En el comienzo de la 45ª Asamblea y con nuevo secretario general, la OEA aprueba iniciar un proceso de reforma

La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este lunes, durante su 45ª Asamblea General, una resolución que faculta al secretario general, el uruguayo Luis Almagro, a iniciar de inmediato el proceso de reforma y modernización de sus estructuras.

La resolución, que había sido negociada por las delegaciones durante varias semanas, “instruye al Secretario General, a someter a consideración del Consejo Permanente, la racionalidad y los ajustes que considere necesarios a la estructura de la Secretaría General, a más tardar el 31 de julio de 2015”.

Otro de los artículos faculta al Consejo Permanente de la entidad “a autorizar las transferencias de recursos entre los capítulos del Programa Presupuesto de la Organización para 2015 que sean necesarias para poner en vigencia las modificaciones en la estructura” de la OEA.

El texto de esta resolución es considerado por la OEA como el paso inicial en la marcha para pasar revista a la estructura de la entidad -una de las más antiguas del mundo en su tipo- para planificar una actualización a la realidad geopolítica del siglo XXI.

“Queremos instaurar una cultura de resultados”, dijo Almagro, un veterano diplomático uruguayo que se inaugura como cabeza del ente regional durante una Asamblea General, tras la salida en escena del chileno José Miguel Insulza, quien condujo la entidad por una década.

“Sin dobles discursos”: Almagro

En sintonía con el proceso iniciado por Insulza, impulsor de la adopción de una nueva “Visión Estratégica” para la OEA, Almagro subrayó que “debemos ser más eficientes con nuestros costos” a la vez que construir puentes con otros organismos regionales.

Así, señaló que ha comenzado un diálogo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para “evitar duplicación” de funciones, en una alusión a dejar a ese organismo el rol principal en las labores de desarrollo.

En la visión de Almagro, los diplomáticos de todo el continente deben concentrarse en “buscar los mejores caminos para que la OEA sea esa plataforma hemisférica de diálogo político que por su configuración ningún otro instrumento puede generar”.

La legitimidad que la OEA precisa expandir debe surgir “de una actuación de defensa irrestricta de la democracia y los derechos humanos, sin dobles discursos”, añadió.

En total 19 ministros de Relaciones Exteriores de los países del continente se dieron cita en la capital estadounidense, que debió asumir el rol de anfitrión luego que Haití -la sede original de las reuniones- desistiera por limitaciones económicas.

Preocupación por Guatemala

No obstante la agenda establecida, la Asamblea dedicó parte de su sesión matutina a discutir un proyecto de resolución presentado por el canciller de Argentina, Héctor Timerman, en apoyo a la realización de elecciones generales en Guatemala y rechazo a una eventual ruptura del orden constitucional en ese país.

La situación en Guatemala, cuyo presidente Otto Pérez podría perder su inmunidad por las denuncias de presunta responsabilidad en escándalos de corrupción en su gobierno, es de “preocupación” para Argentina, señaló Timerman.

Cancilleres y altos representantes latinoamericanos expresaron un virtual consenso en aprobar de inmediato un borrador que rechaza “cualquier amenaza de ruptura del orden constitucional” en Guatemala y manifiesta el apoyo al gobierno guatemalteco “en sus esfuerzos por fortalecer el Estado de derecho y preservar la institucionalidad democrática”.

El texto fue respaldado rápidamente por varias delegaciones y parecía que iba a ser aprobado de manera unánime. Sin embargo, la representante de San Vicente y las Granadinas, La Celia Prince, pidió más tiempo para que los países caribeños puedan revisar el texto en sus idiomas respectivos.

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