Cuba | Viceministro de Relaciones Exteriores acusa de “cómplices” a quienes apoyan intervención de Estados Unidos en Cuba
Viceministro Fernández de Cossío califica de «cómplices» a quienes apoyan intervención de EE.UU. en Cuba
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, publicó este lunes una declaración en la que acusa de «cómplices» a quienes participan en lo que describe como un esfuerzo por normalizar la amenaza de agresión militar de Estados Unidos contra Cuba.
En la publicación en Facebook, Fernández de Cossío afirmó: «El esfuerzo visible en tratar de normalizar la amenaza de agresión militar contra Cuba de parte de EEUU, responde a un diseño comunicacional fríamente calculado. Forma parte del crimen y quienes participan en él serían cómplices del eventual baño de sangre».
La declaración no identifica explícitamente a personas o grupos concretos, pero apunta a medios de comunicación, figuras de la oposición cubana en el exilio, también los ciudadanos dentro de la isla y actores políticos que, según el régimen, estarían legitimando o amplificando el discurso sobre una posible intervención militar estadounidense en la isla.
La formulación de «cómplices del eventual baño de sangre» es la más dura utilizada hasta ahora por un alto funcionario cubano para referirse a quienes difunden o respaldan esa posibilidad.
Las declaraciones se producen en un momento de máxima tensión entre La Habana y Washington.
El 2 de mayo, el presidente Donald Trump amenazó con desplegar el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln frente a las costas cubanas para forzar la rendición del gobierno de Díaz-Canel, condicionando la acción al fin de las operaciones militares contra Irán.
«Haremos que llegue hasta allí, se detenga a unas 100 yardas de la costa, y ellos dirán: ‘Muchas gracias, nos rendimos’», afirmó Trump durante una cena privada en West Palm Beach.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó esas declaraciones como «una nueva amenaza clara y directa de agresión militar», mientras que Fernández de Cossío ya había tildado las amenazas de bloqueo naval de «un acto de guerra» el 25 de marzo.
El pasado 10 de mayo, Fernández de Cossío también rechazó la propuesta estadounidense de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, calificándola de «sucio negocio político» vinculado a justificar «la posibilidad de agresión militar».
La escalada comenzó en enero de 2026, cuando Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380 declarando a Cuba «amenaza inusual y extraordinaria» e impuso sanciones secundarias a empresas y bancos extranjeros que operan en sectores estratégicos de la isla.
Desde entonces, EE.UU. ha interceptado al menos siete tanqueros petroleros con destino a Cuba, el primer caso de este tipo desde la Crisis de los Misiles de 1962, agravando la ya crítica situación energética de la isla.
El 23 de marzo, Fernández de Cossío había confirmado que el ejército cubano se prepara ante la posibilidad de una acción militar estadounidense, aunque la calificó de «posibilidad lejana».
El régimen también endureció su discurso interno: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias emitió el 30 de marzo mensajes de resistencia armada en los que advertía que cualquier enemigo podría «volar con una mina» o ser aniquilado en emboscadas, en una campaña que incluyó mensajes dirigidos incluso a niños.
La nueva acusación de «cómplices» eleva aún más el tono retórico del régimen en un contexto en el que, según Trump, EE.UU. podría «tomar el control de Cuba casi de inmediato» una vez concluidas las operaciones militares contra Irán.
