Capital de Nicaragua está en serio riesgo por deforestación

Casi al mismo tiempo que ambientalistas realizaron un recorrido por algunas partes de la Cuenca Sur de Managua para diagnosticar su situación y cómo afecta al momento de las lluvias, las cámaras de la Construcción y de Urbanizadores informaron que presentarán propuestas de ordenamiento del crecimiento de las ciudades, especialmente en la capital, y para mitigar la vulnerabilidad de las mismas a las inundaciones.

El plan de medidas será primeramente expuesto al Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y luego se buscará reuniones con las autoridades correspondientes.

Aunque la preocupación por el deterioro de la zona boscosa existe desde hace varios años, este martes se dio la noticia de que la depredación ha avanzado al punto que se conserva solo el uno por ciento de bosque nativo, “prácticamente todo el bosque natural de la Cuenca ha venido siendo sustituido por la agricultura y sitios habitacionales”, lamentó el ambientalista Kamilo Lara, quien participó en la expedición en la que autoridades de la Alcaldía de Managua brillaron por su ausencia.

Lara hizo mención a una campaña de reforestación en toda la zona urbanizada como ofensiva, olvidando que existe una promesa sin cumplir de la Alcaldía de Managua de este tipo.

PROMESA DE “ANILLO VERDE” DESDE 2009

En octubre de 2009 la municipalidad se comprometió a ejecutar el proyecto llamado “anillo verde”, el cual pretendía reducir la erosión y las velocidades de las corrientes al potenciar la infiltración de agua en la zona alta de la ciudad.

A este problema planteado se le suma que Managua está asentada sobre materiales de origen volcánico, haciéndola vulnerable a sismos y aguaceros.

Melisa Schliz, del Instituto de Geología y Geofísica de Nicaragua IGG/CIGEO, y participante del recorrido, señaló que “en las partes altas de Managua se encuentran materiales del volcán Masaya, hecho que ocasiona intensa erosión en tiempos de lluvia. Este material se transporta creando sedimentación en la parte más baja de la Cuenca, que es donde está más urbanizada la ciudad”.

PROPONEN UN ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Rodrigo Pereira, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), intentó deslindar de responsabilidad a los urbanizadores por los daños e incluso destrucción que sufrieron en la inundación causada por las fuertes lluvias de la semana pasada varios residenciales privados, ante los señalamientos de las familias afectadas de que las casas son de materiales de mala calidad y que las zonas donde se construyeron son de alto riesgo.

“No podemos echarle culpa ni a las municipalidades ni a los constructores, hay que hacer un análisis para encontrar solución técnica”, dijo.

Pereira aceptó que “es un tema delicado” el del crecimiento urbanístico sobre todo de Managua pero “hay que verlo de manera profesional” a fin de que el sector privado y el Gobierno definan “medidas para beneficio de la nación”.

Reconoció el presidente de la CNC que Managua no puede seguir expandiéndose sin una planificación, pero rechazó que se frenen los proyectos de urbanizaciones.

“Nicaragua tiene un gran déficit de viviendas y no puedes venir de la noche a la mañana a poner restricciones de crecimiento” a las urbanizaciones, afirmó Pereira.

Entre las propuestas que afina la CNC y la Cámara de Urbanizadores (Cadur) es la creación de un Instituto de Planificación para que las obras públicas y privadas sean ordenadas.

Actualizar las normas de construcción, asegurar que los materiales con que se edifica sean de la calidad y exigir a quienes construyen o mejoran viviendas o negocios de manera informal cumplan las normas son requerimientos básicos.

“Trabajamos con el Instituto de Concreto y Asfalto la calidad de la construcción y autoconstrucción para capacitar al personal de las fábricas de bloques”, dijo.

La Prensa