Diez años de la existencia del Foro China – CELAC

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Diez años de la existencia del Foro China – CELAC

Mario Hernandez 

Las presiones de Estados Unidos contra América Latina se han intensificado desde que Donald Trump asumió el poder en su segunda temporada. A principios de febrero de 2025, el secretario de Estado Marco Rubio realizó una gira a Guatemala, El Salvador, Panamá y República Dominicana, países donde dejó claro que Estados Unidos continuaría brindando asistencia si se mantienen alineados con sus “intereses nacionales” en clara advertencia sobre los vínculos con China.

Una presión similar realizó Marco Rubio al expresarle a los mandatarios de San Kitts y Nevis, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Granada y las Bahamas, que se mantuvieran alejados de China por ser un “agente maligno”, cuyas actividades económicas y culturales en la región representan “una amenaza” para la seguridad de Estados Unidos. 

Las ambiciones de Washington sobre el Canal de Panamá y sus declaraciones de amenaza bélica, provocaron que, tras bambalinas, el gobierno panameño aceptara salir del acuerdo económico de la Ruta de la Seda. A lo largo del corriente año esas presiones se han intensificado con el bloqueo a Venezuela y posterior secuestro de su presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores. Y el bloqueo petrolero a Cuba.

CELAC

La CELAC es un acuerdo que promueve la integración regional y fue creado en diciembre de 2011 bajo el impulso de los gobiernos latinoamericanos que asumieron a la salida del neoliberalismo de los años noventa. Varios países como es el caso de Brasil o Argentina consiguieron importantes ingresos de divisas gracias a las exportaciones de la producción del campo, sobre todo de soja, a China.

El país asiático entre los años 2000-2022 multiplicó por 35 el comercio de bienes con Latinoamérica. En el mismo período LA solo aumentó por cuatro el comercio con el resto del mundo. Este es un dato que señala la propia Cepal en su informe sobre Perspectivas del Comercio Internacional 2023. En 2024, el comercio total entre China y América Latina superó por primera vez los US$500.000 millones, frente a los US$450.000 millones del año anterior.

Es a partir de esta realidad que China se convirtió en el segundo socio comercial del conjunto de América Latina, por encima de la Unión Europea. Y en la subregión de Sudamérica es el principal, más que EE UU. Es importante destacar que no necesariamente este comercio resulta en superávit. Hay una relación bien conocida por los países latinoamericanos con potencias industrializadas que consiste en exportar materias primas e importar manufacturas.

Según el informe de la misma Cepal, las exportaciones de América Latina hacia China se concentran sobre todo en seis productos que totalizan alrededor de un 70%: soja, minerales de cobre y de hierro, petróleo, cátodos de cobre y carne bovina. Mientras que las importaciones consisten en bienes manufacturados, por ejemplo electrónicos y textil, desplazando en muchos casos a la producción local.Brasil es de lejos el principal socio comercial de AL y uno de los pocos del mundo que tiene superávit, según apuntó en abril de 2023 la consultora internacional Dezan Shira & Associates en su publicación China Briefing.

Y por el contrario, si comparamos con EE UU, el balance entre exportaciones e importaciones es deficitario para Brasil, es decir le compra mucho más de lo que le vende, U$S 7400 millones en 2024, un aumento del 31,9 % con respecto a 2023. Brasil es la octava economía mundial, el año pasado superó a Italia. Por la importancia y su peso regional, Xi Jinping le propuso oponerse al «unilateralismo, el proteccionismo y la intimidación» en una obvia alusión a Trump. La respuesta de Lula fue que estaba dispuesto a fortalecer la coordinación estratégica para salvaguardar los intereses del Sur Global. El presidente brasileño ya había declarado que quería tener relaciones económicas y políticas con ambas potencias. Quizás sea por este motivo que en la última visita de Xi a Brasil, Lula se negó a ingresar formalmente al BRI (Belt and Road Initiative) o Nueva Ruta de la Seda, como un intento de mantener cierta independencia o cautela frente a la presión de China.
Por su lado, el ex presidente Gabriel Boric adhirió al multilateralismo y agregó que las guerras comerciales no son la forma de resolver los problemas.

Chile es el segundo país de LA que más exporta a China y también es el segundo en la lista de los que tienen un mayor superávit comercial. El cobre (en bruto y refinado) es el principal producto que exporta. En 2005, Chile fue el primer país de América Latina en firmar un acuerdo de libre comercio con China. Todos estos años la relación comercial se fue incrementando, más allá de los gobiernos chilenos y sus signos políticos.

Perú se ubica en el tercer puesto de países latinoamericanos que más venden a China y entre los que alcanzan un mayor superávit comercial, más de US$10.000 millones en el 2024. Los principales productos que exporta Perú hacia China son minerales, así como alimentos para animales.

El caso de Argentina es diferente por el nivel de incertidumbre económica y la política del gobierno alineado fuertemente con Trump y supeditando su política. A pesar de esta situación, Milei renovó el swap de monedas con el Banco Popular de China (PBOC), unos 5.000 millones de dólares (en yuanes) que se extendió por un año más hasta mediados del 2026. Sobre esta relación de dependencia, Mauricio Claver-Carone, el enviado especial de Estado Unidos para América Latina hizo un llamado de atención al gobierno de Milei. La Embajada de China en Buenos Aires respondió resaltando la cooperación financiera como “mutuamente beneficiosa”.

En medio de estos entredichos, la representación argentina en el IV Foro China-Celac se limitó al vicecanciller Eduardo Bustamante y a Ricardo Lachterman, el jefe de Gabinete de Cancillería. Se retiraron antes para no salir en la foto de cierre del encuentro ministerial, y no firmaron el documento final, mientras sí lo hicieron 32 países de los 33 que conforman la Celac. En represalia, China no hizo ninguna declaración a favor de Argentina por el reclamo de las Islas Malvinas, como lo venía haciendo en los últimos años.

Las relaciones económicas de China en el país son grandes. Ha realizado inversiones en infraestructura y en el caso de las represas hidroeléctricas en Santa Cruz, las obras fueron suspendidas el año pasado. Además, el país asiático tiene un gran interés por el yacimiento de litio. Argentina tiene una de las reservas más importantes del mundo en el “Triángulo del Litio” junto con Bolivia y Chile. La mayor parte de las exportaciones del país son destinadas a China. Esta es una disputa en curso también con EE UU.

El presidente Xi Jinping, en el discurso de apertura del foro, anunció líneas de créditos en un plan de acción de tres años por U$S 10.000 millones de dólares (en yuanes), la mitad de lo que había ofrecido hace diez años. También firmó varios acuerdos bilaterales excepto con Argentina que no rubricó el documento final acordado en el encuentro, alineándose a los dictámenes del gobierno de Trump.

Como puede apreciarse, China tiene una enorme presencia comercial e inversora en la región. Y si bien existieron en el discurso de Xi alusiones críticas a los Estados Unidos al referirse a la defensa del multilateralismo y la cooperación basada en la igualdad y la decisión autónoma de los países, habrá que ver en el curso de las negociaciones entre las dos potencias mundiales, las tensiones geopolíticas y el proteccionismo, cuál será el lugar de América Latina, que para algunos ya constituye un “campo de batalla”.

El continente llamado patio trasero del imperialismo norteamericano es parte de las zonas de influencia en disputa con China, en el marco de la crisis de la propia hegemonía yanquee. Y en esta puja EE UU tiene un aliado clave en Milei mientras que con el resto de los países utiliza políticas más agresivas (desde aranceles altos hasta la amenaza de anexar el canal de Panamá).

Es evidente que China aprovechó el foro con la Celac para emitir comunicados y acuerdos en contra de la guerra comercial de EE UU y a favor de la «cooperación y el multilateralismo», mientras mantiene obras como la del megapuerto de Chancay en Perú y acaba de sumar a Colombia al BRICS.

Propuesta de Xi Jinping para profundizar alianza con América Latina

Durante la inauguración de la cuarta reunión ministerial del Foro China-CELAC, el presidente Xi Jinping propuso cinco nuevos programas de cooperación con América Latina y el Caribe enfocados en solidaridad política, desarrollo económico, diálogo entre civilizaciones, paz global y sostenibilidad, reafirmando la construcción de una comunidad de futuro  compartido entre ambas regiones bajo principios de igualdad, inclusión y beneficio mutuo.

Rebelión


 

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