Obama firma sanciones contra 53 funcionarios venezolanos y Maduro considera la medida como “un paso en falso”

Solo 30 horas transcurrieron luego que el Mandatario de Estados Unidos pasará la oscura página de las relaciones de su país con Cuba, y firmara formalmente las primeras sanciones contra el Gobierno de su otrora buena amiga y fiel proveedora de crudo: Venezuela.

Y mientras el planeta entero celebraba la histórica medida de normalizar las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, la Casa Blanca anunció las sanciones que afectan a 53 funcionarios nacionales.

El presidente Barack Obama promulgó este jueves una ley que sanciona a funcionarios venezolanos por estar incursos en presuntas violaciones a Derechos Humanos.

La inédita medida (para gobierno venezolano alguno) estipula la suspensión de visas y el congelamiento de activos en territorio estadounidense pertenecientes a funcionarios venezolanos a los que el gobierno de EE UU identifique como responsables de violar los derechos humanos durante las violentas protestas que sacudieron Venezuela los primeros cuatro meses del año y que fueron conocidas nacional e internacionalmente como “las guarimbas”.

Sin duda, la decisión no ayuda a mejorar las tensas relaciones que por más de una década han vivido Miraflores y la Casa Blanca. Sin embargo, y pese a la ratificación de Obama a las sanciones, el diálogo entre ambos países y aún entre quienes dentro de la propia Venezuela piensan distinto y buscan “salidas” políticas alternas a las establecidas constitucionalmente, está servido, con mediadores del altura, sino que lo diga Unasur y el mismo Vaticano, que tras el éxito diplomático del miércoles está, desde ya, más próximo al Nobel de la Paz 2015 que cualquier otro candidato.

“Agarren su visa y se la meten por donde tienen que meterse la visa de los Estados Unidos de Norte América, insolentes imperialistas yanquis”, fue el nada dócil mensaje que Maduro (curtido en su paso por la cancillería sobre las lides diplomáticas) envió apenas el lunes pasado a Obama, durante una marcha convocada para celebrar los 15 años de la Constitución Bolivariana y, a su vez, rechazar las sanciones “injerencistas” de EE UU.

Eso no eximió a Maduro de reconocer el miércoles en la cumbre de Mercosur que las paces históricas entre Cuba y Washington constituían un “gesto de valentía” de su homólogo norteamericano. Y es que para el Mandatario nacional la “descortesía” no quita la honestidad.

Obama ha admitido públicamente el fracaso del bloqueo a Cuba. Su gestión fue, hasta el 17 de los corrientes, cautelosa con América Latina, y en particular con Venezuela, pero sus o asesores decidieron dar un vuelco a esa situación, o el mismo papa Francisco lo motivó a voltear su mirada a sus vecinos.

¿Será que le tocará al Vaticano mediar también para que Caracas y Washington limen sus asperezas?¿O podrá ahora Raúl Castro interceder por el sucesor de su pupilo político?

Mercosur rechazó a priori las sanciones de EE UU a Venezuela, y está visto que en la región, así como nadie quiere una confrontación con el norte, tampoco le han dado la espalda a la gestión de Nicolás Maduro en Venezuela, quien debe admitir que mantiene una dura retórica que ahora consigue menos eco.

El restablecimiento de relaciones con su antiguo archienemigo —sin que para ello mediaran las condiciones exigidas por Washington históricamente— hace lucir inoperantes las sanciones de Obama a los funcionarios criollos, menos aún, cuando en materia de Derechos Humanos, Estados Unidos está, según sus propios reportes, muy mal calificado.

Ese fue el argumento que esgrimió este jueves en un artículo de opinión publicado en el NYTimes, el presidente de la AN, Diosdado Cabello, quien criticó que sus colegas nortamericanos se hayan molestado en elaborar una ley para sancionar a funcionarios venezolanos por presuntas violaciones en Derechos Humanos, justamente el día en que se hicieron públicas las informaciones sobre torturas de la CIA, y en medio de manifestaciones por protestas raciales.

Con toda lógica Cabello pide que EE UU primero sancionen a los suyos antes que rasgarse las vestiduras en la materia.

“En Cuba, el embargo comercial de décadas causó grandes dificultades, pero falló en cumplir el objetivo de Estados Unidos de poner fin a la revolución cubana. Los muchos votos de las Naciones Unidas para levantar el embargo pusieron de manifiesto lo aislado que Washington había estado en su política. Sería lamentable que las sanciones contra Venezuela, a las que primero se opuso la Casa Blanca, ahora se conviertan en la forma en la que la administración Obama apacigüe a los miembros del Congreso que se oponen a la restauración histórica de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba”.

Ninguno de los tres frentes en cuestión: Miraflores, la Casa Blanca ni la oposición venezolana deben, con el nuevo escenario geopolítoco regional, dar pasos en falso, dando por verdades supuestos deseados.

El diálogo ha dado frutos en todos los lugares donde se ha sembrado, incluso en los terrenos más áridos e insospechados, como Cuba y EE UU. Eso no debe sino servir de ejemplo de cómo diferencias de medio siglo se pueden superar partiendo del humano supuesto de coexistencia pese a las diferencias.

Panorama

 

Maduro repudia sanciones de EE.UU

El presidente de la República, Nicolás Maduro rechazó contundentemente la aprobación del proyecto de Ley de Defensa de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil de Venezuela de 2014 por parte del presidente de Estados Unidos (EEUU), Barack Obama con el cual podrá sancionar a funcionarios venezolanos por supuesta violación de derechos humanos.

A través de su cuenta @NicolasMaduro, el Presidente expresó su repudio por las medidas injerencistas luego de hacerse pública la noticia sobre la aprobación de sanciones contra Venezuela que contemplan prohibir la emisión de visados y congelar los activos en territorio norteamericano de altos funcionarios del Gobierno, basandose en una supuesta violación de los derechos humanos.

El jefe de Estado expresó que “el presidente Obama ha dado hoy un paso en falso contra nuestra Patria, al firmar las sanciones a pesar del rechazo nacional y continental…”

Explicó que el primer mandatario norteamericano “Por un lado reconoce el fracaso de las políticas de agresión y bloqueo contra nuestra hermana Cuba quien con dignidad ha resistido y vencido”; y por otro lado “inicia la escalada de una nueva etapa de agresiones a la Patria de Bolívar en medio del rechazo total de nuestro pueblo…”.

Igualmente Maduro escribió que “son las contradicciones de un imperio que pretende imponer su dominación por cualquier vía, subestimando la fuerza y conciencia de la Patria.”.

Resaltó “Por eso, repudio las insolentes medidas tomadas por la élite imperial de los Estados Unidos contra Venezuela, a la Patria de Bolívar se Respeta”, fueron las palabras expresadas a través de la red social.

Advirtió que los “imperialistas del norte por cualquier vía seguirán fracasando, nuestra América más nunca será colonia de nadie, así lo juramos, así será…”.

El pasado 19 noviembre el gobierno estadounidense anunció su intención de aplicar sanciones al Gobierno de Venezuela alegando que el diálogo entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición no ha dado frutos.

ATAQUE CONTINUO

El proyecto de Ley que fue patrocinado por el republicano Marco Rubio y los demócratas Robert Menéndez y Bill Nelson, quienes apostaron y presionaron por la aprobación del documento legislativo por la Cámara Alta el cual tiene plazo para imponer las sanciones hasta el 31 de diciembre de 2016.

La decisión de Obama paradójicamente se produce días después de la imputación que hiciera el Ministerio Público a la exdiputada de la oposición, María Corina Machado por su vinculación con los planes magnicidas contra el presidente Nicolás Maduro.

Robert Menéndez, tras la aprobación del proyecto manifestó que “los individuos detrás de las violaciones de derechos humanos en Venezuela, no podrán seguir escondiéndose y serán responsabilizados” refiriéndose a los funcionarios venezolanos por la supuesta violación de los derechos humanos durante la ola de violencia que desató el líder de la derecha, Leopoldo López el pasado 12 de febrero hasta el mes de junio que cobró la vida de 43 venezolanos.

Marco Rubio, senador republicano de Florida y férreo enemigo del proceso revolucionario, el 4 de septiembre insistió en presionar al Senado para que votara lo antes posible para hacer realidad el proyecto de Ley.

Rubio en una carta dirigida al líder de la mayoría demócrata en la Cámara, Harry Reid, señaló que “el amplio abanico de abusos de derechos humanos en Venezuela exige la atención del Congreso de Estados Unidos”.

Sin embargo en mayo pasado la secretaria de Estado adjunta de EEUU para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson advirtió que las sanciones contra Venezuela podrían ser contraproducentes debido a que afectarían las relaciones de ambas naciones.

Comentó que no cree “que es necesaria una nueva legislación”

Mientras que un grupo de 14 legisladores demócratas anteriormente habían expresado su rechazo a las sanciones contra Venezuela.

Por ello decidieron enviar una carta al presidente Barack Obama para que la Casa Blanca se abstenga de sancionar a Venezuela, puesto que si lo hace “esto solo caldearía las relaciones entre ambos países”, reseñó el portal web de Telesur.

La Ley también sancionará a quienes proporcionan apoyo financiero, material o tecnológico significativo a la presunta violación de los derechos en Venezuela.

APOYO QUE FUE OBVIADO

Un grupo de activistas del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en abril se congregaron en la localidad de Takoma Park, en la ciudad de Washington, para protestar contra la eventual imposición de las sanciones al Gobierno de Venezuela que son una señal del irrespeto de EEUU contra los pueblos del mundo.

“Realmente las consecuencias de las sanciones que se están debatiendo en el Congreso hoy día es algo super importante porque es un claro indicador de que EEUU no respeta la soberanía de los países de América Latina”, fueron las declaraciones de la activista del observatorio Keane Bhatt.

AGRESIÓN CONTRA LA PATRIA

Por su parte el ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Ramírez manifestó su rechazo ante las decisiones imperiales.

“Las sanciones del Gobierno Norteamericano son un acto de agresión contra la Patria de Bolívar. Estamos obligados a movilizarnos y defendernos”, escribió Ramírez a través de su cuenta Twitter @RRamirezVE.

En un segundo mensaje expresó “El imperialismo norteamericano amenaza a nuestra Patria. Todo el pueblo unido en defensa de nuestra soberanía e independencia ¡Venceremos!”

Aseveró que “nuestra Patria cuenta con el apoyo de los pueblos del mundo en rechazo a la agresión del imperialismo norteamericano ¡Venezuela se respeta!”

Mientras que “El imperialismo norteamericano cuenta con el vergonzoso apoyo de la extrema derecha venezolana para agredir a la Patria de Bolívar”.

“El Pueblo, sus campesinos, jóvenes, soldados y obreros sabremos derrotar al imperialismo y defender la revolución Bolivariana. Viva Chávez !” fue el último mensaje publicado por el canciller en rechazo al anuncio.

CANALLA MEDIÁTICA HACE FIESTA

La ministra para la Comunicación y la Información, Jacqueline Faria también se expresó tras el anuncio de las sanciones del gobierno de EEUU contra funcionarios venezolanos.

“La canalla mediática hace fiesta con sanciones imperiales. ¡Son la antipatria!” Fue el mensaje publicado por Faria a través de su cuenta en Twitter @JacquelinePSUV.

Al respecto también tuiteó “Chávez, siempre Chávez: “Váyanse al carajo yanquis de mierda”

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