Kast reconoce que Boric le habló del cable chino, rompe el proceso de traspaso y sugiere que bloqueó su teléfono
El presidente electo justificó la ruptura del traspaso no solo por el diferendo sobre el cable submarino, sino también por lo que calificó como falta de transparencia fiscal. La crisis ocurre a ocho días del cambio de mando del 11 de marzo.
Lamento profundamente que el presidente electo, José Antonio Kast, haya tomado la decisión de empañar la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando que ponga en el centro la continuidad del Estado y el bienestar de las chilenas y chilenos.
Chile…
— Gabriel Boric Font (@GabrielBoric) March 3, 2026
José Antonio Kast reconoció este martes que el presidente Gabriel Boric sí le informó sobre la polémica del cable submarino chino antes de que estallara la crisis diplomática con Estados Unidos, contradiciendo la versión sostenida por su equipo durante días. La admisión llegó en una conferencia de prensa convocada más de dos horas después de que el presidente electo se retirara abruptamente de La Moneda, donde ambos mandatarios se reunieron por última vez antes del cambio de mando del 11 de marzo.
La disputa gira en torno al proyecto de infraestructura de fibra óptica que busca conectar Hong Kong con Valparaíso, y que llevó a Estados Unidos a revocar las visas de tres funcionarios del gobierno saliente el pasado 20 de febrero. Mientras Boric sostiene que advirtió a Kast sobre las tensiones con Washington semanas antes de que el tema se volviera público, desde el entorno del presidente electo habían insistido hasta hoy en que no hubo contacto previo sobre esta materia.
Kast reconoce que Boric le habló del cable chino
Al inicio de la conferencia, Kast aseguró que “se ha dado en estos días una especie de controversia respecto de lo que es informar y lo que es enunciar. En esto hay que ser muy precisos, con el presidente Boric tuvimos tres encuentros previos antes del de hoy”.
“Cuando estaba en Rapa Nui conversamos sobre la niñez y se entablan los temas y me plantea la regularización de migrantes. Cuando le manifiesto que su idea no va con nuestras líneas, me habla sobre el acuerdo de Paz en La Araucanía y finalmente me esboza una situación compleja con el denominado cable y lo que se estaba dando con conversaciones que tenían respecto de la posición que en esta materia tenía EE.UU.”, añadió, confirmando lo que Boric acusó más temprano.
Sin embargo, de acuerdo a Kast, decidió dar importancia a otros temas. “Le manifiesto mi preocupación sobre la grave situación fiscal de nuestro país. Paso a paso nos vamos enterando de las observaciones a sus ministros y eso es de gravedad absoluta porque no hay cifras claras de la situación fiscal de nuestro país”, indicó en este punto.
“También le dije que instruya a sus ministros a no darle continuidad al “amarre” de personas de confianza, a lo que Boric me dice que no es una materia a la que le haya puesto atención. Además, le hago presente el tema de la reconstrucción que nos preocupa por el clima de la zona sur que va a afectar a miles de familia y le hago comentarios respecto de situaciones puntuales”, prosiguió.
No solo eso, sino que Kast expresó que “después de todo esto, el presidente me dice que quiere una reunión personal a la que accedo, pero le digo que debe ser corta porque los temas que anunciaba eran más importantes y por eso sugerí que esos temas se vean con las personas a cargo de cada cartera (ministerio)”.
“Ojalá se pudiera grabar todo. Tengo la costumbre de anotar todos los puntos que hablo en reuniones, pero hoy justo no ando con ese papelito”, comentó.
“Ponemos término al proceso de traspaso”
Las tensiones entre republicanos y el gobierno de Boric quedaron de manifiesto luego de describir que “nos sorprende que el día 13 de febrero, se produce la reunión bilateral entre los dos ministros de Transportes donde se hace entrega de todos los antecedentes relevantes (…) yo habría esperado que esa información que se entrega al ministro se le diga de esta decisión de Estado de cómo enfrentar la conectividad, pero nada de eso ocurre”.
“Después ocurren todos los desaciertos de comunicación (…) Usted está a pocos días de dejar el cargo y no corresponde que siga avanzando en políticas públicas que puedan dejar en una situación compleja al país frente a una nueva administración que no tiene toda la información. Eso no corresponde a un gobierno saliente”.
Es ahí donde aseguró tajante que “usted (Boric) termina el 11 de marzo y desde ese día puede haber cambios importantes en las políticas públicas en todas sus áreas”.
“La suspensión de la reunión de hoy no es solamente por los dichos del presidente que le pedí aclarar hoy (…) fue una respuesta a un proceso de traspaso que iniciamos de la mejor manera, poniendo todas las facilidades, pero nos hemos encontrado con falta de información. Lo que ha ocurrido en temas de administración fiscal es más grave y hay falta de transparencia. Hoy le ponemos término al proceso de traspaso”, prosiguió.
Kast dice que pudo haber bloqueado teléfono de Boric
Una parte insólita de la conferencia de prensa de José Antonio Kast, es cuando dejó entrever que bloqueó el número telefónico del presidente Boric y que esa sería la razón que no le respondió.
“Para tener una comunicación eficiente, todos ustedes cuando reciben una llamada mía y me tienen registrado, saben que yo los estoy llamando”, comenzó en este tema.
“No tengo por qué ocultar mi número y si veo que alguien usa mal el número, existe la posibilidad de bloquear el número. Cada uno tiene su estilo en usar el teléfono y son estilos distintos de gobernar”, añadió.
Para culminar, dijo que “puede ser” esa la razón por la cual no atendió los reiterados llamados de Boric. “No tengo la claridad, pero la llamada debió haber sido para acordar la reunión de hoy que terminó rápidamente”, cerró.
La conversación privada de menos de 15 minutos que terminó con el quiebre entre Kast y Boric
A 8 días del cambio de administración, José Antonio Kast cortó relaciones con el gobierno de Gabriel Boric y suspendió el proceso de traspaso de mando. La Oficina del Presidente Electo aseguró que la crisis política que se gatilló por el cable submarino chino fue el corolario de un proceso “poco transparente” que culminó este martes tras una cita de menos de 15 minutos en la que el futuro mandatario exigió al jefe de Estado rectificar las declaraciones que emitió en una entrevista televisiva y que marcaron un quiebre nunca antes visto en la tradición republicana.
A las 07:52 de la mañana los colaboradores del futuro gobierno de José Antonio Kast llegaron al Palacio de La Moneda para participar de una de las citas más esperadas de la jornada: la última bilateral entre el Presidente Boric y el futuro mandatario.
Minutos después, a las 07:59 fue Kast quien llegó en su Toyota 4Runner acompañado por Cristián Valenzuela, principal asesor comunicacional, y Emilio Court, de su equipo de avanzada.
Se esperaba que la cita durará por lo menos 2 horas, los temas a conversar eran complejos y se veía venir una jornada extensa de trabajo. Sin embargo a las 08:23, fue Gabriel Boric quien -flanqueado con todos sus ministros presentes- bajó hacia el Patio de Los Naranjos a advertir del quiebre de las relaciones.
¿El motivo? El cable chino, dijo Boric. Pero con el pasar de las horas Kast entregó más detalles.
El inicio
El 20 de febrero el gobierno estadounidense comunicó las sanciones a 3 funcionarios del gobierno chileno por los riesgos a la seguridad regional que conllevaba el proyecto del cable Chile-China Express que conectaría Hong Kong con Concón. Recién ahí, públicamente, se encendieron las alertas.
Las contradicciones de La Moneda y las versiones contrapuestas llevaron a que la disputa diplomática escalara a nivel nacional. De hecho, fue el propio José Antonio Kast quien pidió una bilateral amplia -con ministros incluidos- para esclarecer la situación. Lo que fue rápidamente confirmado por La Moneda.
Todo porque se hizo público que el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, había firmado el decreto de concesión -el 27 de enero- y, 48 horas después, el 29 de dicho mes, anuló el documento por un “mal tipeo”. También se conoció de tres encuentros entre la diplomacia estadounidense y La Moneda donde Washington advirtió sobre posibles sanciones.
Si bien la Oficina del Presidente Electo (OPE) insistió en que la actual administración nunca les comunicó del tema, el lunes Gabriel Boric entregó un nuevo antecedente que puso entre las cuerdas al equipo de Kast.
En entrevista con Meganoticias, el actual mandatario dijo: “Hablé con el Presidente electo semanas antes de que esto fuera una polémica, para transmitirle mi percepción respecto del asunto, ya que Estados Unidos ya había manifestado estas amenazas (…), le dije que quería conversar específicamente sobre el cable submarino, porque me parecía que es una decisión delicada.”
Esto fue rápidamente respondido por el próximo ministro del Interior, Claudio Alvarado. “No hubo información y no se transparentó nada sobre el particular. Nos llamó la atención las declaraciones porque hay algunas situaciones o dichos que no se ajustan a la realidad”, dijo el gremialista.
Fuentes de La Radio aclararon que las palabras del próximo líder del gabinete eran para precisar que nunca recibieron detalles de las amenazas.
El malestar norteamericano por el cable existe desde el segundo mandato de Sebastián Piñera por lo que era un tema sabido previo a las reuniones, pero en ninguna bilateral se había profundizado de las presiones del gobierno de Donald Trump.
Quiebre de presidentes
Luego del arribo de Kast a La Moneda, el futuro mandatario ingresó al Salón Carrera para compartir con ministros entrantes y salientes previo a su bilateral con el Presidente Boric. El republicano se comenzaba a servir un café cuando fue llamado a la oficina del jefe de Estado.
El saludo fue protocolar y de inmediato Kast expresó sus intenciones: el Presidente Boric debía aclarar sus dichos “para no confundir a la ciudadanía y transparentar que no se hizo entrega de la información sobre el cable”. La negativa del mandatario fue inmediata, no estaba dispuesto a rectificar sus palabras debido a que, a su juicio, esa comunicación sí existió.
Sin subidas de tono ni salidas protocolo, el republicano comunicó que si la aclaración no ocurría, las bilaterales se cancelaban y el traspaso de mando se suspendía. La sorpresa de Boric fue inmediata y, en busca de revertir la situación, le pidió a Kast que abordaran el tema con el resto de sus equipos.
Falta de transparencia
Ambas autoridades volvieron al Salón Amarillo (Carrera) donde más de 30 personas los esperaban. Tras un llamado al silencio, Boric comunicó la controversia, defendió su postura y emplazó al presidente electo a reconocer que sí hubo un intercambio entre ambos. El republicano reconoció la existencia de una llamada, pero reiteró su postura sobre la falta de transparencia de la actual administración y le informó a su futuro gabinete que las bilaterales se suspendían.
Si bien no hay claridad, comentaron fuentes de la Radio, de los minutos exactos que duró la conversación entre el mandatario entrante y saliente, nadie se imaginó que sería tan corta y menos existía la percepción de que algo así podría suceder. La tensión llegó a tope y muchos se percataron de que sería el último encuentro antes del cambio de mando.
“Semanas antes”
¿Hubo entrega de información? La postura de La Moneda indica que sí. Eso fue lo que explicó desde el Patio de Los Naranjos el Presidente Boric quien aseguró que el 18 de febrero, conversó con su sucesor sobre diversos temas, uno de ellos el cable chino.
“El día miércoles 18 de febrero llamé al presidente electo José Antonio Kast para señalarle que tenía diversos temas que conversar con él (…) además la situación del cable chino, puesto que ante una tramitación normal de una solicitud de concesión, habíamos recibido amenazas por parte de Estados Unidos que ya todos conocen”, dijo el mandatario y luego complementó, “me parecía prudente que una decisión de estas características, dado lo sensible geopolíticamente que era, debía ser conversado entre la administración saliente y la administración entrante”.
Pero la cronología continuó. “El día viernes 20 de febrero, de manera intempestiva, nos enteramos de las sanciones que Estados Unidos había impuesto a tres funcionarios de nuestro gobierno (…) ese mismo día, estando en Rapa Nui (…) traté de comunicarme, insistentemente, con el presidente electo José Antonio Kast. Desgraciadamente, eso no por motivos de comunicación, sino por falta de voluntad de la contraparte, no fue posible”, agregó Boric.
Esta es la comunicación que defiende La Moneda y que a juicio de la OPE “no es equivalente a la entrega de información”.
Lo que sí es efectivo es la imprecisión del Presidente Boric, quien dijo que se había contactado con Kast semanas antes de que estallara la polémica y -en realidad- fue solo dos días antes de la sanción norteamericana. Ese, de hecho, es uno de los detalles que el republicano pidió aclarar.
Más allá de ese detalle, como fue mencionado al interior de La Moneda, para la OPE esto es parte de una forma de actuar.
Por esto, la rápida aclaración que el lunes emitió Alvarado. Fuentes de la OPE señalan que nunca negaron la llamada, pero insistieron en que es incorrecto decir que las versiones constituyen una dicotomía, ya que anunciar un tema no es lo mismo que informar respecto del mismo. “Si nos querían informar, debían dar a conocer todo el panorama y hubo mucho que se omitió”, señalaron las mismas fuentes.
¿Por qué recién el 18 de febrero?
Al 29 de enero, fecha en la que el ministro de Transportes anuló el decreto de concesión a China Mobile International, nadie en la OPE había sido notificado de la situación.
Días después, el 3 de febrero, en la bilateral de Relaciones Exteriores entre el ministro Alberto Van Klaveren y Francisco Pérez hubo una “pincelada” del panorama. Según la actual Cancillería, la situación del cable chino fue abordada en esa reunión y también en la del 17 de febrero.
Conocedores de la cita, incluso, aseguran que Van Klaveren planteó la existencia de un dilema ante este proyecto por la variante geopolítica que decanta de la rivalidad entre China y Estados Unidos, además se habría hecho referencia a los reparos de Washington a la concesión.
Una versión contrapuesta marcaron cercanos al futuro canciller, quienes no solo reconocieron que hay mucha molestia en la interna de la administración entrante, sino que descartaron que la información se haya entregado como corresponde. De hecho, señalaron que en la bilateral del 3 de febrero el proyecto se abordó en solo dos líneas de una minuta de 15 páginas. Aseguran que no se abordó la firma del decreto, no se dio cuenta de las advertencias de EE.UU., no hubo detalles.
Tampoco los hubo en la bilateral de Transportes, un encuentro del 13 de febrero entre el ministro Juan Carlos Muñoz y su sucesor, Louis de Grange. Esto último fue cuestionado por el propio Kast, quien criticó que el gabinete de Gabriel Boric no haya sido transparente con los datos.
“Yo al menos lo que habría esperado es que la información se le entregue directamente al ministro (…) Pero nada de eso ocurre. Tampoco en la conversación que tenemos con el presidente se detalla la situación previa ocurrida de este decreto que se firma y que por un error de tipeo, se retira y no se envía a la Contraloría. Y en el intertanto se producen todos estos desaciertos o faltas de comunicación (…) ustedes han ido viendo cómo hay una versión distinta de si esto estaba avanzado, si estaba en la etapa inicial del desarrollo”, fueron parte de las declaraciones del republicano.
Término del traspaso
“Le ponemos término al proceso de traspaso que habíamos iniciado porque no confiamos en la información que se nos está entregando”. Con esas palabras Kast sepultó cualquier posibilidad de reconciliación con la administración saliente.
El motivo no es solo el cable Chile-China Express, sino que la OPE califica esta polémica como el corolario de un proceso marcado por opacidad y falta de transparencia. Pese a que el equipo de Kast aseguró haber iniciado este período con la mejor disposición, apuntaron a falta de información, a un manejo fiscal que deja al país en una situación de gravedad, a deudas en las diversas reparticiones del Estado y a decisiones “cuestionables” que imposibilitan continuar.
A tal punto llegó la molestia, que fue el propio Kast quien informó que su jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval y Claudio Alvarado coordinarán una fuerza de tarea administrativa para recopilar toda la información -con la Contraloría y el Consejo para la Transparencia- sobre el panorama global al que se enfrentarán el próximo 11 de marzo, contrastarán los datos con lo entregado por la administración Boric y se procederá según corresponda.
Silencio norteamericano
Pese a la cercanía del equipo del Presidente electo con la administración de Donald Trump, no habrían existido alertas desde Washington a Kast respecto al estado de la situación.
En la interna de La Gloria 88, reconocen que habían escuchado del malestar norteamericano por el avance del proyecto de concesión, pero no recibieron alertas ni algún tipo de información directa. Esto a pesar de la buena relación entre el equipo de Kast y la administración Trump. De hecho, la semana pasada parte de los principales asesores del republicano, incluido Irarrázaval y Eitan Bloch -orejero internacional del presidente electo- estuvieron en Washington, presentaron al futuro embajador, Andrés Ergas y mantuvieron reuniones con representantes del Departamento de Estado.
En su declaración, el futuro mandatario confirmó no haber recibido información de Norteamérica. “Me fui enterando a través de las investigaciones que realizan exhaustivamente los medios de comunicación”, señaló.
