Ola de solidaridad feminista por Cuba
La Marcha Mundial de las Mujeres convoca a una jornada de acciones en defensa del pueblo cubano, que coinciden con el natalicio de la eterna presidenta de la FMC, Vilma Espín.
Trabajadoras de nuestra Cancillería 🇨🇺 se sumaron a la movilización “Todas contra el bloqueo” realizada por la @FMC_Cuba en conmemoración al natalicio 96 de Vilma Espín, ejemplo de liderazgo y símbolo de la mujer cubana. #MujeresEnRevolución pic.twitter.com/g3DRYRqCXW
— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) April 7, 2026
En un gesto que trasciende fronteras y husos horarios, la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) ha lanzado una convocatoria global para este martes 7 de abril. 24 horas ininterrumpidas de actividades simultáneas al mediodía en cada territorio del planeta, en respaldo a la resistencia del pueblo cubano y, de manera especial, a sus mujeres.
La organización insta a los movimientos feministas y sus aliados a mostrar solidaridad activa en un contexto de crecientes dificultades, donde el cerco económico asfixia desde el combustible hasta los medicamentos; y son ellas —las mujeres cubanas— quienes muchas veces sostienen hogares, barrios y esperanza.
Bajo el lema de Solidaridad Feminista, la iniciativa coincide con el aniversario 96 del natalicio de Vilma Espín Guillois, la eterna Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas y símbolo de la lucha por la igualdad en la Isla. Pero más allá del cargo, quienes la conocieron recuerdan a la amiga que cosía en las madrugadas junto a las compañeras del oriente campesino, y repartía leche en las comunidades más intrincadas de la Sierra Maestra.
«Recordar a Vilma es una manera de dar continuidad a su obra, reflejada en la resiliencia y capacidad transformadora de las mujeres cubanas», señalaron este fin de semana participantes de una expoferia en Cienfuegos, donde se recolectaron firmas contra el bloqueo y se ratificó la adhesión a esta movilización internacional.
En aquella provincia, varias asistentes evocaron cómo Vilma, en los años más duros del período especial, visitaba los consultorios populares y preguntaba una por una las necesidades de las jóvenes madres, anotando en una libreta gastada sus nombres. Ese ejemplo sigue siendo columna vertebral de las comunidades de féminas en el mundo.
Por eso, trascendiendo los límites del diálogo, la MMM ha activado mecanismos de ayuda material. En Brasil, la organización se ha sumado a la Campaña de Solidaridad Brasileña con Cuba, coordinada por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, que busca recolectar medicamentos y paneles solares para mitigar los efectos de la crisis energética.
Asimismo, México ha jugado un papel fundamental. Recientemente, 32 miembros de la Flotilla «Nuestra América» arribaron a La Habana con el barco «Granma 2.0», transportando toneladas de suministros y 73 paneles solares desde Yucatán, en un acto de desobediencia a las disposiciones que alimentan el cerco comercial.
La jornada del 7 de abril promete ser, por tanto, una marea mundial. Desde Brasil hasta México, pasando por Europa, se espera que los movimientos feministas alcen la voz en defensa de la autodeterminación de Cuba, y para exigir el cese de las medidas coercitivas unilaterales que violan el derecho internacional y castigan, principalmente, a los más vulnerables.
Vilma solía decir, en los círculos infantiles o en las reuniones más duras, que «no hay bloqueo que pueda contra una mujer que sabe que no está sola». Y hoy, a 96 años de su nacimiento, el mundo demuestra que no se equivocaba.
