Argentina | Incendios en la Patagonia consumen miles de hectáreas y mantienen la alerta activa en varias provincias

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Incendios en la Patagonia: miles de hectáreas arrasadas y una alerta que no termina

Las llamas afectan nuevamente a distintas localidades de la Comarca Andina. La emergencia continúa y hay focos activos. El origen del fuego es en un 95% por razones intencionales. Organizaciones civiles y ambientales remarcan que hay desfinanciamiento para combatir los incendios.

Miles de hectáreas han sido arrasadas por los diferentes focos de incendios en la Patagonia argentina esta temporada de verano. Las llamas generaron evacuaciones y perdidas incalculables en diferentes localidades andinas, afectando principalmente a la provincia de Chubut. Las lluvias generaron alivio, pero la alerta se mantiene. Mientras tanto, organizaciones ambientales advirtieron que el fuego también arrasa por el desfinanciamiento del Gobierno nacional, entre otras causas.

Los incendios comenzaron a finales de diciembre y han ido surgiendo a lo largo de la zona que se denomina comarca andina. Las principales zonas afectadas hasa el momento son Puerto Patriada en El Hoyo (Chubut), Puerto Café en el Parque Nacional Los Alerces (Chubut) y el Túnel Inferior en el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz), Cerro Chañy y Polcahue Norquinco en Aluminé, Neuquén, según datos de la Agencia Federal de Emergencias.

La alerta por incendios se extiende de diciembre a marzo, pero para esta temporada la preocupación es mayor tras un 2025 seco, que tuvo menos precipitaciones. A su vez, en un contexto de crisis climática, también influyen el viento, las altas temperaturas y los pinos exóticos.

Por el momento no hay un relevamiento general de la cantidad de hectáreas afectadas. De todas maneras, la organización Greenpeace compartió un primer informe en el que estiman que hay 21.000 hectáreas (superficie equivalente la Ciudad de Buenos Aires) con pérdidas totales. Para comparar, en todo 2025 los incendios arrasaron con unas 32.000 hectáreas de bosque andino en la Patagonia.

Reportes preliminares

  • Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén: 12.000 hectáreas afectadas.
  • Parque Nacional Los Alerces: 6.000 hectáreas.
  • El Turbio: 3.000 hectáreas.

Una crisis que se podía advertir

Según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), hay varias razones para comprender mejor por qué las llamas arrasan con tanta vehemencia sobre el bosque andino. En este sentido, enumeró algunos datos clave para entender esta compleja situación.

En 2023, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) ejecutó el 100 % de su presupuesto. Un año después, en 2024, la ejecución cayó al 22 %, a pesar de tratarse del período con mayor cantidad de focos de incendio de al menos los últimos ocho años. Esa subejecución explica, en gran medida, una caída real del 81 % del presupuesto entre 2023 y 2024.

En 2025, la ejecución presupuestaria alcanzó el 76 %, pero quedaron sin utilizarse cerca de 20.000 millones de pesos. Además, el leve aumento real del presupuesto (8,5 %) estuvo concentrado en ampliaciones realizadas hacia el final del año, destinadas mayormente al alquiler de maquinaria y transporte. Ese incremento resultó insuficiente para compensar las pérdidas acumuladas del año anterior y no contempló los recursos adicionales que hasta 2023 aportaba el Fondo Nacional de Manejo del Fuego.

La disolución del Fondo Nacional del Manejo del Fuego en 2025 marcó un retroceso significativo. El mecanismo permitía contar con financiamiento específico, automático y transparente para la prevención y el combate del fuego, a partir de un aporte del sector asegurador. Su eliminación, en nombre del ajuste fiscal y del objetivo de sostener el superávit por encima de cualquier otra política, redujo aún más las herramientas disponibles para anticiparse a las emergencias y responder ante contingencias cada vez más frecuentes e intensas.

Para 2026, el presupuesto prevé una caída real del SNMF del 71,6 % en comparación con 2025. Este recorte impacta de manera directa en capacidades clave: las horas de vuelo se reducirían a 3.100, frente a las 5.100 previstas en 2023, y los informes de alerta temprana y evaluación del peligro de incendios pasarían de 2.310 en 2025 a 1.850 en 2026. Se trata de herramientas centrales para avanzar hacia un enfoque preventivo, en lugar de seguir actuando de manera tardía y reactiva.

La participación del SNMF dentro del presupuesto total del Estado nacional se reduce del 0,032 % en 2023 al 0,014 % en 2026, una reducción del 57 % en términos relativos.

 

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Los pinos, un problema eterno

Estela Raffaele es ecóloga, investigadora jubilada del Conicet en el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma). En 2016, junto a su grupo de investigación, elaboró una lista de especies inflamables -porque no todas se prenden fuego de la misma manera, con la misma velocidad-. “Ese ranking contempló 30 especies nativas, exóticas y de matorral para evaluar el grado de inflamabilidad. El pino radiata es el más dominante en la zona de la Comarca y es una especie inflamable porque está adaptada al fuego”, definió Raffaele en declaraciones al Diario Rio Negro.

Por su parte, Manuel Jaramillo, director general de la Fundación Vida Silvestre, dijo a Mongabay: “Los pinos exóticos son muy resinosos y están adaptados a lugares donde los fuegos naturales son recurrentes [no a la Patagonia]. Usan el fuego como dispersión. Las piñas explotan, vuelan prendidas fuego, con lo cual inician nuevos focos de incendio. A su vez, la semilla es tan resistente que luego del incendio lo que vos tenés es un semillero de pinos. Se transforma en una enorme oferta de combustible que vuelve a quemarse frecuentemente”.

Desafíos para un futuro incierto

Desde el Gobierno nacional, a través de la Agencia Federal de Emergencias, sostienen lo que ya se sabe pero vale la pena insistir: se estima que el 95% de los incendios forestales se producen por el accionar humano ya sea por intencionalidad, negligencia o accidentes. Entre las diversas razones, las principales son fogatas, asados y colillas de cigarrillos mal apagados, la preparación de áreas de pastoreo con fuego y la quema de residuos forestales.

Jaramillo, de Vida silvestre, agregó un dato poco explorado: “También están apareciendo muchísimos incendios por rayos. Hace 30 años no pasaba o, si pasaba, no estaba del todo registrado. El clima está cambiando, hay cada vez más tormentas eléctricas en la Patagonia, algo que antes no era nada común”.

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