Gobierno de Paraguay acuerda con Israel la creación de plantas de agua potable para comunidades indígenas

El Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Empresa Odis Filtering LTD. firmaron un acuerdo para iniciar la construcción de 4 plantas de agua potable, en Israel, para 4 comunidades indígenas del Chaco.

La firma del documento se llevó a cabo entre el ministro de Agricultura, Jorge Gattini, el representante del Proyecto de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), Matvel Cuentas-Zavala y los representantes de Odis Filtering LTD., en el despacho del jefe de la Cartera Agropecuaria en la sede de la institución en Asunción.

Cuentas-Zavala informó que se trata de un proyecto piloto para 4 aldeas indígenas del Chaco que, en el futuro, podrá extenderse a otras, en cualquier punto del país.

El documento indica que la construcción de las plantas purificadoras y generadoras de agua potable se construirán en Israel, sede de la empresa, a partir de la firma del documento, en 2 meses. Las 4 plantas deberán estar instaladas en las comunidades en un plazo de 5 meses.

La inversión en los emprendimientos para las comunidades indígenas será del PNUD.
Estas plantas procesadoras podrán operar durante 20 años con un mantenimiento permanente de 3 veces por año.

“En la comunidad de La Herencia vamos a atender a 3 aldeas y en la comunidad Nisha toish a 1, con carácter piloto”, declaró Cuentas-Zavala.

“Si nos va bien y más adelante hay más recursos, vamos a poder extender el proyecto a una cobertura más amplia”, aseguró.

“La necesidad del agua potable en las comunidades indígenas es muy conocida. Muchas organizaciones lo han planteado y el mismo Gobierno es consciente de eso. Tanto es así que el mismo Presidente, Horacio Cartes, hizo una promesa en una de las visitas a estas comunidades, de que él les iba a proveer de agua potable y está cumpliendo su palabra”, recordó.

En palabras del representante del PNUD, “El MAG en sí mismo es la identificación de la necesidad y la solución al problema porque esto implica una solución técnica de cómo proveer el agua potable”.

“El PNUD -siguió explicando Cuentas-Zavala- presta su apoyo y asistencia para que este proyecto sea exitoso, basado en la experiencia que tiene realizando proyectos parecidos”.
La empresa israelí, con amplia experiencia en este tipo de trabajos al igual que la del PNUD en sus misiones de Paz alrededor del mundo, planea tomar el agua de los tajamares existentes en estas comunidades. El líquido será filtrado y potabilizado antes de ser depositado en los tanques para su consumo.

En algunas comunidades como la de Noicha Toich, en la zona de Teniente Irala Fernández, se excavarán pozos para extraer el agua hasta unos 100 metros.

Donde exista agua salina, como es el caso de Irala Fernández, las plantas deberán poder desalinizar y potabilizar el líquido.

“Con seguridad se va a obtener agua salada y esa agua salada va a ser potabilizada a través de un proceso que se llama ósmosis inversa”, explicó Cuentas-Zavala.

“ ”En el marco del proyecto del MAG y el PNUD hemos contratado a un proveedor de esas plantas y se ha seleccionado a una firma israelí que tiene mucha experiencia en el mercado mundial y como organismo de Naciones Unidas, proveyendo plantas similares para las Operaciones de Paz de la ONU. El acto de hoy fue para firmar el contrato con esa empresa”, explicó el agente del PNUD.

“A partir de hoy, en un plazo de 5 meses, debemos tener las 4 plantas instaladas una en cada aldea”, acotó.

A criterio de Cuentas-Zavala “parte de la estrategia del proyecto no es solamente tener las plantas instaladas y produciendo agua potable sino garantizar la sostenibilidad de los sistemas de agua”.

“El PNUD va a continuar apoyando a las comunidades indígenas por un periodo de dos años, proveyendo el servicio técnico contratado también con el proveedor de las plantas, la provisión de los insumos químicos para la potabilización y la energía eléctrica”, informó.
A partir de la firma del documento entre el ministro Gattini y los representantes de Odis Filtering LTD “empieza la construcción de la planta en Israel y en dos meses se tendría que instalar”, declaró.
“En parte del contrato con el proveedor está contemplada la capacitación de las comunidades para la operación y funcionamiento”, sostuvo.

“Se han intentado en el Chaco muchas soluciones para proveer agua potable y ninguno de esos proyectos tiene la envergadura de este. Acá se está instalando una planta que va a garantizar de manera permanente, después de un tiempo muy largo, agua potable segura para esas comunidades. El tiempo de vida útil de las plantas es casi 20 años, por un buen tiempo van a tener agua”, acotó.

La Nacion