Reprimieron a trabajadores de Fate: por falta de acuerdo, prorrogan la conciliación obligatoria
La Policía de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a avanzar y a reprimir violentamente a los trabajadores de Fate, quienes se movilizaron a las inmediaciones de la Secretaría de Trabajo para reclamar los más de 900 puestos de trabajo perdidos tras el cierre repentino de la famosa fábrica de neumáticos. Una gran cantidad de efectivos desplazó a los manifestantes de la puerta del ex ministerio y despejaron toda la zona con un camión hidrante, detonaciones y motos.
La movilización se llevaba adelante con calma a las 11:30 de este miércoles cuando la policía porteña decidió, con un cordón policial, atacar a los trabajadores presentes en el lugar. No hubo ningún tipo de diálogo previo. Comenzaron a lanzar gas lacrimógeno contra la gente, apuntaron con armas largas a la gente y utilizaron el agua para alejarlos en Alem al 600, zona de Retiro.
🔴 AHORA | La Policía de la Ciudad reprimió a trabajadores despedidos de FATE en el Centro Porteño pic.twitter.com/8PTMSBuI7G
— El Destape (@eldestapeweb) March 4, 2026
«Es una locura, yo venía con una columna de la Asociación Bancaria. Nos empezaron a encerrar con las motos, y empezaron a reprimir. Esto es una locura», expresó la dirigente Myriam Bregman desde el lugar. «Estamos preguntando qué pasa y no responden. Si ustedes se fijan, están reprimiendo sobre calles peatonales… Es la prohibición total de manifestarse. Esto es el colmo. Nadie da respuesta de por qué hicieron esta locura», lanzó en diálogo con C5N.
Luego de la represión, la policía motorizada comenzó a buscar e identificar gente para detenerlos en la intersección de Viamonte y 25 de Mayo, hasta donde fueron desplazados previamente.
«A mí me acaban de cagar a palos. El jefe del operativo me dijo que sí se podía marcar por acá, nos hicieron una encerrona para después golpearnos. No estamos cortando ni el Metrobús ni nada. Nos autorizaron a venir acá y de repente, el ministro de Seguridad nos largó la represión. Hay detenidos, heridos, es una barbaridad», denunció Eduardo Belliboni.
Hugo Yasky, Secretario General de la CTA, también presente en la manifestación señaló el accionar como «una bestialidad» y confirmó que se había autorizado que estén presentes en esa zona antes de la represión. «Nos dijeron que iba a haber una supuesta solución, una supuesta conciliación obligatoria y entraron a reprimir como si fuésemos animales. Aquí estaban también los hijos y las mujeres de los obreros de Fate, había familias», agregó.

Previo a la represión, había un único carril de Alem ocupado; posteriormente, el operativo generó caos y desorden por lo que la avenida quedó completamente inutilizable para el tránsito.
El salario sigue barranca abajo
Pese a la aceleración nominal de las paritarias, los salarios no consiguieron ganarle a la inflación en el primer mes del año. Considerando el promedio de los últimos tres meses, se registró una caída de 1,3 por ciento en el poder adquisitivo, que posiblemente se profundice ante la inminente aceleración de precios de febrero y marzo, apuntan analistas privados.
La caída del empleo y la actividad económica –concentrada en los sectores mano de obra intensivos- también afecta negativamente a la evolución de los sueldos.
Los primeros datos de enero muestran que se aceleró la pauta de negociación salarial de convenio, pero que esta tendencia no alcanzó a compensar la suba de precios, que también sufrió un cimbronazo en el mes. Los salarios de convenio aumentaron en promedio un 2,3 por ciento en los últimos tres meses, según los cálculos de CP Consultora, y mostraron una dinámica más alta respecto del 1,4 por ciento de aumento del trimestre anterior. También repuntaron en comparación con la pauta de negociación que defendía el gobierno, del orden del entre 1 y el 1,5 por ciento. Sin embargo, esta mejora nominal no implicó una suba mayor a los precios, y el salario real de convenio cayó 1,3 por ciento.
Si en lugar de marcar una comparación con el salario promedio de los últimos tres meses, se mira enero de 2026 versus igual mes del 2025, la caída es más pronunciada: llega a 5,3 por ciento en términos reales.
A su vez, si se contemplan otras bases de datos, como el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que capta el salario efectivamente cobrado por los trabajadores registrados, o bien el Indec, que elabora un Índice de Salarios (IS) en relación a la declaración de las personas, la dinámica es la misma: crecimiento por debajo de la aceleración de los precios.
“De no darse una baja rápida en la inflación, la caída del salario real se profundizará, más considerando los efectos de la reforma laboral sobre los convenios”, aclararon desde CP. En promedio, las consultoras apuntan para febrero un IPC cercano al 3 por ciento: cifra que está lejos de ser alcanzada por las paritarias.
No sólo la alta inflación sino la caída del empleo atentan contra la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. En primer lugar, las actividades económicas que muestran más dinamismo generan escaso empleo: se trata del agro, la minería y la intermediación financiera, que aparecieron liderando el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) en la segunda mitad de 2025, según datos recientes de Indec. Por el contrario, sectores como la construcción, el comercio y la industria –que en suma explican alrededor del 45 por ciento de la masa laboral- tuvieron trayectorias negativas a lo largo del año.
Más aún, los sectores considerados “estrellas” del gobierno de Javier Milei, la minería y el petróleo, acumularon a noviembre de 2025 un total de 18 meses de caída consecutiva en el empleo registrado, siguiendo con un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
Esto marca que no se trata de un ajuste puntual, sino de un proceso sostenido de reducción del empleo sectorial, liderado por las caídas en la producción de crudo de las cuencas convencionales. “Desde noviembre de 2023, el empleo en el sector minería y petróleo registró una caída acumulada del 7,6 por ciento, lo que implica una reducción significativa en la dotación de personal”, aseguraron.
El informe del IAG desmintió también los dichos del gobierno en cuanto a que los empleos que se pierden por la apertura comercial son absorbidos por los sectores más dinámicos. En cambio, muestra que los cuatro sectores con más actividad en el promedio enero-noviembre de 2025 versus igual período de 2023 también destruyeron empleo: se trata del agro, hotelería y turismo, minería e intermediación financiera. Para Milei si la apertura genera el quiebre de empresas, esos trabajadores son casi automáticamente contratados por los sectores que se vuelven más dinámicos, pero esto no es cierto.
El impacto inmediato de la dinámica salarial se verifica en la marcha del consumo, que cerró 2025 con caídas acumuladas cercanas al 6,8% en mayoristas y una retracción del 1,5% interanual en el primer mes de 2026.
El impacto es particularmente crítico en la estructura del gasto de los hogares, donde se observa un desplazamiento forzado hacia bienes de primera necesidad y un uso intensivo del endeudamiento para cubrir la canasta básica. Casi el 45% de las ventas en supermercados se financian con tarjeta de crédito, lo que refleja un agotamiento del ingreso corriente frente a servicios regulados y alimentos, que han subido por encima del promedio general.
