NODAL | en China Visita a las instalaciones de GCL: energía, capacidad de cómputo e inteligencia artificial en una misma infraestructura
NODAL en China
Visita a las instalaciones de GCL: energía, capacidad de cómputo e inteligencia artificial en una misma infraestructura
Emilia Trabucco, directora de NODAL visitó en la localidad de Suzhou, en China las instalaciones de GCL, uno de los grandes grupos chinos vinculados al desarrollo de energías renovables, almacenamiento e infraestructura energética. Acompañaron la visita Raúl Dellatorre, economista, y Rosalía Constantino, periodista.
El recorrido permitió observar cómo, en los últimos años, GCL avanzó sobre un terreno decisivo para comprender la disputa tecnológica contemporánea: la integración entre electricidad y capacidad de cómputo. Para entrenar y hacer funcionar sistemas de inteligencia artificial a gran escala hacen falta enormes cantidades de energía, redes capaces de administrarla, sistemas de almacenamiento, centros de datos y procesadores.
Esa articulación constituye hoy uno de los ejes de la estrategia de GCL. Fundado en 1990, el grupo desarrolló actividades vinculadas a la energía solar, materiales para la industria fotovoltaica, generación eléctrica, almacenamiento y servicios energéticos, y actualmente presenta como uno de sus núcleos de expansión la combinación entre energía + inteligencia artificial, a partir de sistemas integrados de generación, red, consumo, almacenamiento y capacidad de cómputo.
En Suzhou esa estrategia adquirió una expresión concreta con la puesta en funcionamiento, en 2023, del GCL Intelligent Computing Center, concebido para el entrenamiento de grandes modelos y para aplicaciones de inteligencia artificial vinculadas, entre otros campos, con la energía, la producción industrial y el transporte. La propia compañía define el proyecto como una infraestructura donde convergen electricidad, almacenamiento y cómputo y señala que el centro mantiene acuerdos con universidades, institutos de investigación y empresas del ecosistema tecnológico.
La transformación muestra además que la carrera por la inteligencia artificial excede ampliamente a las empresas identificadas tradicionalmente con el sector tecnológico. GCL llega a la IA desde el sistema energético: producción y administración de electricidad, almacenamiento, redes, información generada por las centrales y, finalmente, centros de cálculo capaces de procesar esos datos. En esa arquitectura, la infraestructura física y la infraestructura digital comienzan a funcionar como partes de un mismo sistema.
La empresa estableció acuerdos de cooperación vinculados a capacidad de cómputo con Alibaba Cloud, Tencent Cloud, China Mobile y China Telecom, además de desarrollar proyectos junto a Huawei Digital Energy. La relación con Alibaba tiene antecedentes anteriores al actual ciclo de expansión de la inteligencia artificial: ya en 2017 las compañías trabajaban juntas en utilización de big data y computación en la nube para optimizar procesos industriales en plantas fotovoltaicas de GCL.
Otra de las experiencias permite ver hasta dónde puede avanzar esa integración. GCL utiliza actualmente modelos de NVIDIA Earth-2, la plataforma de inteligencia artificial meteorológica y climática de NVIDIA, dentro de sus sistemas de predicción de generación fotovoltaica. El objetivo es procesar información meteorológica para anticipar con mayor precisión cuánta energía producirán las centrales solares, información decisiva para organizar el funcionamiento de las redes eléctricas y el almacenamiento. NVIDIA confirmó en 2026 que GCL utiliza esos modelos de manera operativa en su sistema de predicción fotovoltaica.
Se cierra así un circuito: la inteligencia artificial consume energía para funcionar, pero al mismo tiempo puede utilizarse para administrar con mayor precisión la generación, el almacenamiento y la distribución de esa misma energía. GCL denomina a este proceso “coordinación entre electricidad y capacidad de cómputo”, dentro de una estructura que busca articular generación, red, demanda, almacenamiento y centros de procesamiento.
“La visita a Suzhou nos permitió observar, uno de los problemas centrales detrás de la actual disputa mundial por la inteligencia artificial. La capacidad tecnológica depende también de quién produce la energía, quién construye las redes, quién fabrica y administra los centros de datos, quién dispone de capacidad de cómputo y quién logra conectar esos recursos con la industria y con sistemas propios de investigación y desarrollo”, expresó Emilia Trabucco, directora de Nodal quien agradeció especialmente a Óscar Laborde, de Mundo Sur, el apoyo para la gestión de la visita.

Para América Latina, poseedora de enormes recursos energéticos y minerales, la discusión adquiere una importancia particular. La expansión de la inteligencia artificial vuelve a colocar en el centro una pregunta histórica sobre el lugar de la región en las cadenas globales de valor: si sus recursos alimentarán fundamentalmente cadenas productivas desarrolladas fuera de sus fronteras o si podrán convertirse también en la base material para construir infraestructura, capacidad de cómputo, investigación, transferencia tecnológica y desarrollo científico propios.
“Lo observado en GCL muestra que, en la nueva etapa tecnológica, energía, industria y capacidad de cómputo comienzan a conformar una misma arquitectura productiva. Y que una parte decisiva de la disputa por la inteligencia artificial se juega mucho antes de que un usuario abra una aplicación: comienza en la generación eléctrica, continúa en las redes y los sistemas de almacenamiento y termina en los centros de datos donde esa energía se transforma en capacidad de procesar información”, agregó Trabucco .
