La presidenta promulgó la ley de pago soberano de la deuda y ya está en vigencia

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó ayer la Ley de Pago Soberano de Deuda que había sido aprobada pocas horas antes por la Cámara de Diputados y que proporciona al país una alternativa para poder pagarles a los acreedores que ingresaron en los canjes de deuda sin que el juez norteamericano Thomas Griesa pueda impedirlo por pedido de los fondos buitre. Por la tarde, en el marco de un acto en la Casa Rosada en el que anunció un nuevo plan de fomento al consumo y la producción, la mandataria firmó el decreto que pone en vigencia la nueva normativa y reiteró que la Argentina no se encuentra en default y “quiere pagar, puede pagar y va a pagar todas sus deudas”.

Ante un salón lleno y acompañada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, CFK celebró que el Congreso hubiera aprobado, en la madrugada, la Ley de Pago Soberano de Deuda propuesta por el Poder Ejecutivo para destrabar la situación que Griesa bloqueó con sus fallos y calificó la nueva norma como un “suceso histórico” que permitirá que el país cumpla con sus obligaciones contractuales con sus acreedores, a pesar de las decisiones de la Justicia de los Estados Unidos. “Argentina quiere pagar, puede pagar y va a pagar todas sus deudas a todos sus acreedores”, insistió la mandataria.

Fernández de Kirchner también desestimó que el escenario económico tuviera alguna semejanza con lo que ocurriera durante la crisis de 2001, cuando el país ingresó en cesación de pagos por decisión del entonces presidente interino Adolfo Rodríguez Saá. “Estamos en una situación exactamente inversa, en un verdadero giro de campana. El Parlamento asegura el pago y el presidente no declara el default, sino que promulga la ley que asegura el pago soberano”, señaló.

“A mí me tocó vivir no como presidenta de la República sino como senadora sentada en mi banca un 31 de diciembre con un Parlamento que aplaudió el default, cuando se anunció que no se iba a pagar la deuda externa”, recordó la jefa de Estado, contrastando aquella situación con la vivida horas antes, durante la madrugada, cuando el oficialismo pudo aprobar la nueva norma en la Cámara de Diputados, a pesar de la renuencia opositora a dar apoyo al proyecto oficialista.

Además, la Presidenta destacó el apoyo logrado por la posición argentina ante los fondos especulativos en la Organización de Naciones Unidas, que esta semana aprobó por amplia mayoría (y contra la posición de países como Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña) la propuesta que presentó el país para crear un marco jurídico para las restructuraciones de deudas. “Es necesario que haya convenciones internacionales para que sean oponibles a todos los juzgados de todos los países”, dijo.

“A los que dicen que no importan las convenciones –agregó, en referencia a declaraciones de dirigentes opositores– les digo que todas las reestructuraciones de deudas soberanas tienen la famosa cláusula (por la cláusula RUFO). Que esta convención no tiene valor es mentira, porque si aparece un juez como Griesa, puede decir no me importa los que dice la reestructuración”, se quejó la mandataria, quien volvió a pedirle a la oposición “responsabilidad” en estos temas que hacen a la defensa de la Argentina y no a posiciones partidarias internas.

Página/12