Argentina | El Gobierno de Javier Milei oficializó un recorte presupuestario de casi 3 billones de pesos
Brutal ajuste de casi 3 billones de pesos en el Presupuesto 2026
El ajuste lleva las firmas de Javier Milei, Luis Caputo y Manuel Adorni. Las áreas más afectadas son salud, educación y obra pública. Casi mil millones menos a las provincias.
En un nuevo capítulo del ajuste, el presidente Javier Milei junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, oficializaron este lunes una poda de casi 3 billones de pesos en el Presupuesto 2026. La medida, publicada en el Boletín Oficial, busca sostener la meta de superávit fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en medio de una recaudación tributaria en caída libre.
Áreas más afectadas por el ajuste
- Subsidios y asistencia económica: recorte de $1,47 billones, en línea con la reducción de subsidios y aumentos tarifarios.
- Programas energéticos: baja de $359.497 millones en iniciativas de uso racional y eficiente de la energía.
- Obra pública:Repavimentación de la Ruta Nacional 38 (Tucumán–Catamarca): $97.104 millones menos.
- Obras de agua y saneamiento: $27.641 millones menos, afectando proyectos en Tucumán, Concordia, Rafaela y Chubut.
- Educación:Fondo de Compensación Salarial Docente: $78.711 millones menos.
- Plan Nacional de Alfabetización: $35.288 millones menos.
- Transferencias a EDUC.AR: $48.000 millones menos.
- Universidades nacionales: caída de $5.303 millones en infraestructura.
- Salud: programas de prevención y tratamiento del cáncer reducidos en $63.021 millones.
- Defensa: ajuste de más de $46.000 millones, con impacto en Fuerza Aérea, Ejército y Armada.
Impacto global
- Recorte neto: $2,5 billones.
- Meta de superávit fiscal: elevada a $3,2 billones.
- Provincias y municipios: reducción de transferencias por más de $970.000 millones, paralizando obras de infraestructura y saneamiento.
Contexto
La decisión se da en un escenario de nueve meses consecutivos de caída en la recaudación tributaria, con desplomes en derechos de exportación e importación, y retrocesos en IVA y aportes de la seguridad social. El Gobierno profundiza así la estrategia de ajuste para sostener su compromiso con el FMI, aun a costa de áreas sensibles como educación, salud y obra pública.
Los gobernadores pierden otro billón de pesos con el nuevo ajuste de Milei y Adorni
Pese al acompañamiento al oficialismo de algunos gobernadores, el Gobierno volvió a pasar la motosierra por las transferencias a las provincias. Perdieron 970 mil millones de pesos de un plumazo.
Pese a que varios gobernadores todavía mantienen una postura colaborativa con el gobierno de Javier Milei, el nuevo ajuste que firmaron este lunes el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a pasar la motosierra por las cuentas provinciales. Del total de 2,5 billones de pesos de recorte dispuesto a través de la resolución administrativa 20/2026, conocida este lunes, unos 970.000 millones corresponden a un ajuste directo sobre provincias y municipios, entre cancelación de transferencias y suspensión de las escasas obras de saneamiento y de infraestructura hídrica que seguían en ejecución en el país. El monto se suma a lo que las provincias vienen perdiendo mes a mes por la caída de la coparticipación y de las recaudaciones locales, además de los fondos específicos que la Nación ya les había recortado.
Por más que las noticias sigan centradas en el espectacular cambio de nivel de vida que experimentó Manuel Adorni desde su llegada a la función pública, el jefe de Gabinete no tuvo reparos en estampar su firma en la decisión de “reordenar las cuentas públicas”, un eufemismo con el que el Gobierno busca justificar una nueva poda sobre áreas que considera secundarias, como salud, educación, ciencia y obra pública. Del total del recorte, el golpe más fuerte vuelve a recaer sobre provincias y municipios. Entre otras medidas, se suspenden obras hídricas como el Acueducto Vipos en Tucumán, el Sistema de Agua Potable de Concordia, en Entre Ríos, la planta depuradora de Rafaela, en Santa Fe y el acueducto Sarmiento-Comodoro Rivadavia en Chubut. Se trata de proyectos comprometidos con gobernadores aliados o eventualmente afines al oficialismo, muchos de los cuales suelen acompañar las iniciativas de la Casa Rosada en el Congreso.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, el mandatario peronista más cercano a la Casa Rosada, hace menos de un mes había mostrado como un logro personal el avance en la obra Vipos. «Es un proyecto estratégico que brindará una solución definitiva al abastecimiento de agua potable para vecinos y vecinas de Tapia, Tafí Viejo, Villa Carmela y San Miguel de Tucumán», había expresado en una foto junto al ministro Caputo donde le entregaban copia de la adjudicación de la obra. En realidad, un acting para que Jaldo tenga algo para justificar su apoyo al gobierno de Milei, en contra de la postura del peronismo nacional. «El trabajo conjunto es el camino para llevar soluciones concretas a nuestra gente», argumentó. Menos de un mes después, el mismo Caputo firmó la suspensión de la obra en virtud del nuevo ajuste.
Algo similar ocurre con el entrerriano Rogelio Frigerio, aliado electoral de La Libertad Avanza, quien la semana pasada se reunió con Caputo y con el ministro del Interior, Diego Santilli. Junto a sus ex compañeros de la gestión macrista, Frigerio había anunciado “rutas, transporte y obras de agua y saneamiento para Entre Ríos”, varias de las cuales ahora quedaron alcanzadas por la suspensión dispuesta en el nuevo ajuste. “La Planta Potabilizadora de Concordia, que está muy cerca de terminarse, conseguimos el compromiso de que se finalice en los próximos meses”, había celebrado entonces el gobernador. Deberá seguir esperando.
El politólogo Nicolás Tereschuk aportó un dato llamativo sobre el recorte general en obra pública. Según descubrió, el Gobierno habría estimado cuánto recortar en todo el país y luego distribuyó ese monto de manera uniforme entre las distintas tareas de mantenimiento que se venían realizando en cada provincia. Bajo esa lógica, el ajuste terminó siendo de 940.523.960 pesos por distrito, sin distinguir entre provincias grandes o pequeñas, ni entre obras urgentes o aquellas que podían esperar. Una forma poco competente de recortar.
Pero los recortes para las provincias no se limitan a la obra pública. Las transferencias corrientes a las administraciones provinciales se redujeron en 494.290 millones de pesos, mientras que otros 155.710 millones vinculados a servicios sociales también fueron eliminados. En ese esquema, el fortalecimiento de los sistemas provinciales de salud sufrió una poda de 25.000 millones de pesos.
