Ferrocarril Chancay–Sierra Central: la nueva ruta de la minería peruana

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Ferrocarril Chancay–Sierra Central: la nueva ruta de la minería peruana

Mirado estratégicamente, el tren se constituirá en una de las piezas físicas de primer orden del sistema logístico que requiere el Perú como país productor y con acceso privilegiado al “mega puerto”.

¿Quién controlará la nueva ruta de los minerales que salen de Perú?

Seguramente todos los interesados en el desarrollo del país saben de la publicitada construcción del “Ferrocarril Chancay-Sierra Central”, exclusivamente para carga, con una longitud de 120 km, a un costo total de US $ 420 millones, por ahora. ¿Sorprendería que sea una empresa china (Power Construction Corporation) la elegida para tal tarea? No, no debiera. Nadie que tenga un mínimo de información sobre la presencia china en el Perú y su interés por los minerales peruanos debería sorprenderse.

El MTC, con simulado entusiasmo, dice que el tren comenzará a operar a mediados de 2028, por lo que los barcos chinos podrían estar recibiendo directamente el material extraído en los andes muy pronto, sin intermediación de transporte por carretera. Este cambio en el sistema de transporte de minerales no solo permitirá fletes mucho menores a los que hoy se paga en el “tren macho” y camiones, sino que desencadena ajustes en las estructuras de la logística minera.

Según la data pública disponible, aún no está definido quien operará el tren ni, por tanto, quién hará la tarea de mantenimiento. Recordemos que en el puerto de Chancay la operación y mantenimiento lo hace Cosco Shipping. Si el Estado peruano no se pone las pilas, podría ocurrir lo mismo con el tren.

Si bien la adjudicación ya se ha producido con un contrato modelo EPC, no se tiene claridad sobre la fecha de inicio de obras, tampoco son verificables los “beneficios” (hasta 40% de reducción en costos operativos de transporte por carretera) que traería el funcionamiento del tren. Estas ausencias, sin embargo, no ha impedido que las inversiones en el sector hayan aumentado en este último año, especialmente en el rubro de desarrollo y preparación de operaciones mineras. Es obvio que están respondiendo a la pronta construcción del tren Chancay-Sierra Central, aun cuando el inicio de obras pueda sufrir demoras.

Mirado estratégicamente, el tren se constituirá en una de las piezas físicas de primer orden del sistema logístico que requiere el Perú como país productor y con acceso privilegiado al “mega puerto”.

Esta obra no debe confundirse con otra que está incluida en el Plan Maestro de Desarrollo Ferroviario del MTC: la ferrovía Chancay-Pucallpa que, con una longitud estimada de 900 km articularía Lima, Pasco, Huánuco y Ucayali. De hecho, este proyecto tiene otras dimensiones que no solo supone un desafío a la ingeniería sino la necesidad de contar con una visión de desarrollo del Perú integrado a Brasil y al mundo.

Con la ferrovía Chancay-Sierra Central, el Perú gana en varias dimensiones, aunque son relevantes dos: 1) le da valor estratégico a la producción de la sierra central, especialmente de minerales críticos para el avance tecnológico, en una primera etapa; 2) gana un potente activo ferroviario que, sumado a Chancay, tributa a la construcción del corredor bioceánico impulsado por China y Brasil. De esta manera, el Perú se convierte en un jugador geopolítico de primera importancia en un marco donde China y EE. UU. convierten Sudamérica en un escenario de disputa geopolítica de alcance global.

Otra Mirada


 

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