Reforma laboral: tensión y represión en el Congreso
Los manifestantes tiraron el vallado. Jornada caliente en la Plaza Congreso.
Una serie de incidentes se registraban en la tarde de este miércoles en las inmediaciones del Congreso, donde organizaciones de izquierda que acompañaban el reclamo de los jubilados tiraron el vallado dispuesto por las fuerzas de seguridad.
La movilización tenía lugar mientras en el Senado se debatía la reforma laboral, un proyecto rechazado por el peronismo y por organizaciones sindicales como la CGT y las dos CTA.
Guarecidos con bloques de madera, los manifestantes armaron bombas Molotov y enfrentaron a la Policía, que respondió con el camión hidrante y balas de goma.
Un video registrado durante los incidentes expuso el momento en que un grupo de manifestantes arma y lanza un artefacto incendiario casero contra el cordón policial.
En las imágenes se observa a varias personas resguardadas detrás de maderas y estructuras improvisadas mientras preparan el elemento, que luego es encendido y arrojado en dirección a los efectivos.
Fuentes policiales indicaron a la Agencia Noticias Argentinas que el primer cordón de seguridad correspondía a la Policía Federal, mientras el segundo y tercero corría por cuenta de la Policía de la Ciudad.
En medio de la represión en el Congreso, el Gobierno confirmó dos detenidos
La ministra Alejandra Monteoliva lo informó a través de sus redes sociales. Sostuvo que fue por «agredir» a personal policial.
En medio de la tensión por la protesta en la puerta del Congreso Nacional, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que la policía detuvo a dos personas «por agredir» al personal policial. El hecho ocurrió durante la tarde mientras la policía arrojaba gases lacrimógenos.
En redes sociales, Monteoliva expresó: «Las manifestaciones deben desarrollarse de manera pacífica. Ante cualquier hecho de violencia, nuestras Fuerzas van a intervenir. Ya hay 2 detenidos por agredir a nuestro personal. Tenemos 3 efectivos de Gendarmería Nacional heridos y 1 de la Policía Federal Argentina».
«No vamos a permitir que los violentos de siempre siembren el caos y el descontrol. Están armados con morteros, molotovs y gomeras con tuercas. Los tenemos identificados y van a pagar las consecuencias. Seguridad y orden», agregó la ministra de Seguridad.
Luego, mensaje en redes sociales, Monteoliva señaló: «Los violentos que atacaron a nuestras Fuerzas van a ser identificados. Estamos resguardando todas las imágenes y ya requerimos a la Justicia las autorizaciones necesarias para avanzar con las individualizaciones. Son decenas de integrantes de grupos de izquierda que actuaron de manera organizada, con violencia premeditada y armamento casero para agredir a nuestro personal y generar caos». Asimismo, advirtió que «quienes atacan a las Fuerzas enfrentarán todo el peso de la ley».
También se expresaron sobre las detenciones otros funcionarios, como el ministro del Interior, Diego Santilli, quien tuiteó: «Por más bombas molotov que armen, la reforma laboral sale si o si. Se les acabó la joda». Por su parte, la senadora y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, compartió un mensaje que retuiteó el presidente Javier Milei. «El único idioma que conocen es la violencia y las caras tapadas, porque con los votos no les alcanza. La excusa es la protesta; el objetivo, el desorden. Debatan y «ganen» en el Congreso. En la calle, la ley y el orden se respetan», escribió Bullrich.
El comienzo de la represión
Desde temprano llegaron a la Plaza de los Dos Congresos las columnas de gremios y agrupaciones políticas que protestan contra la reforma laboral que se debate en el Senado. La manifestación era completamente pacífica hasta que, minutos después, un grupo de encapuchados apareció en las inmediaciones del parlamento para tirar la valla puesta por las fuerzas de seguridad.
En ese momento, los efectivos policiales que estaban atrás de la valla comenzaron con la desmedida respuesta, ya que las víctimas de los gases lacrimógenos excedían a quienes habían volteado la valla. Después, otros manifestantes comenzaron a lanzar bombas molotovs, a lo que las fuerzas de seguridad avanzaron con camiones hidrantes y con la policía motorizada.
