Debate sobre comunicación e integración en Quito con la participación de Pedro Brieger, director de NODAL

Geopolítica de la comunicación e integración, en debate – Por Alai

Mientras América Latina y el Caribe, en la última década, han avanzado en su proceso de integración regional, sobre todo en el plano político, bajo los principios de autonomía, soberanía y cooperación, llama la atención que este proceso se refleja poco en el plano de la comunicación: ni en lo mediático, ni en políticas públicas, ni desde la academia, y eso cuando estamos en plena “era de la comunicación”. Este desencuentro se abordó en Quito, el pasado 20 de agosto, en el conversatorio internacional “Geopolítica de la comunicación e integración regional: retos y perspectivas”, organizado por ALAI, CIESPAL y el Foro de Comunicación para la Integración[i], donde intervinieron cuatro analistas.[ii]

América Latina vive una transición geopolítica que ha colocado un eje pos-neoliberal, según el Alfredo Serrano Mancilla, director del Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico (CELAG). Uno de los rasgos fundamentales de este fenómeno es la reformulación de la región como bloque propio. Empieza a haber una nueva alianza supranacional con capacidad de resistir al capital transnacional, que conforma un “consenso bolivariano”, señaló. Hay un consenso de “máximos” que se refleja en el ALBA, de mayor interpelación al sistema capitalista, y un consenso de “mínimos” donde están también los países del Cono Sur, que cuestiona el modelo de acumulación neoliberal. Este nuevo proceso de integración ha entendido que no hay integración sin integración política -añadió Serrano-, lo que lo diferencia del enfoque neoliberal que solo consideró acuerdos comerciales.

Pero también existe un intento de “remake” del ALCA, que es la Alianza del Pacífico (con México, Chile, Colombia y Perú), que han aprendido de los errores del ALCA. “Ahora no aparece la fotografía el señor Obama ni ninguna persona del Norte”; pero además, han entendido que no basta solamente con lo comercial, sino que han creado un consejo empresarial (en contraste con el ALBA, que creó un consejo de los pueblos), recordó el analista. El rumbo de este proceso de integración es una integración financiera, “un mercado bursátil único, donde el capital sigue teniendo una tasa de ganancia altísima”, y este es el intento, desde las cenizas del ALCA para tensionar y disputar el proceso de integración regional, recalcó.

Serrano destacó que no se puede analizar los cambios geopolíticos en la región sin ver el contexto mundial. Citó un plan publicado por el Consejo Atlántico de la OTAN respecto al “vínculo trilateral” de la nueva era EE.UU.–Unión Europea–América Latina, donde se habla incluso de la necesidad de “incorporar a América Latina al redil atlántico”; la negociación actual del acuerdo transatlántico entre EEUU y la UE es parte de esta estrategia. Otro aspecto relevante del contexto global es el de las “economías emergidas” (ya no solo “emergentes”), en particular los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), cuya constitución como bloque está cambiando las reglas del juego. Un reto para la inserción latinoamericana en este marco es si ésta será comandada por los BRICS, o si será posible “boliviarianizar” esta relación, en esta “nueva década en disputas”, concluyó el analista.

Por su parte, el nuevo director general de CIESPAL, Francisco Sierra Caballero, reflexionó sobre el aporte de la investigación en comunicación para la integración latinoamericana. Recordó que “la integración latinoamericana siempre ha sido la construcción de una comunidad, un imaginario, un deseo”, y que no obstante las diferencias, por fortuna, cada vez más en América Latina hay menos desigualdad. No obstante, resaltó que lo grave para la academia es que “estamos desconectados”, y ello en buena medida porque los conocimientos que la región genera han sido expropiados y también porque no se están cultivando los saberes ancestrales y la concepción vital propia vinculada a las necesidades de la población. El capitalismo cognitivo, bajo el neoliberalismo, ha enseñado la desconexión, el aislamiento: todo lo contrario a la construcción de una patria y de un proyecto político común, enfatizó Sierra.

Frente a ello, para la academia -y es lo que el director está planteando para CIESPAL- está la necesidad de “aprender el lenguaje de los vínculos”, o sea, aprender a cooperar, a articularse, a dialogar. Citó el caso de Ecuador que cuenta con su Plan Nacional del Buen Vivir, con demandas sociales concretas, pero de los cuales la academia está desvinculada. Al referirse al llamado que el año pasado lanzó el Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica, por soberanía tecnológica, por democratizar la palabra desde los movimientos sociales, lo interpreta entre otros como una apelación a la academia, que no ha se ha esforzado por recuperar la agenda de investigación, que se esfumó a partir de los años 80, de imaginar, crear, innovar y atender las demandas de los pueblos: una agenda política crítica. “Un pensamiento emancipador es aquel que está mirando desde el Sur, construyendo una comunicología del Sur, desde el Sur, para el Sur, y no con agendas de conocimiento marcadas por el Norte”, recalcó. En tal sentido, Sierra reafirmó el compromiso de CIESPAL con la investigación relacionada con la integración regional y su intención de acercarse, en este marco, con instancias como el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), la Federación Latinoamericana de Periodistas y ALAI.

Iniciativas innovadoras

En América Latina, muchas veces nos enteramos más de las noticias de los países del Norte que de nuestro propio continente, señaló Pedro Brieger, director del portal de Noticias de América Latina y el Caribe (Nodal). Y cuando los medios de la región cubren otros países vecinos lo hacen generalmente con fuentes del Norte, como las agencias internacionales de prensa o la CNN. El periodista dio ejemplos que demuestran que lo que se prioriza en materia de noticia internacional es a menudo lo anecdótico y no los temas de relevancia regional, como por ejemplo cuando se anunció la próxima elección de Ernesto Samper como secretario general de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), la mayoría de medios no le dieron importancia.

Fue para responder a este vacío que se creó el portal Nodal (nodal.am) que recoge información sobre todos los países de la región, proveniente de fuentes originales de los medios de cada país. Nodal busca ser un portal de entrada única para conocer las principales noticias diarias de toda la región. “Cuando nosotros hablamos de comunicación y de integración, estamos hablando de la construcción de una agenda mediática” con noticias que son importantes para la región, resaltó Brieger. Citó como ejemplo la campaña que el Caribe ha planteado en la ONU para pedir a los países centrales, principalmente Gran Bretaña, reparaciones por haber llevado esclavos al Caribe: tema de gran relevancia, pero que hasta ahora la mayoría de medios latinoamericanos han ignorado.

Finalmente, la periodista de ALAI, Sally Burch, resaltó cómo casi todas las áreas del quehacer humano se están reorganizando en torno a la comunicación (mucho más allá del aspecto mediático) y las tecnologías digitales, con lo cual se están reconfigurando las relaciones de poder mundial. El mundo desarrollado tiene muy clara la importancia de mantener un régimen global de libre comercio para hegemonizar el futuro digital del planeta, para sus corporaciones transnacionales, destacó. “Si la región no prioriza la búsqueda de respuestas conjuntas a esta realidad, bien podría encontrar mañana que se ha movido el piso, y que la autonomía y soberanía regional que se estaban construyendo quedarán nuevamente sujetas a formas de neocolonialismo”.

Burch informó sobre la iniciativa regional del Foro de Comunicación para la Integración, creado en Quito a fines del año pasado con la participación de decenas de medios y redes de comunicación y organizaciones sociales. El Foro se plantea, entre sus metas, por una parte, contribuir a la democratización de la cultura, de la información y la comunicación como requisito para la construcción de democracias participativas en el marco de la integración regional; pero también buscar vínculos con la academia para construir nuevas teorías, desde la comunicación, para avanzar en esta construcción. Justamente, el conversatorio constituyó un paso en ese acercamiento entre actores sociales y comunicacionales y la academia.

http://alainet.org/active/76456

The Geopolitics of Communication, and Integration: in debate

While Latin America and the Caribbean, over the last decade, have made progress in their quest for regional integration, especially at the political level, under principles of autonomy, sovereignty and cooperation, it is worthy of attention that this process is scarcely reflected in the area of communication: neither in the media, nor in public policy, nor in the academy, despite this being the “communication era.” This disconnect was discussed in Quito, on August 20, on the occasion of an international round-table on “The Geopolitics of Communication and Regional Integration: challenges and perspectives”, organized by ALAI, CIESPAL and the Forum on Communication for Integration[i], in which four analysts intervened[ii].

Latin America is currently in a geopolitical transition phase which has established a post-neoliberal axis, according to Alfredo Serrano Mancilla, director of the Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico (CELAG). One of the fundamental characteristics of this phenomenon is the reformulation of the region as a unit. A new supranational alliance is forming, with the capacity to resist transnational capital, which makes for a “Bolivarian consensus”, he pointed out. There is a consensus of “maximums”, reflected in ALBA (the Bolivarian Alliance for the Peoples of Our America), which involves a serious questioning of the capitalist system, and a “minimal” consensus that also involves the countries of the Southern Cone, that is questioning the model of neoliberal accumulation. This new process of integration is based on the understanding that there is no integration without political integration – Serrano added – a fact that contrasts with the neoliberal focus that only takes into consideration commercial agreements.

There also exists an attempt to “make over” ALCA: the Pacific Alliance (with Mexico, Chile, Colombia and Peru), that has learned from the errors of ALCA. “Now there is no photo of Mr. Obama or of any other person from the North”; in addition, they have come to understand that a commercial agreement is not enough, and they have created a business council (in contrast with ALBA, which has created a peoples’ council), the analyst recalls. This process is oriented to financial integration: “a single stock market, where capital continues to have an extremely high rate of profit”; it is also an attempt to put a strain on the process of regional integration from the ashes of ALCA, and to dispute it.

Serrano pointed out that one cannot analyse geopolitical changes in the region without taking into account the world context. He cited a plan published by the Atlantic Council of Nato with respect to the “trilateral bond” of the new era, involving the United States, the European Union, and Latin America, where they (Nato) speak of “incorporating Latin America into the Atlantic fold”. The present negotiation of a transatlantic agreement between the United States and the European Union is part of this strategy. Another revealing aspect of the global context is that of the “emerged economies” (no longer only “emerging” ones), and in particular the BRICS countries (Brazil, Russia, India, China and South Africa), whose establishment as a bloc is changing the rules of the game. A challenge for the insertion of Latin America into this framework is whether this will be led by the BRICS, or if it will be possible to “Bolivarianize” this relationship, in this “new decade of disputes”, the analyst concluded.

The new Director General of CIESPAL, Francisco Sierra Caballero, reflected in his presentation on the contribution of communications research for Latin American integration. He recalled that “Latin American integration has always been the establishment of a community, a construct of the imaginary, a desire”; meanwhile, fortunately, in spite of its many differences, the region has reduced its inequality. Nevertheless, he pointed out that there is a serious problem for academia in that “we are disconnected.”, and in great measure this is because knowledge generated in the region has been expropriated, and there has been little effort to cultivate ancestral knowledge and the region’s own vital concepts, linked to the needs of the population. Cognitive capitalism, under neoliberalism, has emphasized disconnection, isolation: everything opposed to the building of a homeland and a common political project, said Sierra.

Faced with this situation, the academy – and this is what the Director is proposing for CIESPAL –needs to “learn the language of common ties”, that is, to learn to cooperate, to coordinate, to dialogue. He cited the case of Ecuador, that has established a National Plan for Good Living, with concrete social demands, but the academy is disconnected from all this. Referring to the call made last year, at the launch of the Forum on Communication for Integration of Our America, for technological sovereignty and democratizing expression of social movements, he interpreted this as meaning, among other things, a call to the academy, which has failed to engage in an effort to retrieve its research agenda, which has lost ground since the 1980s, of imagining, creating, innovating and listening to the demands of peoples: a critical political agenda. “An emancipating way of thinking is one which looks from the South, building a ‘communicology’ of the South, from the South, and for the South, rather than with knowledge agendas imported from the North.” In this sense, Sierra reaffirmed the engagement of CIESPAL with research related to regional integration and stated their intention, in this framework, to approach institutions such as the Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), the Federación Latinoamerican de Periodistas and ALAI.

Innovative initiatives

In Latin America, we often learn more about the countries of the North in our news media than we do about our own continent, indicated Pedro Brieger, director of Noticias de América Latina y el Caribe (Nodal). And when the media of the region cover news about neighbouring countries this is usually done with sources coming from the North, such as international press agencies or CNN. The journalist gave examples of the fact that priorities in matters of international news are often anecdotal rather than themes of regional relevance. For example, when the upcoming election of Ernesto Samper as General Secretary of the Union of South America Nations (UNASUR) was announced, the majority of media hardly gave any importance to the news.

It was to respond to this void that the Nodal portal (nodal.am) was created, which assembles information on all the countries of the region, from original sources taken from the media of each country. Nodal looks to be a gateway for finding daily news items from the whole region. “When we speak of communication and integration, we are speaking of the establishment of a media agenda”, with news items that are important for the region, Brieger affirmed. He cited as an example the campaign that the Caribbean has taken to the United Nations to demand that the central countries, and Great Britain in particular, give reparations for having brought slaves to the Caribbean; a theme of great relevance, but which to date has been ignored by the majority of Latin American media.

Finally, ALAI journalist Sally Burch noted that nearly all areas of human activity are reorganizing around communication (way beyond the media dimension) and digital technology, which is leading to a reconfiguration of power relations on a world scale. The developed world is quite clear on the importance of maintaining a global regime of free trade in order to establish hegemony within the digital future of the planet, to the benefit of transnational corporations, she insisted. “If the region does not give priority to the search for joint responses to this reality, tomorrow we could very well find that the ground has shifted, that the regional autonomy and sovereignty that were under construction might become once again subject to forms of neocolonialism.

Burch spoke of the regional initiative of the Forum on Communication for Integration, created in Quito at the end of last year with the participation of dozens of media outlets and networks as well as social organizations. The Forum proposes, among its goals, to contribute to the democratization of culture, of information and of communication as necessary for the establishment of participative democracies in the framework of regional integration; but also, to establish links with academia in order to build new theories from a communication perspective, as part of this construction. This round table was a step in that coming together of social and communication actors, with academics.

http://www.alainet.org/active/76503