Brasil | Lula convoca a la movilización popular y dijo “¡Vamos a ganar estas elecciones para no permitir que el retroceso vuelva a este país!”

Compartir:

Lula da Silva llama a la movilización popular rumbo al balotaje en Brasil

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, modificó la estrategia de comunicación de su campaña y convocó a la movilización popular de cara al balotaje. Lo hizo con su primer video en formato selfie, una pieza directa y sin producción de estudio, pensada para el voto de los trabajadores y de los sectores democráticos que rechazan el retorno de un proyecto neoliberal y conservador al país.

«¡Vamos a la calle! ¡Vamos a ganar estas elecciones para no permitir que el retroceso vuelva a este país!», expresó el mandatario en su llamado a las bases.

El giro táctico coincidió con la conclusión del recuento de la primera etapa más de 158 millones de electores estuvieron habilitados para votar y la participación resultó de 78,92%, aunque ninguno de los aspirantes superó el 50 % de los votos válidos.

El conteo resultó muy reñido y dejó en evidencia la profunda polarización que atraviesa el país suramericano. Lula da Silva obtuvo el 45,16% del apoyo popular, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzó el 47,03% de los votos. La definición quedó entonces para el balotaje del 25 de octubre, según el escrutinio difundido por el Tribunal Superior Electoral (TSE).

A la juventud, al mundo del trabajo y a los sectores que reclaman empleo digno y la posibilidad de estudiar apelan las nuevas piezas audiovisuales. Se trata de un mensaje sin intermediarios, grabado de forma casera, que rompe con los esquemas habituales de la contienda y busca un vínculo más cercano con el público.

Sobre todo, la apuesta se dirige a los votantes más jóvenes, un segmento al que la campaña busca llegar por canales distintos a los medios convencionales y con un registro propio de las redes.

Kassio Nunes Marques, presidente del TSE, ratificó la confiabilidad de las urnas electrónicas y defendió la transparencia del escrutinio.

La Policía Federal, en tanto, confirmó que abrió indagatorias de inteligencia a raíz de denuncias que presentó la Abogacía General del Estado (AGU). Las pesquisas apuntan a posibles maniobras de injerencia externa ocurridas a lo largo de los comicios.

En los barrios periféricos de São Paulo, Río de Janeiro y el Nordeste, la campaña del PT refuerza la presencia de brigadas de agitación. Los equipos en terreno apuestan por la conversación cara a cara para conquistar a quienes aún no decidieron su voto y para contrarrestar la abstención de la primera etapa.

Lula apuesta a la movilización territorial para ensanchar su base de apoyo y frenar lo que describe como la restauración de ese proyecto neoliberal y conservador. Su llamado a las calles busca transformar la energía de la campaña en presencia real en los barrios y en los centros de trabajo durante las semanas previas a la votación.

Ahora, ambos aspirantes salen a disputar los sufragios que no consiguieron en la primera instancia. La brecha estrecha entre las dos fuerzas convierte cada punto de apoyo territorial en un activo decisivo de cara al 25 de octubre, cuando se conocerá el desenlace de la contienda.

TELESUR 


Lula, o presidente analógico, se rende ao vídeo selfie para atrair eleitores

O presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) não tem celular, desconfia das telas e ironiza a «geração do dedinho». Mas, nesta quarta-feira (7), a menos de um mês de completar 81 anos e com sua reeleição em risco, gravou seu primeiro vídeo selfie da campanha.

No último domingo, Lula (PT) perdeu o primeiro turno das eleições presidenciais para o senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ), de 45 anos, e tem pela frente um grande desafio para vencer o segundo turno, em 25 de outubro. Antes do pleito, as pesquisas atribuíam vantagem ao presidente perante o senador.

Para se recuperar, a equipe de campanha de Lula colocou o foco nas redes sociais, onde a direita leva anos de vantagem sobre a esquerda

«O pessoal me enche o saco. A Janja levanta todo dia: ‘Poxa, faz uma selfie’. Eu não gosto. Hoje, eu resolvi fazer», disse, referindo-se à primeira-dama Rosângela Lula da Silva, durante um encontro com jovens influenciadores, que reagiram ao anúncio com aplausos.

O vídeo, postado no Instagram e no TikTok, é um apelo à militância: «Bora, gente, pra rua. Vamos conversar com as pessoas. Você, que gosta do Brasil, que gosta da educação, da democracia, que quer ter emprego de qualidade, continuar estudando e ver o Brasil crescer, que precisa melhorar de vida, bora pra rua!»

Na quarta-feira, Lula tinha chamado influenciadores de seu campo político que acabaram de ser eleitos para o Congresso, entre eles Ana Elisa Santos Silva (PT-MG), que aos 21 anos se elegeu a deputada federal mais jovem do país.

«Eu entendo que hoje o nosso maior panfleto está no telefone, na rede social», disse Ana Elisa a jornalistas.

A jovem contou que na véspera tinha trabalhado até a noite com a equipe de comunicação do presidente para levá-lo às redes sociais «de forma que ele fique confortável».

«Hoje quem domina todas as narrativas nas redes sociais é a extrema-direita», afirmou Ana Elisa, que tem quase três milhões de seguidores nas redes e que destacou que sua eleição foi fruto de dois anos de trabalho nas plataformas digitais

O desafio não é simples para Lula.

«Eu não uso celular porque tenho a mão para fazer outras coisas», reconheceu Lula nesta quarta-feira. «E eu gosto de falar somente o essencial», completou.

UOL


“No voto por alguien que vende a Brasil”: estudiantes protestan contra candidatura de Bolsonaro

Miles de estudiantes y profesores salieron este miércoles a las calles de Río de Janeiro para expresar su firme respaldo a la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva y rechazar la posible llegada de Flávio Bolsonaro a la presidencia, tras los resultados de la primera ronda electoral que llevarán a una reñida segunda vuelta para el próximo 25 de octubre.

Los manifestantes portaron pancartas con mensajes claros como «fora Bolsonaro», «Lula presidente», «los estudiantes son antifascistas», “Brasil no es el patio trasero de nadie” y “no voto por alguien que vende a Brasil”, advirtiendo sobre los riesgos de un giro conservador y defendiendo los derechos sociales impulsados por el líder progresista durante su actual mandato y sus periodos previos entre 2003 y 2010.

“Si Bolsonaro gana, Brasil se convertirá en una colonia de Estados Unidos”, advirtió João Victor Vieira, estudiante de literatura de 20 años, recalcando que la plataforma conservadora representa una amenaza directa para las minorías, las mujeres y la comunidad LGBTQ+. Aunque reconoció que al principio se sintió desanimado por los resultados electorales del domingo pasado, aseguró que la esperanza está intacta: “Esta protesta muestra que los movimientos sociales siguen muy vivos. Resistiremos”.

“Estamos luchando por Brasil, no por Lula”, afirmó Talita Amaral, una estudiante universitaria de ciencias ambientales de 19 años. La joven vestía una camiseta amarilla y verde de la selección brasileña de fútbol —un color tradicionalmente asociado a los simpatizantes de la derecha— para explicar que se trataba de un gesto destinado a recuperar los símbolos nacionales.

“No tenemos tiempo para estar tristes; tenemos que hacer esto, ocupar las calles, enviar mensajes en grupos de WhatsApp para tratar de convencer a la gente”, añadió mientras coreaban consignas en apoyo al actual mandatario.

Los sectores progresistas expresaron su preocupación de que una eventual administración derechista subordine la política exterior a Washington, dada la estrecha cercanía ideológica de la familia Bolsonaro con el presidente estadounidense Donald Trump, quien previamente impuso aranceles del 50 por ciento a productos brasileños y sanciones contra un juez del Supremo Tribunal Federal.

La masiva manifestación ocurre tras los resultados de la primera vuelta electoral en Brasil, donde ni Bolsonaro —hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, quien cumple una pena de 27 años en prisión por intento de golpe de Estado— ni Lula da Silva lograron superar el 50 por ciento de los sufragios requeridos para definir la presidencia, obligando a una segunda vuelta prevista para el próximo 25 de octubre.

Aunque el abanderado derechista cerró la jornada inicial con una ventaja de 2 millones de votos sobre Lula y el respaldo de más de 8 millones de electores provenientes de los candidatos ubicados en el tercero, cuarto y quinto puesto, su figura arrastra cuestionamientos y un complejo historial político.

Bolsonaro es objeto de una investigación por corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal debido a sus vínculos con el fallido Banco Master, un caso al que muchos manifestantes también hicieron referencia, además de recordar las críticas hacia la gestión de la pandemia de coronavirus bajo el mandato de Jair Bolsonaro, periodo en el que se reportó el deceso de más de 700 mil personas.

TELESUR 


 

Más notas sobre el tema