Los gobiernos de México, Brasil, Uruguay y Colombia participaron de la “Cumbre en Defensa de la Democracia”

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Lula, Sánchez y Sheinbaum coincidieron en apoyar a Cuba ante la dramática situación que está viviendo la isla

Barcelona captó este fi n de semana parte de la atención mediática mundial, porque allí se celebró una cumbre de líderes progresistas, que incluyó encuentros bilaterales, pero además reunionesmás amplias en las que se discutieron los temas más relevantes de la actualidad internacional.

La cumbre “En defensa de la democracia”, realizada el sábado, junto con la Movilización Progresista Global convocaron a decenas de jefes de Estado y a delegaciones de más de 40 países.

Dentro de la nómina de líderes presentes en la capital catalana se destacó la presencia del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y la de su par mexicana, Claudia Sheinbaum.

Fueron los gobiernos que ellos presiden los que publicaron de manera conjunta un comunicado en el que dejaron clara la preocupación que tienen por la situación que actualmente está viviendo Cuba, y se comprometieron a acentuar sus esfuerzos para que más ayuda humanitaria llegue a la isla, en el contexto de la asfixia energética impuesta por la administración estadounidense de Donald Trump.

“Expresamos nuestra enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo de Cuba y emplazamos a que se adopten las medidas necesarias para aliviar esta situación y se eviten acciones que agravan las condiciones de vida de la población o contrarias al derecho internacional”, expresaron los gobiernos de España, Brasil y México en el texto.

España y las dos mayores potencias latinoamericanas también exigieron respeto a la integridad territorial y la soberanía de la isla, y llamaron en la declaración conjunta a “encontrar una solución duradera a la actual situación y garantizar que sea el propio pueblo cubano quien decida su futuro en plena libertad”, de acuerdo con lo que consignó
El País de Madrid.

El sábado, en uno de los discursos más significativos del evento, Lula realizó una defendida defensa de la democracia, la justicia social y el multilateralismo. “La democracia no murió y nadie ebe estar avergonzado de ser de izquierda”, expresó el mandatario brasileño, que este domingo viajó a Alemania donde proseguirá su gira europea.

Si bien el encuentro en Barcelona tuvo una fuerte presencia latinoamericana, también hubo referentes políticos de otras partes del mundo, como el presidente sudafricano, Cyril Ramphosa, quien reclamó una reforma en la Carta de las Naciones Unidas para evitar que las guerras sigan aflorando sin que haya mecanismos internacionales para detenerlas.

Dicha demanda también fue remarcada una vez más por Lula y otros líderes, mientras que España ha reiterado su apoyo a que la secretaría general de la organización internacional recaiga por primera vez en una mujer, dando su apoyo, aunque sin mencionarla, a la expresidenta chilena Michelle Bachelet, una de las personas postuladas a reemplazar al actual jerarca de la entidad, el portugués António Guterres.

ElDiario.es informó que en Barcelona estuvieron presentes, además de las fi guras ya mencionadas, los presidentes y primeros ministros de Colombia, Uruguay, Irlanda, Lituania, Albania, Cabo Verde y Barbados, así como vicepresidentes de Alemania, Reino Unido, Austria, Ghana y Botsuana. Otra presencia internacional importante que no pasó desapercibida fue la del gobernador de Minnesota,Tim Walz, una de las fi guras demócratas contrarias a Trump con más presencia mediática.

En su discurso en Barcelona, Walz expresó: “Los necesitamos, no pierdan la fe en el pueblo estadounidense, condenen la monstruosidad que hoy está ocupando la Casa Blanca, presionen, denuncien”. Otras fi guras políticas estadounidenses no estuvieron presentes en el evento, pero sí hicieron llegar videos saludando el encuentro, como fue el caso de la excandidata demócrata a la presidencia Hillary Clinton, el senador Bernie Sanders y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

LA DIARIA


Canciller cubano aplaude comunicado de Brasil, España y México mientras crece la solidaridad internacional

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reconoció como «digno y solidario» el comunicado conjunto de los Gobiernos de Brasil, España y México en medio de la difícil situación que enfrenta la isla por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense «a niveles extremos», en momentos en que crece la solidaridad de varios países con La Habana.

En el texto, España, México y Brasil se comprometieron a «incrementar de manera coordinada su respuesta humanitaria dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano» e hicieron un llamamiento a un «diálogo sincero, respetuoso y acorde al derecho internacional» entre La Habana y Washington.

El jefe de la diplomacia cubana denunció que su país atraviesa un «actual cerco energético» y sufre «constantes amenazas del gobierno estadounidense», en un mensaje en la red social X.

«Urge respetar la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, en particular, los principios de la libre determinación, el respeto a la independencia y la soberanía de los pueblos, y de abstenerse a la amenaza y uso de la fuerza», escribió el canciller.

El comunicado conjunto emitido por México, Brasil y España hoy sábado expresa preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo cubano a causa del bloqueo que mantiene Estados Unidos contra la isla desde hace más de 60 años.

Los tres Gobiernos llamaron a evitar acciones contrarias al Derecho Internacional que agraven las condiciones de vida de la población e instaron a respetar la integridad territorial de Cuba.

México ha sido uno de los actores más activos en esta ola solidaria. A finales de marzo arribó a Cuba el cuarto envío de ayuda humanitaria proveniente de ese país, con más de 96 toneladas de víveres, principalmente frijol y arroz.

Con esa entrega, sumaron tres mil 125 toneladas de ayuda mexicana destinadas a la población cubana desde principios de febrero.

Además, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo destinó 588 millones de pesos (unos 35 millones de dólares) para la segunda fase del proyecto «Sembrando Vida» en Cuba, que busca fomentar la autosuficiencia alimentaria en zonas rurales.

Rusia también ha intensificado su respaldo en medio del cerco energético impuesto por Washington y a finales de marzo, el buque petrolero Anatoli Kolodkin atracó en el puerto de Matanzas con 100.000 toneladas de crudo como asistencia humanitaria.

«Rusia considera su deber ofrecer la asistencia necesaria a Cuba», afirmó el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, quien agregó que Moscú seguirá trabajando para suministrar más petróleo a la isla.

Por su parte, el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, confirmó la pasada semana que se está preparando un segundo barco con crudo.

El pasado martes, partió desde Colombia hacia Cuba un avión con ayuda humanitaria, con medicamentos, insumos médicos y alimentos, recabada gracias a la acción de distintas organizaciones sociales, casas de solidaridad y del Gobierno del país centroamericano.

En San Juan, Puerto Rico, organizaciones lanzaron la campaña «Un millón de amigos para luz solar en Cuba», una iniciativa que busca recaudar fondos para instalar paneles solares en comunidades e instituciones de la isla.

La propuesta, impulsada por la Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba, invita a la ciudadanía a realizar donaciones y los fondos permitirán dotar de soluciones sostenibles a comunidades e instituciones, favoreciendo el acceso a servicios básicos en medio de las dificultades energéticas.

También, el Proyecto Humanitario «Cuba Soberana» anunció el pasado sábado el envío desde Bélgica de un contenedor con ayuda para el sector de la salud, el quinto que envía la organización a la isla.

En Italia, la Asociación Nacional de Amistad Italia Cuba convocó una manifestación el pasado 11 de abril que cosechó un consenso extraordinario entre personalidades de la cultura, la política y el deporte.

«Mostrar solidaridad con Cuba no es solo un acto político, es un deber moral», afirmó la organización en un comunicado.

Mientras esta red de solidaridad se expande, el Gobierno de Estados Unidos mantiene y endurece el bloqueo económico y comercial, vigente desde hace más de seis décadas, con numerosas medidas coercitivas unilaterales.

El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.

Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana.

En este escenario, el canciller cubano defendió el pasado martes el pleno derecho de la isla de comerciar combustible con cualquier país, «sin trabas, condiciones ni cuestionamientos contrarios a la libertad de comercio internacional».

XINHUANET


Orsi llamó a defender la democracia y repensar el multilateralismo: “La paz no es solo ausencia de guerra, es también presencia de justicia»

En el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, en Barcelona, el presidente de la República, Yamandú Orsi, expuso sobre los desafíos actuales del sistema internacional, el rol de los países pequeños y la necesidad de fortalecer los valores democráticos en un contexto global complejo.

El mandatario situó su intervención en un escenario internacional marcado por conflictos armados que no han podido ser resueltos. “Nos reunimos en Barcelona, mientras el mundo sostiene varios conflictos armados simultáneos que el sistema internacional no ha podido resolver ni contener”, afirmó, y advirtió que esa realidad no puede quedar por fuera del debate sobre la democracia.

En ese sentido, señaló una contradicción central del presente: “La humanidad va a gastar más dinero en destruirse de lo que jamás ha gastado en su historia. Y, simultáneamente, va a reunirse en distintos foros a hablar de paz, de democracia y de desarrollo sostenible”. Según indicó, esta tensión “no es el contexto de esta conversación”, sino uno de los problemas que se debe abordar.

Orsi enfatizó en la perspectiva de los países pequeños y su exposición a decisiones globales: “Los países pequeños no tenemos el lujo de la indiferencia. Cada decisión que se toma en los grandes centros de poder llega a nuestras costas sin que hayamos participado en tomarla”.

En ese marco, sostuvo que es necesario ir más allá de los consensos tradicionales y cuestionar sus límites. “No venimos aquí a repetir consensos. Venimos a señalar lo que el consenso omite”, expresó. Entre esos aspectos, mencionó el funcionamiento del sistema internacional ante los conflictos: “No está fallando. Está respondiendo exactamente para lo que fue diseñado. Y es precisamente esto lo que tenemos que cambiar”.

Asimismo, planteó la necesidad de repensar el multilateralismo: “Defender el multilateralismo no puede significar defender el statu quo de 1945. Tiene que significar construir algo nuevo, algo que incluya las voces que entonces no estaban en la mesa”.

En otro tramo de su intervención, el presidente subrayó el valor central de la energía en la actualidad, no solo en referencia a lo que implica para el ambiente, sino también en cuanto a geopolítica y economía. “Es un eje de la geopolítica, del desarrollo industrial y de la economía global que se está reconfigurando ante nuestros ojos”, afirmó.

También vinculó este aspecto con el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial: “Los centros de datos que procesan el mundo digital necesitan tanta electricidad como países enteros. Y quien controle esa energía va a controlar también buena parte de la economía del futuro”, sostuvo.

En ese contexto, advirtió que la transición energética implica una transformación en las relaciones de poder global y planteó la necesidad de equidad: “Una transición energética justa no puede significar que los que llegaron tarde al desarrollo paguen los costos de los que llegaron primero”.

El mandatario remarcó que las decisiones internacionales generan impacto directo en la vida cotidiana de los países como Uruguay. “Las paga el productor uruguayo que exporta; las paga la familia que depende de ese empleo; las paga el ciudadano que confió en que su presidente viene a estos foros a representarlo como corresponde”, señaló.

En su discurso, reafirmó la posición de Uruguay en favor del diálogo y la cooperación: “Uruguay cree en el diálogo, cree en las instituciones, cree en la cooperación internacional como única salida viable a los problemas que ningún país puede resolver solo”.

Hacia el final de su intervención, hizo una defensa de la democracia en un contexto de incertidumbre global. “Decimos fuerte y claro: Democracia y siempre”, expresó.

También reflexionó sobre los valores construidos históricamente en la región: “Más de doscientos años de lucha constante por la libertad, por la igualdad y por la soberanía no han sido en vano”. Y recordó el impacto de las dictaduras en América Latina: “El autoritarismo se impuso a sangre y fuego. Por eso, nos duele tanto la intolerancia y la pérdida de libertades”.

Finalmente, llamó a fortalecer los mecanismos democráticos y a promover el diálogo entre países: “La defensa de las libertades, la lucha por la igualdad, el bienestar y la seguridad de nuestra gente” deben ser prioridades, sostuvo, y concluyó: “La paz no es solo la ausencia de guerra, es también presencia de justicia».

GOB UY

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