La senadora Mónica Macha alertó sobre la crisis de la salud mental en Argentina: “el ajuste económico y social exacerba estos padecimientos”
La senadora por la provincia de Buenos Aires de Unión por la Patria, Mónica Macha, alertó sobre el deterioro de la salud mental en Argentina en un contexto de creciente demanda, desfinanciamiento estatal y reformas impulsadas por el Gobierno nacional que, según advirtió, implican un retroceso en el paradigma de derechos.
“Estamos habitando un contexto muy grave, porque los padecimientos en salud mental están en expansión”, sostuvo la legisladora, al vincular el aumento de los cuadros de sufrimiento psíquico con la situación económica, el pluriempleo y la incertidumbre sobre las condiciones básicas de vida. “El ajuste económico y social exacerba estos padecimientos”, afirmó.
Los datos refuerzan el diagnóstico. Según información de la Fundación Soberanía Sanitaria, las internaciones por motivos de salud mental en la provincia de Buenos Aires pasaron de 28.451 en 2019 a 45.785 en 2024, lo que evidencia un crecimiento sostenido. A nivel nacional, el Ministerio de Salud informó que durante 2025 se registraron 22 intentos de suicidio por día, siendo adolescentes y jóvenes el grupo más afectado.
En paralelo, el presupuesto destinado al área muestra una fuerte caída. El programa de Apoyo y Promoción de la Salud Mental cuenta en 2026 con apenas 47 millones de pesos, 428 millones menos que en 2025 y 652 millones menos que en 2023. Además, en el primer trimestre del año solo se ejecutaron 1,4 millones de pesos, es decir, un promedio mensual de 466 mil pesos.
Este escenario se agrava con el desmantelamiento de dispositivos clave: la eliminación de las Residencias Interdisciplinarias en Salud Mental (RISAM), la reducción del 40% del personal del Hospital Nacional Bonaparte y un recorte del 25% en su presupuesto. “Sin inversión y sin trabajadores y trabajadoras, no hay política de salud mental posible”, señaló Macha.
En este contexto, la senadora presentó un proyecto en el Senado de la provincia de Buenos Aires para expresar su “profunda preocupación” por el incumplimiento del Gobierno nacional de la Ley de Salud Mental N° 26.657, e instó a garantizar el presupuesto necesario para sostener las políticas públicas del sector.
La advertencia se da además frente al anuncio del Gobierno de enviar una nueva ley al Congreso. Según Macha, la propuesta oficial se basa en una “construcción falsa” sobre la imposibilidad de internaciones involuntarias —cuando la normativa vigente sí las contempla en situaciones de riesgo— y en la habilitación de instituciones monovalentes, es decir, el regreso a lógicas de encierro.
“La apertura de hospitales monovalentes va a contramano de las reformas más democráticas en salud mental. Vuelve la idea de la segregación en lugar de la inclusión y la vida en comunidad”, sostuvo, y advirtió que también abre la puerta a la expansión del sector privado en este tipo de instituciones.
La Ley Nacional de Salud Mental, sancionada en 2010, estableció un cambio estructural al incorporar un enfoque basado en derechos humanos, priorizando la atención comunitaria y la inclusión social por sobre el modelo manicomial. En ese sentido, la senadora remarcó que el actual escenario pone en riesgo esos avances.
“Si el Estado no garantiza el acceso a la medicación ni la presencia de profesionales, las crisis no se pueden contener”, señaló. Y concluyó: “Si queremos construir proyectos de vida más dignos y humanos, la salud mental y los cuidados tienen que estar en el centro de la agenda política”.
