Díaz-Canel recibe al vicecanciller ruso de visita en Cuba tras el anuncio de un segundo envío de crudo
El gobernante cubano manda ‘un abrazo’ a Vladimir Putin y califica el suministro del petróleo como ‘una muestra’ de que el régimen no está solo.
La visita a La Habana del vicecanciller ruso Serguéi Riabkov ocurre en un momento especialmente delicado para el régimen cubano: en medio de una aguda crisis energética, apagones prolongados y un creciente desabastecimiento de combustible que mantiene prácticamente paralizada la economía nacional.
🇨🇺| El Presidente de la República, @DiazCanelB, sostuvo un encuentro con el viceministro de Asuntos Exteriores de la Federación de #Rusia, Serguey Ryabkov, quien llegó a nuestro país para asistir a la reunión intercancillerías entre ambos países.
— Presidencia Cuba 🇨🇺 (@PresidenciaCuba) April 9, 2026
Riabkov sostuvo encuentros este jueves con el gobernante Miguel Díaz-Canel y con el canciller Bruno Rodríguez, en el marco de una reunión de consultas intercancillerías. Durante el encuentro en el Palacio de la Revolución, Díaz-Canel agradeció a Moscú por el reciente envío de petróleo y lo presentó como «una muestra de que Cuba no está sola», publicó el portal oficial Cubadebate.
Según la versión oficial publicada por la Presidencia, el gobernante aprovechó la reunión para enviar «un abrazo» al presidente ruso Vladimir Putin y ratificar los «especiales vínculos políticos, económicos y comerciales» entre La Habana y Moscú.
Por su parte, Riabkov reiteró el respaldo del Kremlin al régimen cubano. «Rusia está ciento por ciento solidaria con Cuba», afirmó el vicecanciller, quien calificó a La Habana como el «principal socio en la región del Caribe» y aseguró que Moscú continuará brindando ayuda pese a «la complejidad» de la situación.
Sostuve un encuentro de cortesía con Serguéi Riabkov, Viceministro de Relaciones Exteriores de #Rusia, quien preside las Consultas Intercancillerías en La Habana.
Resaltamos las sólidas, históricas y estratégicas relaciones existentes entre ambos países y agradecí por el… pic.twitter.com/nkGnQKyLQs
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) April 9, 2026
La visita del diplomático ruso se produce apenas días después de la llegada al puerto de Matanzas del petrolero Anatoly Kolodkin, con unas 100.000 toneladas de crudo equivalentes a 730.000 barriles. Se trata del primer cargamento de este tipo recibido por Cuba en los últimos tres meses.
Bruno Rodríguez agradeció públicamente el envío y lo presentó como una respuesta al «cerco energético impuesto por el Gobierno de Estados Unidos». Sin embargo, el deterioro del suministro de combustible en la Isla no solo responde a las sanciones de Washington, sino también a la incapacidad estructural del régimen para garantizar importaciones estables y sostener una infraestructura energética obsoleta.
El ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsiviliov, anunció además que Moscú prepara un segundo envío de petróleo a Cuba, aunque no ofreció detalles sobre la fecha ni el volumen del cargamento.
«Un buque ruso rompió el bloqueo. Ahora se está cargando el segundo. No abandonaremos a los cubanos», declaró Tsiviliov durante un foro energético celebrado en Kazán.
El petrolero Anatoly Kolodkin pertenece a Sovkomflot, la principal naviera estatal rusa, sancionada por Estados Unidos desde 2024. Aun así, Washington ha minimizado el impacto del suministro ruso sobre la situación interna cubana.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró recientemente que la llegada de crudo ruso a la Isla no cambiará el escenario actual. «Tienen un mal régimen, un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa», declaró.
La crisis energética sigue siendo uno de los factores más visibles del deterioro económico cubano. La falta de combustible ha agravado los apagones de más de 12 horas diarias que vienen sufriendo hace años numerosas provincias, ha reducido el transporte público a mínimos, afectado la producción industrial y agrícola, y ha puesto en jaque servicios esenciales en hospitales y acueductos cuya situación crítica tampoco es nueva.
En ese contexto, el limitado respaldo ruso aparece nuevamente como uno de los pocos salvavidas externos del régimen cubano, aunque insuficiente para revertir una crisis que tiene raíces mucho más profundas.
