Entrevista a Jorge Arreaza, exvicepresidente de Venezuela y rector de la Universidad Nacional de las Comunas
Jorge Arreaza, exvicepresidente de Venezuela y actual rector de la Universidad Nacional de las Comunas, conversó con NODAL sobre la coyuntura política y geopolítica que atraviesa el país impuesta por los intereses imperiales: el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, las acusaciones contra el presidente Nicolás Maduro y los vínculos entre la extrema derecha y Washington
A su vez, Arreaza reflexiona sobre el rol de las comunas en la defensa de la soberanía y el significado de la campaña “Yo me alisto”, que ha convocado a miles de venezolanos y venezolanas a sumarse a la Milicia Nacional Bolivariana.
¿Cómo se está viviendo en Venezuela el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe?
Está situación es la segunda vez que sucede. En el primer mandato de Trump prácticamente aplicó el mismo guion: una acusación por narcotráfico, el “cartel de los soles”, una recompensa y un despliegue militar.
En el libro de Mark Esper, ex ministro de Defensa de Trump y de John Bolton, ellos explican cómo fue la estrategia del entonces fiscal general para convencer a Trump de acusar al presidente Nicolás Maduro de narcotraficante sin fundamento alguno, y presionar con este tipo de estrategias para evitar que Trump se fuera por la vía militar directa, considerando que esto sería infalible para que la presión hiciera que Nicolás Maduro renunciara. Están aplicando la misma receta, subiendo la recompensa con mucha más presión mediática
Ahora está Marco Rubio de por medio, pero nosotros en Venezuela estamos listos para cualquier escenario. Ojalá respeten la soberanía venezolana, ojalá sea un elemento de presión política, psicológica, que le salga mal otra vez, pero nosotros estamos listos para cualquier escenario. No hay una situación de intranquilidad en la población, la Fuerza Armada está absolutamente presta y tiene bajo control los procesos, La milicia crece y crece en número de alistados. Nos prepararemos para cualquier escenario, esperando que siempre sea la paz y el respeto el que se imponga.
Recientemente el gobierno venezolano denunció operaciones desestabilizadoras vinculadas a María Corina Machado y otros sectores de la oposición. ¿Cómo impactan estas acciones internas en el actual escenario de presión externa contra Venezuela?
Hace al menos 24 años estos grupos muy extremistas de la oposición dieron el golpe de Estado en 2002, que fue revertido por el pueblo y los militares en pocas horas. Son los mismos y las mismas. Y por supuesto, sus acciones nunca están desvinculadas de Estados Unidos, de sus agencias de inteligencia ni de la política exterior de ese país. Tampoco lo estuvo el paro petrolero, tampoco lo han estado las guarimbas. Es una coordinación perfecta, porque el imperialismo es uno: tiene el rostro del amo en Washington y el rostro del vasallo o la vasalla en cualquiera de nuestros países.
Las acciones de desestabilización son permanentes en los últimos años. En este caso las protagoniza directamente quien asumió el liderazgo de la oposición extremista, la señora María Corina Machado. Afortunadamente la inteligencia y la contrainteligencia venezolana se han desarrollado y madurado mucho en los últimos años. Incluso hemos podido infiltrar grupos que se preparaban en Colombia para entrar en Venezuela con mercenarios.
La inteligencia popular y social ha sido fundamental. Los últimos hallazgos de explosivos, cables detonantes, detonadores y armas de guerra han sido posibles gracias a la inteligencia popular en coordinación directa con la inteligencia militar y policial. Hoy tenemos una fusión popular, militar y policial que hace inexpugnable al país.
Pero esto va a seguir ocurriendo. Igual que la operación Gedeón y cualquier otro intento, nunca está la mano de Washington y sus agencias fuera de estas acciones de perturbación de la paz en Venezuela.
Estados Unidos insiste en vincular al gobierno bolivariano con el narcotráfico y elevó la recompensa por Nicolás Maduro ¿Qué significa esta maniobra y qué consecuencias políticas o jurídicas puede tener para Venezuela y la región en el plano internacional?
La vinculación con el narcotráfico es un absurdo. El presidente Petro dijo en dos oportunidades que él es un gran conocedor de los hechos de narcotráfico porque preside el país donde se produce la mayor cantidad de droga en el mundo, el país donde están las bases militares de Estados Unidos y donde actúa con más soltura la DEA. Él es muy claro al afirmar que el llamado “cartel de los soles”, ese invento que supuestamente lidera Nicolás Maduro junto a un grupo de militares venezolanos, es una ficción absoluta. Más bien responsabiliza a actores europeos, estadounidenses y mafias mundiales que están detrás de la producción de drogas.
De hecho, si leemos el informe de la ONU, en Venezuela no hay cultivos de ningún tipo de droga ni laboratorios. Más bien existen operativos constantes de la Fuerza Armada para evitar que los procesos que sí ocurren en Colombia, en zonas de conflicto, se proyecten hacia Venezuela. No tiene ningún sentido acusar lo contrario. El 90% de la droga sale por el Pacífico.
En la última acusación incluso vinculan al presidente Maduro con el cartel de Sinaloa. Tuvo que salir la presidenta Claudia Sheinbaum a decir que eso era una locura y que era la primera vez que escuchaba semejante cosa. Son ficciones, pero ellos son expertos. Como nos dijo una vez Elliot Abrams: “no se preocupen por la verdad, que la verdad la fabricamos nosotros”.
Nuestra tarea es evitar que esa mentira fabricada sea creída por los pueblos, y enfrentar estas estrategias de manipulación mediática y psicológica con la verdad y con la movilización popular.
La campaña “Yo me alisto” muestra a miles de venezolanos y venezolanas sumándose en defensa de la soberanía. ¿Cuál es el rol de las comunas en este proceso?
El llamado del presidente a alistarse en la Milicia Nacional Bolivariana, que es el cuerpo de reservistas dispuestos a defender la patria en cualquier escenario de conflicto, ha sido para todos los venezolanos y todas las venezolanas, incluso mucho más allá de quienes comulgan con la revolución, porque aquí está en riesgo la integridad nacional, la identidad y la vida del pueblo venezolano.
La milicia tiene como trasfondo el poder popular. Las comunas, los consejos comunales, los comuneros y comuneras en buena parte son también milicianos. Si se cruzan las bases de datos, un porcentaje altísimo de los milicianos son comuneros y comuneras, y quienes no lo son participan como voceros o voceras en los procesos comunales de sus territorios con mucha fuerza.
Las comunas, que tienen presencia en todo el país, al igual que los consejos comunales, se ajustan a los cuadrantes de paz de la Estrategia de Seguridad Nacional. Se vinculan directamente con la inteligencia popular, la seguridad pública y la organización territorial para defender la patria en cada uno de los 5.538 comunas y circuitos comunales.
En definitiva, se trata de un mismo cuerpo: la defensa de la patria a través de la milicia, que es el pueblo en armas ante una coyuntura determinada. Es la propia comuna la que asume ese rol de defensa del país.