El Gobierno iraní confirmó que el presidente Masud Pezeshkian viajará a Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas
El presidente de Irán viajará a la Asamblea General de la ONU en Nueva York
Teherán niega que en su agenda haya ningún encuentro con “funcionarios” estadounidenses, aunque Trump se dice dispuesto a reunirse con Pezeshkian.
Tras varios días de muchos rumores sobre la posible participación del presidente Masud Pezeshkian en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Gobierno iraní ha confirmado este lunes que el mandatario viajará el martes a Nueva York.
La confirmación del viaje del presidente vuelve a abrir el debate sobre la posibilidad de un encuentro con su homólogo estadounidense, Donald Trump, que el domingo se decía —en una entrevista con la cadena Fox— dispuesto a reunirse con Pezeshkian. “Se avecinan grandes cambios para Irán”, advertía el republicano, al tiempo que repetía que las opciones frente a Irán eran tres: “Destruirlo por completo, permitir su destrucción económica o llegar a un acuerdo”.
Esta visita llega, también, justo después de que las fuerzas militares iraníes, a través de su comando central, han advertido que la Administración de Donald Trump está “preparándose para reanudar acciones militares” contra Teherán. “Ha decidido, una vez más, y con el visto bueno de algunos países de la región, reanudar las medidas con el país islámico”, se leía en el comunicado de las autoridades iraníes, en el que también amenazaba con represalias a los países de la región si estos ataques llegan a concretarse.
Las declaraciones del presidente Trump prendieron las alarmas en Irán, donde cada vez que se acerca la Asamblea General de las Naciones Unidas surge el mismo debate. “¿Los iraníes se reunirán con funcionarios estadounidenses en Nueva York?”, se preguntaba un titular del periódico Hamshari en su edición de hoy. Por el momento, esa posibilidad ha sido negada por el Ministerio de Exteriores de la República Islámica, que asegura que en la agenda “no hay ninguna reunión entre funcionarios iraníes y estadounidenses en Nueva York”.
Postura endurecida
“La posición de la nación iraní es la defensa y la resistencia frente a Estados Unidos y el régimen sionista; no la flexibilidad y la sumisión frente al enemigo”, advertía el periódico Keykhan, cuyo director es designado por el líder supremo y que representa al ala más radical. Este sector siempre se ha opuesto a que los presidentes iraníes realicen cualquier tipo de encuentro con el mandatario estadounidense. Así lo han hecho durante décadas y ahora, en tiempos de guerra, no es la excepción. También se oponen a cualquier tipo de diálogo.
En las últimas semanas, las fuerzas militares iraníes han recrudecido su mensaje. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Hossein Mohebbi, ha asegurado este lunes que, en caso de una escalada, el mundo quedará asombrado con las “nuevas capacidades en el campo de batalla” de los iraníes y ha hecho énfasis en las nuevas armas que introducirán en una posible confrontación.
“Nuestros objetivos ya no son necesariamente los mismos que los anteriores. Tenemos nuevos objetivos que aún no hemos alcanzado”, ha añadido. Fue más allá, al decir que “Estados Unidos ha sido derrotado en esta guerra, y su derrota es histórica y humillante, pero no tiene el valor de admitirla ni aceptarla”.
Mohebbi ha puesto como ejemplo el fracaso de Washington de abrir el tránsito del estrecho de Ormuz, que sin duda será uno de los puntos claves en las reuniones que sostendrá Pezeshkian en su visita de cinco días a Nueva York. Desde el gobierno iraní se ha anunciado este lunes que el equipo de comunicaciones del mandatario no había recibido visados estadounidenses y que la delegación que lo acompañaría será muy pequeña.
Posibles negociaciones
Esta posición va en contravía de los mensajes que han mandado algunas de las figuras más importantes de Irán en los últimos días, que no cierran el camino de la diplomacia. El sábado, el general Mohsen Rezai, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, aseguró que Irán había anunciado siete “condiciones” para detener la guerra con Estados Unidos a través de Qatar.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, hizo escala en Doha antes de continuar su viaje a Nueva York, donde formará parte de la delegación iraní. No se conoce si su visita relámpago al país del golfo Pérsico estaba relacionada con este mensaje. Por otro lado, Mohammad Baqer Ghalibaf, portavoz del Parlamento, insistió el domingo en que la guerra y el diálogo no son contradictorios.
“Creemos que la dicotomía ‘guerra o negociación’ no es real; hay que combatir y también negociar. Hay que combatir de manera racional y con firmeza, y en el momento adecuado negociar con autoridad y racionalidad”, dijo Ghalibaf. Advirtió, asimismo, que la posición de Irán es bastante clara y no negociable: “Nuestros mensajes han sido transmitidos y nuestras condiciones explicadas con claridad a la otra parte a través de intermediarios, y el enemigo sabe perfectamente que el camino del engaño y de la imposición unilateral está cerrado”.
