El Gobierno celebró el acuerdo con Estados Unidos: “Cerrados somos débiles, integrados somos grandes”
Cinco meses después de haberlo anunciado por primera vez, el Gobierno nacional volvió a presentar el acuerdo comercial con Estados Unidos y lo calificó, otra vez, como un “hito histórico”. El relanzamiento se realizó este viernes en Casa Rosada, con una conferencia encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller Pablo Quirno, quienes defendieron el entendimiento y reforzaron el discurso de contraste con el kirchnerismo.
“El camino es hacia el capitalismo y no al proteccionismo”, sostuvo Adorni durante su exposición. En esa línea, recordó que “en el pasado, gobiernos anteriores rechazaron el ALCA y vimos las consecuencias”, y planteó que la política comercial actual busca revertir esa etapa. “Cerrados somos débiles, integrados somos grandes. Argentina es una tierra libre, vinculada con el mundo”, afirmó.
Según detalló el jefe de Gabinete, el acuerdo contempla la eliminación de aranceles recíprocos para 1.675 productos y la apertura del mercado estadounidense a bienes argentinos. “Estamos hablando de un acuerdo que va a permitir multiplicar las exportaciones y generar más trabajo”, aseguró, aunque aclaró que el texto todavía debe ser ratificado por el Congreso. “Si los tiempos acompañan, lo vamos a estar enviando para su tratamiento”, dijo.
Sectores alcanzados y promesas oficiales
El jefe de Gabinete sostuvo que uno de los sectores más beneficiados será el ganadero. “La Argentina podría quintuplicar sus exportaciones de carne”, afirmó, y señaló que el impacto alcanzaría a provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. También mencionó beneficios para economías regionales del NEA, en particular Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes y Entre Ríos, a partir de la eliminación de trabas para productos forestales y de floricultura.
En el plano industrial, el funcionario destacó la apertura del mercado estadounidense para medicamentos e insumos médicos, y aseguró que el acuerdo tendrá impacto en provincias mineras como Santa Cruz, San Juan, Mendoza, Jujuy, Salta y Catamarca. “Este acuerdo no deja sectores afuera”, remarcó.
El discurso político como eje
Más allá de los datos técnicos, el eje político volvió a ocupar un lugar central. Adorni insistió en que el entendimiento marca un quiebre con el pasado. “Dejamos atrás la irrelevancia y la grandilocuencia del kirchnerismo”, afirmó, y sostuvo que el Gobierno actual “vino a hacer lo que nunca se animaron a hacer”.
Quirno, por su parte, defendió el acuerdo como parte de una estrategia de largo plazo. “Esto no es un hecho aislado ni improvisado”, aseguró. “Argentina llegó a esta negociación con previsibilidad, con reglas claras y con una hoja de ruta definida”, agregó.
Un acuerdo en revisión
El relanzamiento se produce más de cinco meses después del anuncio original, realizado en octubre, cuando el Gobierno buscaba mostrar señales de apertura en medio del deterioro económico. Desde entonces, el texto no tuvo avances concretos y recién ahora vuelve a escena, presentado nuevamente como un logro histórico.
Mientras el oficialismo insiste en vender el acuerdo como un punto de inflexión, el entendimiento -que en líneas generales beneficia más a Estados Unidos que a la Argentina- aún debe pasar por el Congreso.
En ese marco, el Gobierno vuelve a apoyarse en un recurso ya muy conocido; celebrar la cesión como hito y anclar el discurso en la descalificación del pasado.
