Argentina | Comunidades indígenas denuncian la crisis humanitaria que atraviesan por las políticas de despojo territorial del Gobierno de Milei

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Caminata contra el despojo

La movilización conocida como Caminata de Warmis -Mujeres del Kollasuyu en defensa de la Pachamama-, partió el 3 de agosto desde Rinconada, Jujuy, y viene atravesando distintas localidades donde mantienen encuentros con comunidades. Lo hicieron primero en su propia provincia, luego Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, y el pasado jueves las Warmis llegaron a la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Ahora llegaron a la Ciudad de Buenos Aires, donde realizarán distintos encuentros y actividades, buscarán ser recibidas por legisladores y realizar actividades en el marco del Día Internacional de la Mujer Originaria, que se conmemora el 5 de septiembre en homenaje a Bartolina Sisa.

Son siete mujeres indígenas del Kollasuyu que recorrieron miles de kilómetros para denunciar el avance del extractivismo, la contaminación del agua y el despojo de comunidades indígenas.

El concepto de “Warmi” proviene del quechua y se refiere a la mujer (su plural es “Warmikuna”, mujeres). Sin embargo, reducir su identidad a “mujeres jujeñas” vacía de contenido una construcción política. Las Warmikuna se definen políticamente como colectivo y Naciones preexistentes pertenecientes al Kollasuyu. Son las guardianas ancestrales de los saberes agrícolas, la conservación de las semillas, la cría de animales y la reproducción material y espiritual de la vida comunitaria.

“La Pachamamita nos pidió, ella es la que nos está impulsando, nos está pinchando y nos dice: ‘Hijos, hijas, muévanse que ya me están haciendo daño, por favor defiéndanme, ya no aguanto más’”, narró una de las referentes de la travesía, Florencia Solís, de la Comunidad Aborigen de Puya Puya, de Laguna de Pozuelo, Rodeo, departamento de Yavi.

Entre otras actividades previstas en Buenos Aires, figura una ceremonia en el Monumento al Malón de la Paz en el Parque los Andes, en Chacarita, y un conversatorio en la sede de la CTA Autónoma.

“Nosotros vivimos ahí, somos pequeños productores y nos preocupa que nuestros hijos tienen que ir a mendigar a las grandes ciudades, siendo que tenemos todo ahí, una vida sana, una vida pura, y sobre todo una vida tranquila”, denunciaron.

Página 12


La Caminata de Warmis llegó a Rosario en defensa de la Pachamama

La movilización conocida como Caminata de Warmis – Mujeres del Kollasuyu en defensa de la Pachamama (en Instagram: @caminata.warmis), partió el 3 de agosto desde Rinconada, Jujuy, a 3.500 metros sobre el nivel del mar, y viene atravesando distintas localidades donde mantienen encuentros con comunidades. Lo hicieron primero en su propia provincia, luego Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, y el pasado jueves las Warmis llegaron a la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Allí se encuentran antes de continuar su camino a la Ciudad de Buenos Aires, donde buscarán ser recibidas por legisladores y realizar actividades en el marco del Día Internacional de la Mujer Originaria, que se conmemora el 5 de septiembre en homenaje a Bartolina Sisa.

La Caminata recorre distintos territorios para visibilizar las luchas y resistencias que sostienen mujeres indígenas y comunidades frente a las amenazas sobre la Pachamama, los bienes comunes y los territorios ancestrales.

Las comunidades rechazan el avance de la explotación de los bienes naturales, la contaminación de las cuencas de agua dulce y el uso indiscriminado de los bienes comunes naturales en las cuatro regiones de la provincia de Jujuy: Puna, Quebrada, Valles y Yungas. La segunda caminata busca sensibilizar sobre la pérdida de la biodiversidad y denunciar las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas.

A través de esta acción colectiva, las Warmis buscan poner en agenda sus demandas, fortalecer los vínculos entre comunidades y hacer escuchar una voz que nace de los territorios y de la organización comunitaria y popular.

Contra la minería contaminante

En Rosario realizaron el viernes a la mañana una conferencia de prensa y por la tarde, marcharon al Monumento a la Bandera y al Parque Nacional de la Bandera, donde realizaron un encuentro y una sahumada, ceremonia de agradecimiento a la Pachamama. También se reunieron con la comunidad de los barrios Qom (toba) y representantes de otros pueblos que se encuentran habitando la ciudad.

A la conferencia de prensa asistieron pocos medios. Entre ellos, estuvieron el periodista Claudio de Luca, de Aire Libre Radio Comunitaria, y la comunicadora qom Noelia Naporichi de Abya Yala Antiimperialista, autora de las fotos y videos de esta nota. Agradecemos a ambos por compartir su producción periodística con Indymedia Argentina.

“Queremos contarles que las Warmis venimos desde Rinconada, el último rincón de la patria, de la provincia de Jujuy, la cual estamos caminando en el marco del mes de agosto, en defensa de la Pachamama, para defender nuestra Pacha y decirles que estamos aquí presentes. Nosotros somos las verdaderas hijas de la madre tierra”, dijo Florencia Solís, mujer indígena colla y defensora ambiental de la Cuenca de Pozuelos, ante la sede del Palacio Municipal de Rosario y la Plaza 25 de Mayo, a metros del Monumento a la Bandera.

La Laguna de Pozuelos, donde vive Florencia Solís, es un Monumento Natural Nacional y forma parte de un sitio Ramsar y de la Reserva de Biosfera de la UNESCO por su importancia para la conservación de aves altoandinas y otros ecosistemas de la Puna.

Allí, la actividad minera provocó un profundo deterioro del ecosistema. “Está todo destruido, todo contaminado, todo está muerto, todo está desolado. No hay ninguna ave playera en la zona, nada”, afirmó Florencia.

Son dos los emprendimientos mineros responsables del estado de la laguna. Uno de ellos, identificado como Pan de Azúcar o Ecmina, Florencia sostuvo que “no han hecho ninguna remediación, nos envenenó la laguna”, y agregó que el yacimiento Chinchillas, que según su relato inició actividades en 2017, “la terminó de envenenar”. Asimismo, aseguró que existen pobladores de la zona con elevados niveles de plomo en sangre.

Según explicó, esa situación motivó la organización de la segunda edición de la caminata de mujeres en defensa de la Pachamama.

La dirigente aseguró que existen 1.075 pedimentos mineros en el entorno de la cuenca, es decir, solicitudes de derechos para explorar o desarrollar actividades mineras en la zona, y advirtió que la expansión de esos proyectos incrementa la preocupación de las comunidades.

“No queremos ya que nos sigan contaminando la Pachamama”, agregó por su parte Fabiana Quilla, tras agradecer el acompañamiento. “La Pachamama es todo, ¿no? Desde la hormiguita, todos los animales, todas las plantitas medicinales, el cielo, el sol, la luna, todo es Pachamama, que en nuestra cosmovisión andina se llama de esa manera”.

“Tanta responsabilidad tenemos todos nosotros aquí, los que estamos, los presentes y los que están ausentes”, dijo Ema Alemán, otra de las hermanas Warmis, y aseguró que tienen el propósito de llegar al Congreso de la Nación para presentar notas a diputados y senadores, y al propio presidente, pero si no obtienen respuesta, como temen que ocurrirá, aseguró que irán a instancias internacionales.

El INAI contra las comunidades

“Si no hay respuestas, también hay leyes que nos protegen, internacionales. Estamos dispuestos a ir también hasta Ginebra a presentar nuestras quejas”, continuó Ema, “porque no son más que atropellos, desalojos, con tanta brutalidad, con tanta violencia y brutalidad, que ustedes no se imaginan lo que está ocurriendo en la Puna jujeña, y no solamente en la Puna jujeña, con el famoso RIGI y el Super RIGI, nos dejaron a las comunidades sin protección. Porque antes que estaba el INAI, ahora están partes del gobierno, y cualquier trabajo, nota que solicitamos, no nos dan importancia”.

Ema se refiere a la política que sufre el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), que pasó de ser un organismo descentralizado, que implementaba políticas sociales destinadas a los pueblos originarios y cumplía funciones de relevamiento de la ocupación actual, tradicional y pública de las tierras indígenas ayudando a reconocer la propiedad comunitaria, a ser un organismo dependiente del Ejecutivo para actuar directamente en contra de las comunidades.

En junio de 2025 el INAI sufrió reestructuración emprendida por el gobierno de ultraderecha de Javier Milei, que eliminó su autonomía institucional, pasando a depender de la Vicejefatura de Gabinete. Profundizó de esta manera el rol regresivo que ya había iniciado bajo la conducción del ex DAIA Claudio Avruj, designado como titular del Instituto por el gobierno el 15 de abril de 2024.

Desde el primer momento de la gestión de Avruj, se retrocedió en el reconocimiento de la propiedad comunitaria. Por ejemplo, a pedido de empresas -como Loma Negra- se reabrieron las carpetas de relevamientos territoriales de comunidades que habían sido cerradas, es decir reconocidas en grado avanzado por el Estado.

Al mismo tiempo, el Instituto frenó relevamientos en desarrollo, como el de la comunidad mapuche Paicil Antriao, en Neuquén, y demoró la entrega de información ante pedidos judiciales en causas donde podrían beneficiar a comunidades originarias, como señala Ema Alemán.

Profundizando en su política racista -como lo señalaron desde Paicil Antriao- a fines de 2025 Avruj creó un sistema para beneficiar los reclamos privados de “personas no indígenas”.

Lo hizo mediante la Resolución 228/2025, que establece la creación del Sistema de Recepción, Análisis y Respuesta de Peticiones (SRARP), un mecanismo formal, permanente y obligatorio destinado a centralizar la tramitación de solicitudes, reclamos, consultas y denuncias presentadas por personas no indígenas. Se trata de un sistema que abarcará tanto a individuos como a empresas, instituciones privadas, organizaciones de la sociedad civil y otros actores “cuyos derechos puedan verse afectados por el accionar del organismo”.

Avruj ya había tenido un paso previo en el Estado nacional como secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación durante la presidencia de Mauricio Macri de 2015 a 2019, donde desarrolló una política negacionista del genocidio ejecutado de la dictadura de 1976 y buscó facilitar la impunidad de los represores. En ese sentido, es un funcionario que se siente muy cómodo en el gobierno de ultraderecha de Javier Milei.

“Queremos pedirles a ustedes que sean la voz de todo Rosario”, dijo Ema Alemán, “no solamente Rosario, donde vayan, para concientizar a nuestros hermanos, sean cualquier color que sean, porque todos tomamos agua. Por eso hago yo la pregunta, el que no tome agua, que levante la mano, y nadie va a levantar porque todos tomamos agua, y el agua es vida, y el agua es para todo, todo, todo, todo”.

Para ayudar a bancar la Caminata

Las mujeres originarias de Rosario que recibieron a las Warmis están realizando una rifa solidaria. Invitamos a quienes están en Rosario a participar de la misma, y a quienes no están, a hacer un aporte comunicándose a los datos que figuran más abajo.

Anred


 

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