Canciller chileno propone giro en política exterior: nos centraremos en América del Sur

Canciller Muñoz propone convergencia entre Mercosur y Alianza del Pacífico

A través de un artículo publicado en el diario español El País, el canciller Heraldo Muñoz entregó varias luces respecto del tono que marcará la política exterior del gobierno de Michelle Bachelet.“Latinoamérica es prioridad”, había dicho el martes, tras la ceremonia de traspaso de mando, y antes de encabezar la reunión de cancilleres de Unasur para abordar la crisis política que afecta a Venezuela.

Su frase venía acompañada del anuncio de que Chile “retomaría” sus relaciones vecinales y que el primer viaje de la Presidenta sería, impostergablemente, a Argentina y Brasil. 

La propia Mandataria había reforzado esta idea, marcando incluso diferencias mucho más evidentes con su antecesor en La Moneda.

El miércoles, en un foro organizado por la Cepal, no ocultó su intención de diferenciarse de lo obrado en materia internacional por el ex Presidente Sebastián Piñera.

“No hago más que constatar un hecho si digo que Chile, en los últimos años, ha perdido presencia regional y que en sus vínculos se ha priorizado excesivamente una visión economicista”, dijo la Jefa de Estado, en clara alusión a los convenios recientemente adoptados en el seno de la Alianza del Pacífico, impulsada con ímpetu por Piñera y que significó la liberalización de las tasas arancelarias entre los países que adscriben.

Bajo la misma lógica, el artículo que publica Muñoz en el diario español refuerza la idea de que el “nuevo gobierno de Chile priorizará la región, en particular América del Sur”. 

El ministro de Relaciones Exteriores sigue la línea de Bachelet al marcar distancia de la anterior administración, que buscó en el Pacífico sus referentes diplomáticos, sellando acuerdos económicos con países como Perú, Colombia y México, gobiernos administrados por coaliciones de centroderecha.

“La política exterior de Chile no tendrá un sesgo ideológico, sino que pondrá énfasis en avanzar pragmáticamente hacia una región más integrada y con una identidad propia”, dice Muñoz en su columna, en la que valida el irrestricto apego del país al derecho internacional y a la solución pacífica de las controversias.

Dicho eso, el canciller hace una propuesta hasta ahora inédita: una convergencia entre los países de la Alianza del Pacífico con el Mercosur. “Debiéramos discutir la posibilidad de materializar una convergencia de la Alianza del Pacífico con el Mercosur, sin el perjuicio de adoptar el concepto de la Unión Europea de las ‘velocidades diferenciadas’, que permitiría a los países que estén en condiciones y así lo deseen avanzar más rápido en el proceso integrador”, concluye Muñoz en el artículo. Pese a ello, ayer el canciller, tras reunirse con el equipo que defenderá a Chile ante La Haya por la demanda boliviana, mantuvo el suspenso respecto de este nuevo rumbo de la política exterior chilena.

“Con el resto de los países (aparte de Argentina y Brasil), la Presidenta tiene la disposición de viajar en visitas que sean simbólicamente importantes, pero ir más allá de los símbolos al contenido, a lo sustantivo, y oportunamente les vamos a ir contando las iniciativas que ya están empezando a ocurrir”, señaló.

Con todo, la publicación en El País no pasó inadvertida. En México, una alta fuente de la Cancillería valoró la propuesta. “La posibilidad de convergencia que plantea Muñoz nos parece interesante y prometedora. Coincidimos en que podría llevarse a cabo a través de ‘velocidades diferenciadas’”, manifestó.

 

http://www.latercera.com/noticia/politica/2014/03/674-569424-9-canciller-munoz-propone-convergencia-entre-mercosur-y-alianza-del-pacifico.shtml

 

Artículo del Canciller Heraldo Muñoz en El País de España

América Latina cambió en la última década. La región es hoy más diversa y autónoma y, pese a sus logros en crecimiento y reducción de pobreza, se enfrenta a importantes desafíos. Para afrontar estos problemas, Chile, bajo el gobierno que ahora encabeza la Presidenta Michelle Bachelet, buscará trabajar desde y con América Latina y el Caribe.

El nuevo gobierno de Chile priorizará la región y en particular América del Sur. Nuestro propósito será fortalecer la presencia del país en los distintos mecanismos de integración existentes, impulsando puentes de acuerdo por encima de las diferencias ideológicas o subregionales. La política exterior de Chile no tendrá un sesgo ideológico, sino que pondrá énfasis en avanzar pragmáticamente hacia una región más integrada y con una identidad propia.

Los principios de apego al derecho internacional, promoción y defensa de la democracia y los derechos humanos, solución pacífica de las controversias, independencia y respeto a la soberanía, entre otros, que siempre han guiado nuestra política exterior, se mantendrán como eje de una política de Estado. Pero Chile dará un giro en su política exterior desde un enfoque que ha privilegiado las relaciones económicas –que seguirán siendo muy importantes para el país– hacia una perspectiva integral que otorgue similar peso a las dimensiones políticas, sociales y culturales de nuestros lazos externos en un mundo cada vez más globalizado, con una ciudadanía activa e interconectada a través de las fronteras nacionales.

Las opciones de integración de nuestra región hoy se bifurcan en diversas direcciones económicas y políticas, en detrimento de su influencia en un mundo organizado en bloques regionales. Falta convergencia y concertación en América Latina y el Caribe.

Chile valora la Alianza del Pacífico, pero no la concibe como un bloque ideológico excluyente

La nuestra es una región de economías de renta media que tiene necesidades diferentes a las de otras regiones en desarrollo. Entre nuestras prioridades están la reducción de las enormes desigualdades, remediar la postergación de los pueblos indígenas y otras minorías, enfrentar la baja calidad de la educación, la insuficiente inversión en ciencia y tecnología, la inseguridad ciudadana. Pero si no somos capaces de concertarnos para impulsar respuestas como bloque, la agenda de desarrollo post-2015 de Naciones Unidas, ya en plena elaboración, no reflejará adecuadamente nuestros intereses comunes.

Existe una diversidad de caminos en la región para avanzar en el desarrollo. Seremos respetuosos con esas diferencias, entendiendo, sin embargo, que es posible construir un todo integrado de partes distintas y desiguales. Hay espacio para proyectos subregionales que pueden ser ladrillos para la construcción de un proyecto mayor y más incluyente de integración latinoamericana.

Chile valora la Alianza del Pacífico como esquema de integración económica y plataforma comercial de proyección colectiva a la región de Asia Pacífico; pero no compartirá pretensión alguna de concebir dicha Alianza como un bloque ideológico excluyente o antagónico con otros proyectos de integración.

A modo de ejemplo, debiéramos discutir la posibilidad de materializar una convergencia de la Alianza del Pacífico con el Mercosur, sin perjuicio de adoptar el concepto de la Unión Europea de las “velocidades diferenciadas” que permitiría a los países que estén en condiciones, y así lo deseen, avanzar más rápido que los demás en el proceso integrador.

Convergencia en la diversidad es la política que Chile buscará promover en América Latina. Es una opción que combina realismo y voluntad política de avanzar hacia una región más integrada y autónoma.

 

http://elpais.com/elpais/2014/03/12/opinion/1394642773_153377.html