Colombia: primeras bajas y anuncio de investigación por escándalo de corrupción en el Ejército

Procuraduría investigará corrupción en Ejército

La Procuraduría General de la Nación, en uso del poder preferente para asumir investigaciones, anunció este lunes que indagará las denuncias de corrupción realizadas por SEMANA sobre posibles conductas irregulares de altos oficiales y posibles actos de corrupción en materia de contratación.

La ‘hoja de ruta’ de esta investigación se encaminará a investigar los señalamientos contra altos oficiales del Ejército Nacional y la presunta comisión de actos de corrupción en materia de contratación al interior de esta fuerza, a raíz de las solicitudes realizadas presidente Juan Manuel Santos Calderón.

De otra parte el procurador, Alejandro Ordóñez, solicitó con carácter urgente a la Fiscalía General de la Nación una copia-espejo de todas las evidencias recaudadas en un operativo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) a la fachada ‘Andrómeda’ del Ejército, también denunciada por SEMANA.

Estas acciones disciplinarias están encaminadas determinar si este centro (Buggly Hacker) estaba protegido por la Ley de Inteligencia, y definir si existe responsabilidad disciplinaria de servidores públicos en los hechos.

En días pasados, Ordóñez señaló que “la Procuraduría está vigilante, le corresponde investigar cualquier circunstancia que pueda afectar el deber funcional de los empleados públicos”.

El procurador puntualizó que antes de tomar decisiones de carácter disciplinario, evaluará la investigación interna que hará el Ejército, la cual será incluida en el informe final de la entidad.

 

http://www.semana.com/nacion/articulo/procuraduria-investigara-corrupcion-en-ejercito/377606-3

 

Gobierno prepara nuevas decisiones tras escándalo de corrupción en el Ejército

La Fiscalía, la Procuraduría y el Ministerio de Defensa enfilan baterías para que el escándalo suscitado tras las revelaciones de la revista Semana —sobre un supuesto carrusel de contratos en el Ejército— no quede sin resolverse y para que las palabras del presidente Juan Manuel Santos, quien pidió firmeza contra cualquier acto de corrupción, no queden en eso: puras palabras.

La idea es que no se repita la historia de casos como el de “Tolemaida Resorts” —suscitado, precisamente, por unas revelaciones de la revista Semana sobre presuntos beneficios a militares condenados— o de la filtración de unas coordenadas al expresidente Álvaro Uribe, los que generaron mucho bombo pero pocas sanciones.

Es por ello que el ente investigador anunció la creación de una comisión de investigadores que se dedicará a recolectar pruebas y, eventualmente, a entrevistar a los militares y civiles salpicados por este presunto caso de corrupción, por el que ya hay una renuncia. Se trata del hasta ayer comandante de operaciones del Ejército, Javier Enrique Rey, quien es mencionado en una de las grabaciones reveladas por Semana.

De hecho, el ente investigador ya adelanta una investigación que, curiosamente, surgió en medio de las pesquisas para esclarecer unos falsos positivos. “Lo que se ha conocido en los últimos meses es una información que surgió de un proceso que se llevaba en Medellín por parte de un fiscal de derechos humanos que investigaba lo que se conoció como falsos positivos”, dijo el vicefiscal Jorge Perdomo.

Y agregó que “de ahí surgieron seis meses de interceptaciones telefónicas que en su momento fueron enviadas a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes para que se investigara lo pertinente, de acuerdo con una información que teníamos sobre algunas personas aforadas constitucionales”, afirmó Perdomo.

La Procuraduría y el Ministerio de Defensa también adelantan sus investigaciones. De hecho, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dio a conocer ayer que desde el pasado 15 de febrero hay “una comisión del más alto nivel en el Ministerio de Defensa para evaluar en detalle cada palabra publicada en este medio (la revista Semana) y adelantar así las respectivas verificaciones”.

“La comisión de alto nivel, dentro de una revisión preliminar y después de 14 horas de trabajo, encontró lo siguiente: de los 19 audios publicados en la revista Semana, 10 hacen referencia a presunto tráfico de influencias en asuntos relacionados con contratación. De esos 10 audios, en sólo tres grabaciones se puede inferir sin muchos elementos de juicio que hay una coincidencia con un contrato existente”, sostuvo el ministro.

Pinzón informó, además, que se llamó a calificar servicios a “la cadena de mando de quienes en el momento de las grabaciones estaban encargados de la contratación dentro de las Fuerzas Militares” y al coronel Róbinson González del Río, protagonista de las mencionas grabaciones y quien se encuentra preso por su presunta responsabilidad en dos falsos positivos.

De la misma forma, el ministro de Defensa dio a conocer que el señor ‘Eduardo’, uno de los protagonistas de las mencionadas grabaciones junto con el coronel González del Río, es en realidad el empresario Gabriel Eduardo Cruz y que hasta el momento sólo se ha encontrado “un contrato en donde el señor ‘Eduardo’ figura como intermediario. Este corresponde a un convenio con la Gobernación de Norte de Santander”.

En entrevista con este diario, el mismo Gabriel Eduardo Cruz reconoció haber sido intermediario en el mencionado contrato con la Gobernación de Norte de Santander. Pero fue vehemente en que no ha tenido ningún otro contrato con el Estado. “Yo no soy contratista y vale la pena que revisen el contrato que se menciona en las grabaciones. Ese contrato nunca se dio”. Sostuvo igualmente que no conoce “a ninguno de los generales que se mencionan”, que si acaso tuvo un encuentro con un coronel Gutiérrez que, dijo, era el encargado de las compras.

Sin embargo, fue claro en que “este encuentro fue de rutina, como el de cualquier persona que quiere contratar con el Estado y necesita saber qué papeles necesita. Yo me reuní con él y él mismo fue el que me dijo que yo no contaba con los papeles requeridos para el contrato”. Al preguntársele por sus afirmaciones en las mencionadas grabaciones, sostuvo que “reconozco que mi forma de hablar no fue la más cristiana, pero no lo hice con la intención que me endilgan de quedarme con un contrato”.

Asimismo, indicó que no habla con el coronel Róbinson González desde “antes del escándalo con el magistrado Villarraga (señalado por unos supuestos ofrecimientos al coronel)”, que González nunca le pidió nada y que “si hubiera habido algo irregular, quizás y me hubiera quedado con algún contrato. Pero eso no ocurrió”.

Puntualizó que lo que hubo “fue un proceso normal en el que no tuve la ayuda de nadie. A mí me pidieron los papeles que le piden a cualquier empresa y como no los tenía, pues no pude contratar. Al final, como ustedes mismos lo pueden corroborar, no me quedé con ningún contrato”. Dijo, además, que este escándalo lo ha perjudicado profundamente y que nunca más volverá a intentar contratar con el Estado.

El ente investigador no descarta llamar a Gabriel Eduardo Cruz y a los oficiales mencionados en las grabaciones para que den su versión de los hechos. Mientras tanto, avanzan las investigaciones para esclarecer este nuevo escándalo, que tiene al Ejército de capa caída y al comandante de las Fuerzas Militares, general Leonardo Barrero Gordillo, tambaleando en su puesto. De fondo hay un objetivo: que las denuncias no queden en escándalos y no quedemos con mucho ruido y pocas nueces.

 

http://www.semana.com/nacion/articulo/procuraduria-investigara-corrupcion-en-ejercito/377606-3

 

Rueda la primera cabeza por el caso de corrupción en las FF. MM.

Aunque no fue despedido, el Jefe de Operaciones del Ejército, general Javier Rey,  pidió su retiro de las Fuerzas Militares. El hecho se da después de que su nombre fuera mencionado en las conversaciones entre el polémico coronel Robinson González del Río, preso por falsos positivos en una reclusión militar, con un supuesto contratista de nombre Eduardo Cruz, comunicaciones reveladas por la Revista Semana.

En la comunicación el coronel González dice que le han quedado mal al general Rey, tras no conseguir unos elementos para proveer a los helicópteros Black Hawk, de las FF. MM.

Dado el escándalo, el general Rey decidió de inmediato pedir su baja porque no soporta que “toda una institución sea manchada por los medios de comunicación y voy a defender a mis soldados”.

 

Rueda la primera cabeza por el caso de corrupción en las FF. MM.