En medio de fuertes protestas, el Senado mexicano vota hoy la polémica reforma energética

 La estrategia aplicada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de prolongar el mayor tiempo posible la discusión de la Reforma Energética logró que ayer domingo no pudiera darse el primer avance en la concreción del cambio constitucional en la materia.

Enfrascados en posiciones que no se movieron a lo largo de casi 12 horas, los senadores decidieron no aprobar anoche en lo general el dictamen de la Reforma Energética, a pesar de concluir su debate en esta etapa, y acordaron llevar la votación hasta hoy lunes, cuando también se discutirá en lo particular.

Los perredistas hicieron uso de recursos parlamentarios para dilatar lo más posible el proceso de aprobación de la reforma constitucional, en una sesión que contó con la participación de 40 oradores: 22 de la izquierda y 18 por parte de los partidos PRI, PAN y Verde.

La táctica de los perredistas consistió en prolongar lo más posible la intervención en la tribuna, así como en la presentación de votos particulares y de reservas para la discusión de puntos específicos.

Será a partir de las 11 de la mañana de hoy cuando las comisiones unidas retomen la sesión.

PRD retarda votación energética

Utiliza cinco recursos legislativos para evitar su aval en el pleno; Perredistas hicieron reservas a todo el dictamen; hoy se reanudan las discusiones.

Enfrascados en posiciones que no se movieron a lo largo de casi 12 horas de debate, los senadores decidieron no aprobar anoche en lo general el dictamen de la Reforma Energética, a pesar de concluir su debate en esta etapa, y acordaron un receso para llevar la votación hasta este lunes, cuando también se discutirá en lo particular.

La estrategia del PRD de prolongar lo más posible la discusión de la Reforma Energética, que consistió en el uso de cinco recursos legislativos, logró así que este domingo no pudiera darse el primer avance en la concreción del cambio constitucional, pues generó la participación de 40 oradores en tribuna; 22 de la izquierda y 18 por parte de los partidos PRI, PAN y Verde.

Los perredistas hicieron uso de todos los recursos parlamentarios para dilatar lo más posible el proceso de aprobación de la reforma constitucional, entre ellos la insistencia de utilizar el recurso de la rectificación de hechos, que siempre se deja al final de las etapas de discusión, se aplicara de forma inmediata, como si se tratara de una participación por alusiones personales.

Esta primera parte de su estrategia parlamentaria generó una discusión que llevó casi una hora, porque los presidentes de las comisiones unidas, Enrique Burgos, de Puntos Constitucionales; David Penchyna, de Energía y Raúl Gracia, de Estudios Legislativos Primera, hicieron uso del Reglamento del Senado para insistir una y otra vez que no se podía aplicar ese criterio.

Y mientras los perredistas insistían, incluso a gritos y alegaban que no se les permitía el debate, y los presidentes de comisiones se mantenían en la posición de aplicar de forma estricta el reglamento, Emilio Gamboa, coordinador de los senadores del PRI, quien presenció las casi 12 horas de debate, acordó con el perredista Alejandro Encinas desatorar el problema.

Así, subió a la Mesa Directiva y los presidentes de comisiones anunciaron que, sólo por una excepción, se permitiría el uso de la palabra, por rectificación de hechos, a dos perredistas, pero a partir de ese momento, se aplicaba con rigor el reglamento y estas participaciones se colocaron hasta el final de todo el debate.

Después, los perredistas aplicaron el recurso de la pregunta a los oradores, porque de esa forma provocan que se mantuvieran más tiempo en la tribuna; preguntaron a los suyos en tres ocasiones; y cada vez que subía uno del PRI, PAN o Verde pedían preguntas que fueron rechazadas salvo en el caso de Salvador Vega Casillas, quien contestó cuatro interrogantes.

Otro recurso parlamentario fue el prolongar lo más posible su intervención en la tribuna. Aunque tenían hasta diez minutos para hablar, utilizaron en varias ocasiones hasta más del doble, como ocurrió con Benjamín Robles, quien todas las ocasiones que fue a tribuna se excedió en el tiempo, a pesar de que hasta en cuatro ocasiones era llamado a respetar las reglas.

Lo mismo hicieron Fernando Mayans, quien fue también el encargado de hacer la mayoría de peticiones de preguntas, incluso cuando la priista Blanca Alcalá no aceptó las preguntas, gritó desde su escaño que necesitaba que le respondiera; David Penchyna, entonces presidente de la sesión de comisiones unidas le dijo en tres ocasiones que si la senadora no quería, no la podía obligar, pero el perredista insistió varias veces más.

El cuarto recurso que utilizó para que la discusión se prolongue es la presentación de votos particulares. Hasta ayer, cuando se cerró la sesión, se inscribieron los votos particulares de Armando Ríos Piter, Dolores Padierna, Benjamín Robles Montoya, Adán Augusto López, Alejandro Encinas, Mario Delgado y Manuel Camacho, quien dijo que era en nombre del PRD, así como Manuel Bartlett, del PT.

La presentación de votos particulares lleva al pleno a abrir un espacio a la lectura de todos los documentos, como parte del arranque del proceso de aprobación ya por todos los senadores.

Y el quinto recurso legislativo es la presentación de reservas para la discusión en lo particular.

El dictamen se divide en tres secciones. La exposición de motivos; el articulado a cambiar, que toca los textos del 25, 27 y 28 constitucionales, así como el régimen transitorio, que está integrado por 21 artículos.

Antes de que un dictamen se apruebe en lo general, es necesario que los senadores registren sus reservas; el presidente de las comisiones unidas, en este caso Enrique Burgos, tiene que dar lectura de todos los artículos reservados y del nombre de los senadores que los han reservado. Sólo después de eso se puede aprobar en lo general.

Anoche, los perredistas anunciaron una cantidad de reservas que abarca todo el dictamen; son tantas que las comisiones unidas decidieron que a lo lago de la noche recibirá las propuestas.

Como sólo pueden reservar los senadores integrantes de las comisiones unidas, Alejandro Encinas, Benjamín Robles Montoya, Dolores Padierna, Adán Augusto López, Rabindranath Salazar, Fernando Mayans, Zoé Robledo y Manuel Bartlett anunciaron que se reservarán los tres artículos constitucionales y los 21 transitorios; es decir, todo el dictamen.

Aprobar el dictamen en lo general dejará prácticamente en firme sólo la exposición de motivos, pero ni una coma de la reforma energética. Será a partir de las 11 de la mañana cuando las comisiones unidas retomen la sesión, con el primer punto de aprobación en general y la posterior discusión en lo particular.

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/12/09/932730

Se intensifican las protestas frente al Senado

Las vallas metálicas colocadas en torno al Senado se transformaron en el instrumento perfecto con el que se presentó, sin interrupción alguna, una ensordecedora sinfonía de rechazo a la reforma energética. Al grito de ¡México, México! y a punta de cucharazos –en lugar de cacerolazos–, cientos de ciudadanos golpearon la muralla metálica por más de 10 horas continuas.

Hasta el cierre de esta edición, los manifestantes ocupaban uno de los carriles de Paseo de la Reforma con carpas y tiendas de campaña, y seguían con el golpeteo a los muros de metal.

El presidente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Martí Batres, informó que no se pretendía bloquear la avenida, por lo que solicitaron al gobierno de la ciudad de México que la fuerza policiaca se pegue más a la pared, para que podamos colocarnos en la banqueta y no estorbar.

Jóvenes y adultos –en particular ancianos–, universitarios, maestros y trabajadores respondieron a la convocatoria de Morena para defenderlos recursos del país, en lo que marcó el quinto día consecutivo –el más exitoso, según palabras de Batres– del cerco a este recinto legislativo. Y entrada la noche, se decidió que se pernoctaría esta madrugada.

Alrededor de las 17 horas llegó al cerco Andrés Manuel López Beltrán, hijo de Andrés Manuel López Obrador, y recorrió todos los puntos de la protesta, agradeció el apoyo de los ciudadanos e informó que pernoctaría en el sitio. La gente le mostró su apoyo y solidaridad para el ex candidato presidencial, quien la semana pasada sufrió un infarto al miocardio.

Para la autoridades federales y locales no bastaron las gigantescas vallas metálicas, sino que se desplegó unoperativo con cientos de policías, que incluyó agentes federales, del cuerpo de granaderos del Distrito Federal y de la Bancaria e Industrial.

La estrategia policiaca se extendió con los muros de acero desde la esquina de Insurgentes y Reforma hasta Lafragua. En avenida de la República se formaron cientos de uniformados; además, calles de la colonia Tabacalera, como Madrid, Vallarta y parte de Antonio Caso también fueron amuralladas para evitar que los manifestantes pudieran acercarse.

La valla no fue obstáculo para los cientos de personas que se congregaron en el cerco. Poco antes de las 10 de la mañana aparecieron cucharas, tornillos, monedas, piedras, palos y hasta bastones, con los que se causó unestridente concierto en lo que algunos denominaron la sinfonía de la valla metálica.

Con el transcurso de las horas, los decibeles subieron en intensidad. La gente no paraba, era tal su arrojo que mujeres y hombres estaban bañados en sudor. Algunos incluso se lanzaban con los puños, palmas de las manos o de plano a patadas contra el cerco, como una manera de canalizar el enojo que las causa este robo a la nación.

La larga jornada se convirtió en una festiva protesta. Unos caminaban a lo largo de Paseo de la Reforma con pancartas con diversos mensajes y las fotografías de algunos senadores:(Roberto) Gil (PAN), se busca por traición a la patria, “Ni PRI ni PAN, nichuchos; la izquierda somos muchos”.

Una vez que se alertó sobre la permanencia, los manifestantes comenzaron a colocar carpas, a sacar cobijas, jorongos, bolsas de dormir y todo aquello que pudiera mitigar el frío que se esperaba en la madrugada.

http://www.jornada.unam.mx/2013/12/09/politica/010n2pol