Faltan 9 días: opinión sobre los verdaderos desafíos del futuro gobierno

Por Luis Bareiro

El entuerto mayor que deberá enfrentar Cartes no está relacionado con el Mercosur ni con los incendios financieros del Estado ni con el tratamiento tributario de la soja. Su mayor desafío será encontrarle ocupación a los 10.000 o 20.000 docentes que no reúnen condiciones básicas para enseñar y que deberán salir de las aulas, so pena de seguir condenando a las nuevas generaciones de paraguayos y paraguayas a repetir la mediocridad presente.

Es un desafío mayúsculo porque no se pueden proponer soluciones intermedias para superarlo. No permite salidas opcionales. Si una persona no tiene condiciones para enseñar, no debe seguir haciéndolo y punto. Que siga en un aula es criminal, es cobarde y es una traición a la patria.

Es criminal y cobarde porque pone en altísimo riesgo la calidad de vida de personas que ni siquiera tienen edad para defenderse. Y es una traición a la patria porque las consecuencias ulteriores de su mal hacer afectarán las chances de todo el país de abandonar su condición de atraso y pobreza.

Es un desafío inconmensurable porque en la medida en que retire de las aulas a quienes no están capacitados para ejercer la docencia, el Estado, a través de nuevas escuelas de formación docente (tiene que cerrar las vigentes), deberá ir seleccionando y preparando a sus reemplazantes; y estos sí deberán tener la vocación, el talento y la capacitación necesarios para enseñar.

Es un tremendo desafío financiero, porque esos 10.000 o 20.000 docentes a quienes se les encandiló con la promesa de un sueldo seguro, se les estafó con supuestos cursos de formación docente de lastimosa precariedad y se les permitió ingresar al sistema público de educación sin estar capacitados para enseñar, son de alguna forma víctimas secundarias de un modelo fallido, y por lo tanto no pueden ser abandonados a su suerte. Alguna ocupación habrá que encontrarles.

Es un rompecabezas económico porque el salario de esos 10.000 o 20.000 docentes se comen hoy cualquier posibilidad financiera de contratar nuevos recursos humanos para la educación o de mejorar los ingresos de los docentes que sí están capacitados para enseñar.

Es un abrumador desafío político, porque esos 10.000 o 20.000 docentes que no sirven para enseñar se han sindicalizado y han construido la herramienta de presión más poderosa de la sociedad. Y porque no pocos de esos 10.000 o 20.000 docentes que no sirven para enseñar son hábiles operadores políticos empotrados en el sistema por la misma clase política de cuyo apoyo dependerá cualquier reforma que el presidente pretenda ejecutar.

Es de esos desafíos que permiten a un presidente, si logra enfrentarlo con éxito, entrar definitivamente como un grande en la historia. Si no, será uno más del montón, de los que venimos acumulando desde el advenimiento de la democracia sin pena ni gloria.

 

http://www.ultimahora.com/si-cartes-no-quiere-ser-uno-mas-del-monton-n710016.html