Almagro asumió como secretario general: “Trabajaremos para que Cuba vuelva a la OEA”

Ayer asumió Luis Almagro como secretario general de la Organización de los Estados Americanos. En su discurso de asunción de aproximadamente 20 minutos de duración, el excanciller uruguayo adelantó los parámetros que tendrá su gestión al frente del organismo continental.

“Este continente está cansado de racismo, de antagonismos, de persecución estéril” dijo el novel secretario general de la OEA. Entiende que las américas deberán estar marcadas “por la paz y debe vivir en democracia y todos los países que tendrán procesos electorales deberán tener procesos incluyentes y transparentes, así como en los tiempos constitucionales establecidos”.

Para Almagro, “la OEA debe tender una mano a todos aquellos países que pasan por momentos de crispación y antagonismo, que a veces sobrepasan los niveles de civilidad que la democracia regional debe esperar”.

Citó un dicho islámico “que señala que nada es permanente en este mundo, ni siquiera nuestros problemas” y remarcó que la gobernabilidad democrática en las naciones “va más allá de las elecciones”.

Anunció como una de sus iniciativas centrales en la gestión que ayer comenzó la de crear una “escuela de gobierno”, para funcionarios públicos “como una herramienta para fortalecer las prácticas de transparencia institucional, la búsqueda de consenso y la rendición de cuentas ante la ciudadanía”.

Adelantó que pondrá énfasis en “trabajar en materia de transparencia y combate a la corrupción”, por lo que ofrecerá la estructura de la OEA para capacitación de los funcionarios, y citó al expresidente José Mujica en estos aspectos de transparencia, señalando que “estos valores los ha expresado ya José Mujica como claros valores del continente”.

Consideró que el restablecimiento del diálogo entre Cuba y Estados Unidos “abre un efecto de distención y benefactor” para el hemisferio y anunció que “trabajaremos para que Cuba vuelva a la OEA”.

“Hace dos meses en este mismo lugar fui electo secretario general dije que no quería ser administrador de la crisis de la OEA sino el impulsor de su renovación” y “tras la transición reafirmo que hemos constatado que existen áreas donde podríamos tener mejor alineamiento estratégico y eficiencia. Mejor demanda de servicio que podemos ofrecer desde el organismo para que las acciones de la organización tenga el apoyo de todos los países”, sostuvo.

Adelantó que en el área financiera y administrativa “buscaremos una gestión por resultados para asegurar el lineamiento con la visión estratégica”, y terminó citando al exprimer ministro israelí Simón Péres: “Mi sueño es ser simplemente pragmático”.

Sanducero

Luis Almagro nació en Cerro Chato, departamento de Paysandú. Es casado con la también diplomática sudafricana Marianne Birkholtz y tiene 7 hijos. Antes de sumarse al MPP, fue militante del partido Nacional y trabajó cerca del excanciller Alvaro Ramos, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990-1995).

Fue secretario de las embajadas en Alemania e Irán y embajador en China antes de ser nombrado por el expresidente José Mujica como canciller.

En las últimas elecciones nacionales fue electo senador. Es vegetariano y exvelocista aficionado. En el fútbol, es seguidor del Club Nacional de Football.

La República

Discurso del secretario general de la OEA, Luis Almagro Lemes en su toma de posesión

26 de mayo de 2015 – Washington DC

Una región de y para todos los Americanos

En 2020, al finalizar mi mandato, la OEA debería ser reconocida como el foro político hemisférico, que con participación igualitaria de todos los países de las Américas, trabaja, en un clima de paz, para fortalecer la democracia, promover y proteger los derechos humanos, impulsar el desarrollo integral y la seguridad multidimensional para así apoyar la prosperidad con oportunidades de progreso para todos.

Nuestro lema será: Más Derechos para más gente en las Américas

No será sorpresa si les vuelvo a repetir que mi acción como Secretario General de la OEA a partir del día de hoy estará guiada por una serie de principios que como tales serán la guía para la acción en estos cinco años
• Promoción y Protección de los Derechos Humanos.
• Promoción y Defensa de la Democracia y la Carta Democrática de la OEA.
• Cooperación y Solidaridad Hemisférica e Internacional para el Desarrollo Integral y ambientalmente sostenible
• Promoción de iniciativas hemisféricas y de cooperación con los países para asegurar la Seguridad ciudadana y multidimensional
• Solución Pacífica de las controversias
• Promoción y Defensa de la Autodeterminación de los Pueblos y No injerencia en aquellos asuntos que son de la jurisdicción interna de otros Estados,
• Fomento de la Integración y coordinación entre grupos regionales

En estos 5 años será necesario llevar a la realidad el proceso de transformar la OEA a las realidades del Siglo XXI. Ello implica insertar la institución en un mundo diferente al que la vio desarrollarse, crecer y operar.

El mundo de hoy es evidentemente multi-polar con un claro ascenso de los países emergentes, más allá de coyunturas que como la actual, puede ser desfavorable. De cara al final de nuestra administración la población urbana, en el mundo en general y en Asia en particular, seguirá aumentando, y las clases medias de los países emergentes se convertirán en un nuevo factor dinamizador de la economía mundial. Esta creciente urbanización continuará presionando la demanda por alimentos lo que generará nuevos desafíos, por ejemplo en el área ambiental.

Al mismo tiempo estamos en un mundo de redes cada vez más interconectadas entre sí, cuyo uso no es neutral, podemos perseguir objetivos nobles como los que persigue la OEA y los organismos multilaterales o ser usados para la destrucción y la barbarie, pero no podemos estar ausentes de ellas, ya que representan el mundo de hoy y del futuro.

Es también, un mundo de incertidumbre donde el poder se expresa de las más variadas y cada vez menos tradicionales modalidades, en el que tenemos que avanzar una agenda positiva para colocar a la OEA a la altura de las circunstancias y evitar que el hemisferio vuelva a caer en las prácticas de una guerra fría, que debemos de todas formas bloquear. Y para ello debemos fortalecer las capacidades de negociación, de mediación y de construcción de consensos en esta OEA que nos alberga a todos los países del hemisferio.

Desde el punto de vista del desarrollo, somos más de mil millones de personas en este hemisferio, una de cada 7 personas en el mundo es americano. En las Américas se produce más de un cuarto del Producto Interno Bruto (PIB) global. Tenemos enormes recursos y potencialidades.

En la última década, los países del hemisferio, principalmente en América del Sur, lograron un crecimiento económico sólido, expandiendo sus economías a un ritmo que sobrepasó el 4% anual. Ello, como resultado de los más favorables términos de intercambio, principalmente en las materias primas más competitivas y por el incremento del consumo interno. De la mano de esta tendencia y de las políticas sociales incluyentes, más de 80 millones de latinoamericanos dejaron atrás la pobreza y la clase media se ha ensanchado como nunca antes.

Empero, mucho resta por hacer, aun la desigualdad es obstinada y la coyuntura actual, caracterizada por una reducción del dinamismo mundial y de los precios de los productos que gran parte de los países del continente exporta, unido a un descenso de la demanda proveniente de países claves como China, y el tibio repunte de la demanda del G8, ha resultado en una tasa de crecimiento en los últimos meses, y en perspectiva muy por debajo de los promedios de la década pasada.

La cuestión de la desigualdad y la generación de oportunidades para todos los ciudadanos, independiente de su raza, género, lugar de nacimiento, condición social, u orientación sexual sigue siendo una preocupación presente en todos nuestros países desde Canadá hasta la Patagonia.
Día a día, miles de americanos emigran en busca de un mejor futuro. Ellos y sus familias están en una posición de alta vulnerabilidad. Sus derechos deben ser asegurados.

Es por todo ello que mi administración hará del lema “MÁS DERECHOS PARA MÁS GENTE”, su motivo de existencia, porque el hemisferio está harto de exclusión, de derechos políticos, económicos o sociales para algunos pero no para todos. Está cansado de racismo, de persecución, de prejuicios y antagonismos estériles.

El hemisferio está marcado por la paz y vive en democracia, si bien la calidad de las mismas difiere. Sin embargo, insisto que en todos los países que tendrán procesos electorales es necesario que las elecciones sean incluyentes y transparentes así como en los tiempos constitucionales establecidos.

Así las cosas, en el terreno de la gobernabilidad democrática, la OEA debe tender una mano a aquellos países que atraviesan momentos de crispación y antagonismos que a veces sobrepasan los niveles de civilidad a los que la democracia regional debe aspirar.

Porque la gobernabilidad democrática va más allá de elecciones, una de las iniciativas centrales que mi administración buscará implementar es una escuela de gobierno para funcionarios públicos y miembros de la sociedad civil del hemisferio, como un herramienta para fortalecer las prácticas de transparencia institucional, la búsqueda de consensos para encarar reformas y la rendición de cuentas ante la ciudadanía.

La probidad, la ética y el decoro republicano no son valores de signo ideológico, son valores esenciales de la democracia cuyo ejercicio devuelve la esperanza a las nuevas generaciones, en tanto que la colusión de la política y el dinero en el esfera pública, no hacen otra cosa que alejarlas de la acción política y de participar en la toma de decisiones que decide su futuro.

Es por ello que también pondremos énfasis en nuestro accionar en trabajar en conjunto con los países en materia de transparencia y combate a la corrupción, ofreciendo el apoyo de la OEA en materia de capacitación, acceso a mejores prácticas de transparencia y rendición de cuentas.

Estos valores son parte de una agenda que también se expresa en el terreno regional e internacional y de la que el ex presidente de Uruguay José Mujica es un claro exponente.
Decía Mujica en una de sus últimas participaciones en un foro internacional “la verdadera innovación en política es vivir como uno piensa, ya que de lo contrario se arriesga a que termine pensando como uno vive”. Sencillas, pero sabias palabras en la realidad hemisférica de hoy.

Estimados todos,

La Cumbre de las Américas, celebrada el pasado mes en Panamá marcó un punto de inflexión en nuestro hemisferio. La inclusión de Cuba junto a las renovadas relaciones bilaterales con Estados Unidos abre un abanico de distensión de efecto benefactor para todo el hemisferio.

Trabajaremos para que Cuba pueda integrarse plenamente a la OEA, obviamente tomando en cuenta la necesidad de respetar tiempos y procesos que no están bajo nuestro control.

De la interacción y diálogo en la cumbre, surgen objetivos y preocupaciones comunes que entendemos alineados a varias de las iniciativas que hemos venido planteando en los últimos meses y que serán el centro de nuestra acción:

• Seguridad Ciudadana, tema que está entre los 2 ó 3 primeros en la preocupación de todos los países del hemisferio. Trabajaremos en una iniciativa hemisférica junto a las multilaterales con un enfoque integral del problema
• Escuela de Gobierno, la cual ya mencioné.
• Prevención de conflictos sociales. Facilitaremos el diálogo entre inversionistas de fuera y de la región con los Estados y las comunidades en aquellos sectores productivos claves que generan riqueza y conflictos en su distribución
• Prevención y gestión de desastres naturales en el Caribe y Centroamérica. Articularemos una red de mejores prácticas con el sistema de Naciones Unidas y los organismos multilaterales
• Interconectividad en el Caribe. Una iniciativa para superar las brechas de conectividad digital además de fluvial y aérea, atrayendo inversiones a dicha región para promover el progreso y la oferta laboral para los jóvenes.
• Sistema Panamericano de Educación, Una iniciativa que nos permita pasar de los logros en acceso a la educación a lograr un mejor impacto en los resultados de la misma a nivel superior

Amigas, Amigos

Hace dos meses, en este recinto, cuando por la voluntad de Países Miembros fui electo Secretario General dije que:

No me interesa ser el administrador de la crisis de la OEA, sino el facilitador de su renovación.

Tras un periodo de transición, donde empezamos a percibir el tamaño de los desafíos a enfrentar, lo quiero reafirmar una vez más con claridad.

Hemos constatado inicialmente que existen áreas donde es probable lograr mayor alineamiento y eficiencias. Les cito algunos ejemplos:
• No hay alineamiento entre la Visión Estratégica y la organización actual de la OEA
• Existen claras oportunidades de alinear mejor la demanda de servicios que los países requieren de la OEA con lo que la organización puede ofrecer
• Es clave mejorar la interacción y cohesión entre las tres partes vitales de la OEA, su personal, sus dueños o sea los gobiernos y los órganos que lo representan y la Secretaría General, para que las acciones de la organización cuenten con el apoyo de todos.
• El equipo de transición mantuvo reuniones con todos los actores involucrados, al tiempo que se inició un diálogo de ida y vuelta con el personal de la OEA auspiciado por dicho equipo y la Asociación de Personal. Los resultados servirán sin duda para orientar nuestra acción y mucho agradezco la participación de todos. Próximamente, organizaremos un Cabildo Abierto con todo el personal.
• En el área de la gestión organizacional, financiera y administrativa, re-orientaremos los procesos hacia una gestión por resultados para asegurar el alineamiento con la Visión Estratégica.
• También hay claras oportunidades para mejorar la interacción entre las diferentes partes del sistema interamericano y otros organismos que de integración regional que nacieron en la región en la última década
• Hay grandes potencialidades, si podemos articular los diferentes actores tanto de la OEA como del Sistema Interamericano y de sus socios.
• Hay también mucho por hacer en el mundo de la sociedad civil, las redes sociales y la comunicación para acercar a la OEA a la gente de las Américas. Queremos una OEA cercana a la gente.

Hemos hecho un repaso de los desafíos a los que se enfrenta el hemisferio y al mismo tiempo como pretendemos ir adaptando internamente a la organización para que pueda responder eficientemente.

Tendremos oportunidad de abordar todos estos temas con más detalle en ocasión de la Asamblea General del próximo mes de junio.

AL FINALIZAR, Y EN ESTA COYUNTURA DE CAMBIOS EN LA OEA, QUIERO HACER UN LLAMADO A LOS GOBIERNOS, SUS REPRESENTANTES EN EL CONSEJO PERMANENTE, AL PERSONAL DE LA OEA, A TODAS LAS PARTES DEL SISTEMA INTERAMERICANO Y A LOS SOCIOS DE LA OEA, A TRABAJAR JUNTO A LA SECRETARÍA GENERAL A PARTIR DE HOY PARA ALINEAR LAS ACTIVIDADES DE LA ORGANIZACIÓN A LA VISIÓN DE UNA OEA CADA VEZ MÁS CERCANA A LA GENTE, MÁS EFICIENTE, MENOS BUROCRÁTICA Y QUE CONTRIBUYA A LA RESOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS DE NUESTRO HEMISFERIO Y DE SUS CIUDADANOS.

¡JUNTOS, EN LA DIVERSIDAD, CON RESPETO, TOLERANCIA Y DIÁLOGO, PODREMOS, ASEGURAR MÁS DERECHOS PARA MÁS AMERICANOS!

OEA