Empleo juvenil aún no recupera niveles de 2019 en Perú
Empleo juvenil aún no recupera niveles de 2019 en Perú
El desempleo en este segmento está por encima del promedio nacional, por lo que analistas consideran que se deben tomar algunas acciones.
En su primer mensaje a la nación como presidenta del Perú, Keiko Fujimori reveló que como parte de las políticas de Estado centrarán los esfuerzos en la población joven. Es así que impulsarán la inserción de estas personas en el mercado laboral, ampliarán las becas y promoverán los programas para fortalecer las capacidades laborales de este segmento.
“Quiero dirigirme a los jóvenes, para decirles desde aquí, desde este lugar y desde este momento de mi vida, que somos más fuertes de lo que pensamos, que podemos más de lo que creemos, que la resiliencia y la perseverancia las construimos día a día, porque créanme que siempre podemos volver a levantarnos para volver a comenzar”, fueron sus palabras.
Y es que, tras la pandemia, el empleo en este segmento retrocedió y aún no logra recuperar las cifras porque poco se ha hecho para que esto suceda. Es así que en 2019 se registraban casi 4.4 millones de trabajadores de entre 15 y 29 años y hoy no llegan ni a 4.1 millones, según información del Instituto Peruano de Economía (IPE).
A esto se suma que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el primer trimestre de este año, la tasa de desempleo de las personas de entre 14 y 24 años se encontraba en 9.6%, por encima del promedio nacional, que llega al 5.1%. En tanto, la informalidad en este segmento se encuentra en 84.8%, también muy por encima de lo que se registra en el Perú, que es 69.8%.
En cuanto a las ganancias, la información que tiene el INEI muestra que hay una gran diferencia. Así, quienes tienen entre 14 y 24 años cuentan con un ingreso mensual proveniente del trabajo de alrededor de S/1,232.4, mientras que el promedio en el Perú es de S/1,925.9.
Al respecto, la economista sénior del IPE, Paola Herrera, explicó que en los últimos años el mercado laboral ha reaccionado de manera más cautelosa al momento de contratar trabajadores jóvenes y ha preferido apostar por personas con más edad y experiencia.
“Hoy la mitad de egresados universitarios trabaja en un puesto donde no se requiere la carrera que siguió. Ellos apostaron por una profesión donde no hay demanda o esta es muy baja”, detalló.
La representante del IPE consideró que, para que existan más oportunidades, tiene que haber más inversión y una mejora en la oferta educativa, desde donde también se brinde más información sobre las carreras con mayor demanda.
“También se requiere que se brinde la opción, como hacen en algunos lugares, de que los jóvenes puedan conectar la educación teórica con prácticas. Es decir, convenios a través de los cuales las empresas puedan tener en sus filas a estudiantes que van acordes con la línea de negocio y así puedan poner en práctica sus habilidades”, aseguró.
Por su parte, el laboralista Jorge Toyama señaló que actualmente el sistema es tan burocrático que no estimula la contratación de estas personas. “Hay más oferta de trabajadores que de puestos de trabajo, entonces los jóvenes terminan en la informalidad, con sueldos bajos y aceptando el trabajo que se les ofrece”, añadió.
Una de las opciones que planteó es la contratación de estas personas con todos los beneficios de ley, pero que el costo que significa Essalud sea asumido por el Estado. De esta manera, no se afectan los derechos laborales y se reducen los sobrecostos.Otra de las propuestas que formuló es la aplicación de exoneraciones si se contrata a personas que recién están ingresando al mercado laboral y que muchas veces no resultan atractivas por su falta de experiencia en el sector donde quieren trabajar.
En tanto, el laboralista Ricardo Herrera manifestó que una de las alternativas es que se promueva en el Estado una cuota de empleo para jóvenes.“También debería permitirse que las empresas puedan contratar por un periodo de un año a estas personas para plazas que son permanentes. Además, se les pagarían también sus beneficios de ley”, indicó y recordó que los contratos temporales son para cosas específicas como para atender una campaña, un proyecto, el reemplazo de una persona o el arranque de una nueva empresa.
Del mismo modo, precisó que se tiene que hacer un análisis del impacto de la Ley 31828, Ley del Joven Empresario, que fue promulgada en 2023. “Por lo que vemos en las cifras, esta norma no habría tenido mucha repercusión”, agregó.

