Expertos en clima debaten en Uruguay sobre sistemas de información

Unos 170 expertos de más de 30 países se congregaron en Montevideo durante la apertura de la cuarta Conferencia Internacional sobre Servicios Climáticos, que durante tres jornadas tendrá como objetivo debatir sobre el funcionamiento de los sistemas de información para la toma de decisiones.

Con la idea de que adaptarse al cambio climático también depende de manejar una información fluida y de calidad que ayude a reducir la incertidumbre, este encuentro pretende poner sobre la mesa cómo se pueden diseñar los sistemas para que comuniquen mejor y en qué sentido se pueden conectar a las decisiones políticas.

Al respecto, el ministro uruguayo de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, destacó que el 77 % de la superficie del país está conformado por pastos y que el 25 % de su PIB está directa o indirectamente integrado por las actividades agropecuarias, para las que el clima es “determinante”.

Con apenas 3,3 millones de habitantes, Uruguay cuenta en la actualidad con alrededor de 12 millones de vacas.

“Si en Uruguay tenemos la oportunidad de crecer hacia un mundo que demanda cada vez más alimentos y queremos hacerlo de una manera sostenible en el largo plazo, abordar inteligentemente la información climática, incorporando servicios climáticos en la toma de decisiones tanto en políticas públicas como en la decisiones de inversión parece relevante”, dijo Aguerre.

Mientras en 2005 Uruguay producía alimentos para nueve millones de personas, en 2013 lo hizo para 28 y en los últimos 10 años se multiplicó por cuatro el valor de sus exportaciones de bienes, de los que el 78 % son productos agroindustriales.

“La principal amenaza es el incremento de la variabilidad, que aumenta la incertidumbre. La ultima sequía de Uruguay, en 2008, significó la perdida del 25 % de la producción ganadera”, añadió el ministro.

En este sentido, Aguerre destacó la puesta en marcha del Sistema Nacional de Información Agropecuaria, una plataforma para atender las demandas potenciales y emergentes del ambiente, del clima y del proyecto de desarrollo agropecuario nacional, que incorpora la información climática para facilitar la integración vinculada a los recursos naturales con los aspectos climáticos.

Esta conferencia internacional también pondrá sobre la mesa otros asuntos como salud, agua, desastres, gestión de pastizales y evaluación de servicios climáticos.

Está organizada por diferentes instituciones internacionales como la Oficina Meteorológica del Reino Unido, el Banco Mundial y la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional y coordinada en esta edición de forma conjunta por el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y el Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático.

Como el clima es “tan determinante” que la historia de las sociedades se podría escribir “con una comprensión climática”, el director del Inumet, Gabriel Pisciottano, defendió la tarea cotidiana “a veces gris y rutinaria” de este organismo, un trabajo que debe “persistir durante años” y que las sociedades deben organizarse para mantener.

Pisciottano agregó que si bien a su sector se le ha de exigir que haga responsablemente las tareas de observación y registro y puesta a disposición los datos, también ha de recibir el apoyo cotidiano de la sociedad para que eso sea viable cumplirlo.

“El trabajo rutinario y cotidiano durante décadas muchas veces corre peligro por cosas muy sencillas como que alguna computadora no funciona, que algún servicio eléctrico esta mal atendido”, expresó, para afirmar que “son problemas cotidianos” que sufre “con todo el dramatismo” quien está al frente de los servicios meteorológicos y que “a veces” no conocen los investigadores.

Por su parte, el ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Francisco Beltrame, valoró la existencia en Uruguay del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático y la Variabilidad como modelo institucional que varios países de la región “están adoptando” ante la realidad “transversal” necesaria de políticas vinculadas al cambio climático y la variabilidad.

Las primeras tres ediciones de esta conferencia internacional se celebraron en Nueva York, Bruselas, y Montego Bay y congregaron a usuarios de información climática, proveedores, donantes e investigadores.

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