Ecuador aplaza reunión bilateral con Colombia en medio de disputa arancelaria y Petro propone política conjunta para control de puertos marítimos y narcotráfico

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Ecuador no asistirá a reunión citada por el Gobierno colombiano en Ipiales en medio de disputa arancelaria

Por Johan García Blandón

La Cancillería de Ecuador confirmó este viernes que no asistirá este domingo 25 de enero a la reunión bilateral convocada por el Gobierno Nacional en Ipiales, Nariño, para abordar la imposición de una tasa de seguridad del 30% a las importaciones colombianas, anunciada por el presidente Daniel Noboa. En su lugar, Quito propuso realizar el encuentro la próxima semana, alegando compromisos previos de alto nivel en materia de seguridad.

Así lo explicó la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld, quien aseguró que la decisión no implica un cierre al diálogo, pero sí una reafirmación de la postura del Gobierno de Noboa frente a lo que considera falta de cooperación efectiva en la frontera común.

“Siempre hay acercamiento. El Ecuador ha solicitado reprogramar la reunión porque este domingo recibimos una misión de seguridad de un país cooperante importante, con agendas ya establecidas. Sin embargo, hemos hecho una contrapropuesta de fechas para la siguiente semana”, afirmó la canciller.

“No es un arancel, es una tasa de seguridad”: la posición de Ecuador
Sommerfeld insistió en que la medida anunciada por Noboa no debe interpretarse como un arancel comercial, sino como una tasa de seguridad destinada a cubrir los altos costos que, según Quito, asume Ecuador en el control del crimen organizado en la frontera.

“Una solicitud a todo nivel, incluso presidencial, es que haya mayor presencia y control del Estado colombiano en la frontera para disminuir el paso ilícito de productos que generan violencia en nuestro país. El costo no es solo económico, sino el costo de vidas humanas”, señaló.

El Gobierno ecuatoriano sostiene que la carga de seguridad no ha sido compartida y que sus Fuerzas Armadas continúan enfrentando estructuras criminales vinculadas al narcotráfico sin una cooperación suficiente del lado colombiano.

El anuncio de Noboa y el trasfondo del conflicto
El presidente Daniel Noboa anunció esta semana que Ecuador impondrá, a partir del 1 de febrero de 2026, una tasa del 30% a las importaciones provenientes de Colombia, en respuesta a lo que calificó como una falta de acciones concretas en la frontera común.

“Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales, pero nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales sin cooperación alguna”, afirmó Noboa.

La medida se suma a decisiones previas del Gobierno ecuatoriano. Desde el 24 de diciembre de 2025, Ecuador restringió el tránsito fronterizo y dejó habilitados únicamente dos pasos oficiales con Colombia y Perú, como parte de su estrategia de seguridad nacional.

Colombia rechaza la medida y apela a la normativa andina
El Gobierno colombiano respondió con firmeza. A través de una nota de protesta, la Cancillería rechazó los argumentos del presidente Noboa y calificó la decisión como unilateral y contraria a la normativa de la Comunidad Andina (CAN).

“Colombia expresa su más enérgico rechazo ante las razones esgrimidas para la imposición de esta medida, y recuerda que ambos países mantienen una histórica cooperación en la lucha contra el crimen organizado”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Bogotá advirtió que la adopción de esta tasa genera preocupación porque podría vulnerar compromisos adquiridos en mecanismos de integración regional, lo que afectaría el intercambio comercial y la estabilidad binacional.

La reunión en Ipiales y la respuesta colombiana
En medio de la tensión, Gobierno Nacional propuso realizar una reunión bilateral en Ipiales, Nariño, este 25 de enero, con el objetivo de buscar una salida negociada y evitar una escalada comercial.

“El Gobierno expresa su plena disposición para un diálogo bilateral y constructivo que permita una resolución amistosa, evitando la adopción de medidas comerciales de represalia”, indicó la Cancillería colombiana.

Sin embargo, ante la negativa de Ecuador a asistir este domingo, desde el territorio nacional se dejó claro que seguirá evaluando medidas de respuesta.

Aranceles, energía y posibles represalias
Como reacción al anuncio ecuatoriano, Colombia decidió imponer aranceles del 30% a 20 productos provenientes de Ecuador, sin descartar que el gravamen se extienda a un grupo más amplio de bienes.

Además, el Ministerio de Minas y Energía anunció la suspensión de la venta de energía a Ecuador, como una medida preventiva para proteger la soberanía y la seguridad energética del país, en un contexto marcado por la variabilidad climática y la proyección de disminución de energía en el sistema interconectado nacional.

“La decisión busca preservar condiciones equilibradas en el intercambio y proteger los intereses estratégicos del país”, señaló el Ministerio de Comercio.

Por ahora, el diálogo sigue abierto, aunque el pulso diplomático y comercial continúa, a la espera de que la reunión propuesta para la próxima semana logre destrabar uno de los episodios más tensos en la relación colombo-ecuatoriana de los últimos años.

EL COLOMBIANO 


Petro propone trabajo conjunto con Ecuador para el control de los puertos marítimos para rebajar la tensión

Por Juan Camilo Cely

El presidente Gustavo Petro planteó la necesidad de construir una política conjunta entre Colombia y Ecuador para el control de los puertos marítimos, en un mensaje público que llega en un momento de fricción comercial entre ambos países, tras las recientes decisiones arancelarias adoptadas por el gobierno ecuatoriano.

“Cuando quiera Ecuador nos reunimos, pero el primer punto que quiero que se examine en la agenda bilateral es la construcción de una política mancomunada para el control de los puertos marítimos”, escribió Petro en un extenso pronunciamiento difundido en la red social X.

Según el mandatario, los puertos de ambos países no pueden seguir siendo utilizados para el narcotráfico ni para el contrabando de insumos químicos vinculados al fentanilo.

En su mensaje, el jefe de Estado colombiano sostuvo que las organizaciones criminales que operan en Ecuador han fortalecido su estructura logística a partir del uso de rutas marítimas compartidas, y afirmó que varios de sus cabecillas han sido capturados en territorio colombiano. “Las bandas que crecen en Ecuador (…) se están especializando en el transporte de sustancias en los dos sentidos, cocaína hacia afuera e insumos de fentanilo hacia adentro”, señaló.

Petro advirtió que los insumos utilizados para la producción de fentanilo solo pueden ingresar por vía marítima, lo que, a su juicio, obliga a establecer “un férreo control” sobre los buques mercantes y los puertos del Pacífico. En ese contexto, explicó que el desplazamiento de las rutas de exportación de cocaína desde puertos colombianos hacia Ecuador ha tenido como efecto colateral la entrada de contrabandos más peligrosos, particularmente precursores químicos.

El presidente insistió en que ha promovido una coordinación estrecha entre fuerzas militares, policiales y organismos de inteligencia de ambos países, y recordó que este enfoque fue abordado recientemente en un escenario regional. “Me reuní con la delegada del gobierno ecuatoriano en la inauguración del centro de coordinación de inteligencias que se inauguró en Manaos y aceptaron del lado ecuatoriano esta política de mayor acción antimafiosa”, afirmó.

Instalación de radar
Como parte de esa estrategia, Petro anunció que se instalará un radar de última tecnología en Ipiales, mediante una adición al contrato firmado en 2023, con el objetivo de detectar rutas aéreas utilizadas por el narcotráfico en la frontera sur. La medida busca reforzar el control integral del espacio aéreo y complementar las acciones en puertos y pasos terrestres.

El mandatario también destacó avances en la política antidrogas en zonas fronterizas. Según indicó, más de 22.000 familias colombianas han expresado su disposición a erradicar voluntariamente los cultivos de coca, una estrategia que calificó como “la única erradicación eficaz”. Petro sostuvo que este proceso permitiría sustituir miles de hectáreas de cultivos ilícitos por producción agraria legal y recuperación de selva nativa, y aseguró que ya se observan cambios en el territorio. “Ya Tumaco no es el primer municipio de producción de cocaína del mundo, un éxito parcial de Tumaco y de este gobierno”, escribió.

El mensaje del presidente colombiano se produce en medio de una reciente tensión comercial entre Bogotá y Quito, luego de que el gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunciara la aplicación de una tasa del 30 % a determinadas importaciones provenientes de Colombia, una medida que fue aclarada posteriormente con la inclusión de excepciones específicas, pero que generó preocupación en sectores empresariales y diplomáticos.

LA FM 


Centrales hidroeléctricas asumen el 67 % de la demanda nacional de energía

Por María Emilia Vera Vélez

Ecuador redujo casi a cero la importación de energía eléctrica proveniente de los mercados externos. El país ahora compensa la falta de suministro internacional mediante un incremento estratégico en la generación de sus plantas hidroeléctricas y termoeléctricas.

Las estadísticas oficiales revelan que la dependencia de fuentes extranjeras descendió drásticamente para garantizar la estabilidad del servicio básico en todo el territorio. Este cambio operativo responde directamente a la suspensión de las transferencias energéticas que realizaba Colombia hacia el sistema interconectado nacional actualmente.

Cifras del Operador Nacional de Electricidad
El CENACE informó que el domingo 25 de enero la nación requirió 3 900 megavatios para cubrir la demanda de los usuarios. La producción hidroeléctrica aportó el 67,5 % del total mientras que las centrales térmicas generaron el 31,8 % de la electricidad necesaria.

Por el contrario la compra de energía externa apenas representó el 0,06 % dentro de la estructura de consumo diario del sistema. Las fuentes renovables alternativas como la solar y eólica sumaron apenas un 0,5 % al flujo eléctrico nacional durante esta jornada específica.

Hace pocos días el panorama mostraba una importación cercana al 6% para suplir las necesidades de la población ecuatoriana. Debido a la desconexión del enlace colombiano el estado incrementó la quema de combustibles en dos puntos porcentuales para generar electricidad. Las represas también aumentaron su despacho en tres puntos para cubrir los 300 megavatios que anteriormente llegaban desde la frontera norte del país.

Aporte de la central Coca Codo Sinclair
La planta Coca Codo Sinclair sostiene actualmente el mayor peso de la generación dentro del parque hidroeléctrico estatal según los reportes. Esta infraestructura entrega la mayor cantidad de kilovatios al sistema nacional para evitar la caída de voltaje en las redes de transmisión.

El embalse de Mazar contribuye en una proporción menor junto al resto de pequeñas plantas distribuidas en las diferentes cuencas del país. Los caudales de los ríos amazónicos resultan determinantes para asegurar que las turbinas mantengan el ritmo de producción exigido por la industria.

El monitoreo constante de las represas permite ajustar el despacho de carga según el comportamiento de las lluvias en la región andina. Los especialistas del sector eléctrico advierten que el uso intensivo de las reservas de agua requiere una gestión cuidadosa de los embalses.

La central Sopladora opera en conjunto con el complejo Paute para maximizar el aprovechamiento de la caída del líquido hacia las turbinas. Mientras tanto las autoridades evalúan nuevas inversiones para diversificar la matriz y reducir la vulnerabilidad ante la falta de ventas de Colombia.

EL DIARIO EC

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