Presidente recibió a consejero del Gobierno de EEUU por plan del Triángulo Norte

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, se reunió hoy con el consejero del Gobierno estadounidense Thomas Shannon para abordar temas de seguridad, gobernabilidad y prosperidad económica, enmarcados en el plan Alianza para la Prosperidad.

Sánchez Cerén “agradeció el apoyo” del gobierno de Estados Unidos al desarrollo de la región centroamericana y destacó que el país del Norte “ha sido siempre un socio estratégico”.

“No dudamos de que continuaremos en este camino”, dijo el jefe de Estado en la reunión privada.

La visita de Shannon se “enmarca en el impulso” del Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, formado por El Salvador, Guatemala y Honduras, que busca “generar oportunidades” en la región para frenar la “migración irregular” hacia Estados Unidos.

Shannon encabezó una delegación formada por el secretario adjunto de Estado, William Brownfield, y el secretario Adjunto de Seguridad Nacional, Alan Bersin.

También, por la administradora adjunta en funciones de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Beth Hogan, y el fiscal general adjunto, Kenneth Blanco.

Por su parte, el mandatario salvadoreño fue acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Benito Lara; el canciller, Hugo Martínez; el ministro de Defensa, David Munguía Payés y el director de la Policía, Mauricio Landaverde.

La embajada estadounidense en San Salvador confirmó a Acan-Efe que la delegación llegará “hoy mismo” a Honduras.

La gira del consejero del Departamento de Estado y su delegación por el Triángulo Norte de Centroamérica se extenderá hasta el 11 de julio.

De igual forma, otra delegación compuesta por representantes del Departamento de Comercio, el Departamento de Estado, la Oficina del Representante de Comercio y la Cámara de Comercio de Estados Unidos realizan desde ayer una visita por la región para “hablar sobre el diálogo público-privado” en la implementación del Plan.

La principal meta del mismo es promover el desarrollo de la región y frenar la inmigración ilegal de centroamericanos a Estados Unidos, después de que en 2014 se detectara un éxodo masivo de menores no acompañados que obligó al Gobierno norteamericano a declarar una “emergencia humanitaria”.

La Prensa Gráfica