Nueva fase de las negociaciones de la ONU sobre fiscalidad mundial
Nueva fase de las negociaciones de la ONU sobre fiscalidad mundial
Un economista sostiene que el convenio que se está negociando podría redefinir las normas de la tributación internacional y ampliar la capacidad para combatir la evasión fiscal. El economista colombiano José Antonio Ocampo afirma que este proceso es el primer intento de definir normas tributarias internacionales en un foro donde todos los países tienen el mismo poder de participación.
Según Ocampo, el sistema actual permite a las multinacionales organizar sus estructuras corporativas para transferir beneficios entre diferentes jurisdicciones y reducir el pago de impuestos. Como alternativa, aboga por la denominada tributación unitaria, un modelo que calcula los beneficios de las empresas a nivel global antes de distribuirlos entre los países donde operan.
El autor argumenta que la reforma podría aumentar los ingresos fiscales mundiales entre 700.000 millones y 1 billón de dólares estadounidenses al año, además de reducir las pérdidas causadas por la evasión fiscal y la planificación fiscal internacional.
Ocampo también destaca la creciente concentración de la riqueza: el 0,001% más rico de la población mundial posee una riqueza equivalente a tres veces la de la mitad más pobre de la humanidad, mientras que el 1% más rico se ha apropiado del 41% de la riqueza creada desde el año 2000.
Para él, este escenario refuerza la necesidad de aumentar los impuestos sobre las grandes fortunas y los beneficios extraordinarios obtenidos durante las crisis internacionales.
Según el economista, la iniciativa de la ONU representa una reacción de los países en desarrollo a las negociaciones llevadas a cabo previamente por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que se consideraron insuficientes para combatir la evasión fiscal de las grandes empresas. El papel protagónico de la Unión Africana y del G77 fue decisivo para trasladar el debate a las Naciones Unidas.
El artículo también destaca el papel de Brasil en las negociaciones. Ocampo recuerda que, durante la presidencia brasileña del G20 en 2024, el país debatió la creación de un impuesto mínimo sobre la riqueza de los multimillonarios y abogó por una mayor coordinación internacional en la tributación de las grandes fortunas.
Por otro lado, el autor critica la resistencia de algunos países desarrollados. Según él, varios miembros de la OCDE abogan por un convenio basado únicamente en principios generales, sin compromisos legales concretos. Ocampo dirige críticas más severas a Estados Unidos, que abandonó las negociaciones y, en su opinión, ha ido consolidando su papel como destino de capitales que buscan una menor tributación.
Para el economista, un convenio sólido debería incluir mecanismos como el intercambio automático de información fiscal, registros públicos de beneficiarios finales de las empresas, la divulgación de los beneficios multinacionales por país y normas que permitan la tributación de los servicios digitales en el lugar donde se encuentren los consumidores y usuarios.
