receta genérica basada en agrotóxicos, sino que considerará alternativas agroecológicas viables para ese contexto específico, recuperando experiencias de otros territorios con condiciones similares y conectando con conocimientos técnicos validados por la práctica popular.

Fase actual e implementaciones

En su fase actual (beta), la IARAA ofrece tres perfiles de búsqueda —Semeadura, Mutirão y Quintal Productivo—, cada uno de ellos diseñado para satisfacer las distintas necesidades de los sujetos agroecológicos.

El perfil Semeadura (Siembra) está pensado para quienes trabajan en el campo y buscan información sobre prácticas cotidianas de cultivo. Por su parte, el perfil Mutirão (Esfuerzo Comunitario) se orienta hacia la asistencia técnica, las metodologías participativas y el trabajo en grupo. Ambos perfiles ofrecen respuestas más sólidas a cuestiones de carácter agronómico, como el manejo agroecológico del suelo, el manejo de plagas y enfermedades y la restauración ecológica, áreas elegidas por los especialistas en agroecología de los movimientos como las de mayor interés en los territorios. El perfil Quintal Productivo (Traspatio Productivo), por su parte, está pensado para el estudio y la investigación, y contempla búsquedas sobre conceptos, fundamentos políticos de la agroecología y profundización teórica.

Desde el punto de vista técnico, Semeadura y Mutirão funcionan con la arquitectura RAGFlow, un mecanismo de código abierto centrado en la comprensión profunda de documentos, integrado en el modelo de lenguaje Claude, de Anthropic. Quintal Produtivo opera con Meta-RAG, una arquitectura experimental desarrollada exclusivamente para IARAA, que emplea múltiples agentes de automatización que trabajan en conjunto con los modelos MiniMax M2.1 y GLM-4.7. Estos dos últimos son de código abierto y se desarrollaron en China.

El plan para el futuro contempla la ampliación de las capacidades de la IARAA a otras áreas del conocimiento, orientándose no sólo a resolver dudas individuales, sino también a ayudar en procesos colectivos como la planificación productiva de cooperativas, facilitar la formación técnica en escuelas de agroecología, sistematizar experiencias de diferentes territorios y contribuir a la elaboración de materiales educativos.

De esta manera, la IA no se convierte en un instrumento de individualización del conocimiento, sino en una tecnología que fortalece los vínculos comunitarios y la organización popular. La construcción de alianzas con instituciones públicas de investigación, universidades comprometidas con la extensión rural y organismos de cooperación internacional será fundamental para garantizar la continuidad del desarrollo de la IARAA.

Perspectivas y retos

La IARAA representa un paso importante en la construcción de alternativas tecnológicas desde los movimientos populares del Sur Global. Sin embargo, se enfrenta a retos. Desarrollar y mantener sistemas de IA exige una capacidad computacional significativa. La cooperación Sur-Sur, en particular con China, puede desempeñar un papel estratégico en este campo.

También existe el desafío de la apropiación social de las tecnologías digitales, lo que requiere procesos formativos continuos en las bases de los movimientos. Además, el avance de la lucha en el campo de la soberanía digital debe ir acompañado de luchas y victorias en el conjunto de la agenda de los movimientos. Como advirtió Maria Gomes, militante del MST, la mecanización y la inteligencia artificial sólo tendrán un impacto real si van acompañadas de capacitación, generación de ingresos, acceso al agua y mejora de las condiciones de vida (Misnerovicz, 2025). La tecnología no es neutra ni suficiente por sí misma: forma parte de un proyecto político más amplio de conquistas y transformaciones en la vida de la clase trabajadora.

La IARAA se inscribe en este horizonte estratégico, demostrando que es posible y necesario que los movimientos populares ocupen el espacio del desarrollo tecnológico, no como receptores pasivos de innovaciones ajenas, sino como sujetos históricos capaces de forjar sus propias herramientas de liberación.

*Lobo es agroecóloga y máster en Ciencias Sociales en Agricultura, Desarrollo y Sociedad. Pertenece a la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM).Veliz es ingeniera agrónoma, investigadora de la Asociación Internacional para la Cooperación Popular (Baobab) y militante de la Federación Rural para la Producción y el Arraigo. Carolina Silva es miembro del Frente de Tecnología de la Información del MST y coordinadora adjunta del Grupo de Trabajo n.º 6 del Consejo Popular Civil del BRICS 2025: Seguridad de la Ciberinformación, Tec

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