Restablecimiento de relaciones diplomáticas: después de 54 años, Cuba y EEUU reabren embajadas

Cuba y Estados Unidos restablecieron hoy sus relaciones diplomáticas después de 54 años de interrupción, proceso que incluye la reapertura de la embajada de la isla en esta capital.

Después del primer segundo de transcurrido este lunes, ambos países reanudaron de manera oficial sus vínculos -rotos por Washington en 1961- según lo acordado por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama en su intercambio de cartas del 1 de julio.

El restablecimiento de nexos diplomáticos y la conversión de las secciones de intereses administradas por Suiza en embajadas constituyen un importante paso de cara a la normalización, pero no el único en un largo camino por andar.

Cuba recuerda la necesidad de lograr relaciones respetuosas y constructivas entre las dos naciones vecinas, lo cual pasa por el fin del aún vigente bloqueo económico, comercial y financiero, y de la usurpación de territorio (la Base Naval de Guantánamo).

También exige el cese de las transmisiones ilegales de radio y televisión, y de los planes subversivos dirigidos al cambio de régimen.

Raúl Castro y Obama anunciaron el pasado 17 de diciembre la decisión de avanzar en el acercamiento bilateral, con el reconocimiento por el jefe de la Casa Blanca de que décadas de hostilidad no aislaron ni derrotaron a la mayor de las Antillas.

A partir del anuncio, se activó un proceso de negociaciones que incluyó rondas en La Habana y Washington, además de contactos por los canales existentes, liderado por la directora general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, y la secretaria asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson.

Aquí se celebrará una ceremonia de reapertura de la embajada de la isla, la que prevé el izado de la bandera de la estrella solitaria, la entonación del himno nacional, la develación de una tarja y un breve discurso del canciller Bruno Rodríguez, en presencia de más de 500 invitados.

El solemne acto acogerá a una treintena de personalidades de la política, la cultura, el deporte y la ciencia en la mayor de las Antillas, así como a funcionarios estadounidenses encabezados por Jacobson, congresistas, empresarios y activistas.

Por su parte, el gobierno norteamericano informó que la reapertura de su sede diplomática en La Habana tendrá lugar hoy sin eventos significativos.

La ceremonia oficial sucederá “próximamente” con un viaje del secretario de Estado, John Kerry, a la capital cubana para el izado de la bandera de las barras y las estrellas.

En declaraciones a periodistas, el actual jefe de la Sección de Intereses del país caribeño y encargado de negocios una vez reactivada la embajada, José Ramón Cabañas, destacó el paso dado por las dos naciones y la importancia de mantener el clima de respeto y profesionalidad mostrado hasta el momento.

Cabañas señaló a Prensa Latina que deben superarse obstáculos en el camino de la normalización, como el bloqueo, además de impulsarse el trabajo en los temas de interés común “que son muchos y variados”.

Al respecto, el analista e investigador estadounidense Philip Peters invitó a estimular relaciones integrales, que permitan impedir retrocesos hacia el pasado.

Es importante que los dos gobiernos trabajen para construir mejores nexos y busquen vías de colaboración, ya se ha perdido demasiado tiempo, advirtió.

Prensa Latina

Relaciones Cuba-EE.UU., la victoria de un pueblo digno

La reanudación de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos constituye una victoria del pueblo digno de la isla sobre las políticas de hostilidad, afirmaron hoy personalidades invitadas a la reapertura de la embajada del país caribeño aquí.
El historiador de La Habana, Eusebio Leal, y el combatiente revolucionario y exdiplomático Ricardo Alarcón dialogaron con periodistas cubanos acreditados para cubrir el suceso acerca de la trascendencia del mismo.

Se trata de un reconocimiento de la legitimidad del pueblo cubano y su Revolución, la cual fue negada martilladamente durante muchos años, y al final, la resistencia heroica y la conducción de Fidel Castro y Raúl Castro logran vencer, precisó Leal.

Por su parte, Alarcón recordó que hace 54 años, el gobierno estadounidense rompió los vínculos “porque pensaba que nos liquidarían de inmediato”.

De acuerdo con el otrora líder parlamentario, el restablecimiento de lazos oficializado este lunes, a partir de la decisión del 1 de julio de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, solo puede explicarse sobre la base del “reconocimiento al otro y sus derechos”.

En enero de 1961, Washington puso fin a sus relaciones con Cuba, postura a la que siguieron agresiones armadas, ataques terroristas, planes subversivos y la permanente aplicación de un férreo bloqueo económico, con el claro propósito de imponer a la mayor de las Antillas un cambio de régimen.

Para el historiador de La Habana, a tan oscuro pasado debe sobreponerse la voluntad de abordar cuestiones más complejas y profundas en el escenario bilateral, de cara a su normalización.

“No es bueno que vivamos permanentemente azuzando discordias, nuestra buena voluntad está puesta sobre la mesa, y creo que también la del presidente de Estados Unidos”, señaló.

Asimismo, Alarcón destacó la importancia de sentarse en igualdad de condiciones a tratar el largo expediente que resta por resolver entre ambos gobiernos.

Respecto a la reapertura de las embajadas en La Habana y Washington, Leal calificó de alto valor simbólico el hecho de que comience por esta capital.

Nosotros fuimos expulsados de aquí, por donde empieza todo ahora, subrayó.

Alarcón y Leal forman parte de un grupo de 30 personalidades de la política, la cultura, la ciencia y el deporte en la mayor de las Antillas, invitadas para la ceremonia presidida por el canciller Bruno Rodríguez.

Prensa Latina

¿Qué representa la reapertura de las embajadas de Cuba y Estados Unidos?

El 17 de diciembre de 2014 la República de Cuba y Estados Unidos decidieron iniciar un proceso para restablecer relaciones diplomáticas, desde que en enero de 1961 este último decidiera romperlas luego del triunfo de la Revolución Cubana apenas dos años antes.

Fue el presidente de Cuba, Raúl Castro, quien anunció que tras sostener conversaciones con su par estadounidense Barack Obama, ambos acordaron adoptar medidas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos, basados en los principios del derecho internacional y la carta de las Naciones Unidas.

Como muestra de la histórica iniciativa, se produjo la liberación de tres de los Cinco héroes cubanos: Antonio Guerrero, Gerardo Hernández Nordelo y Ramón Labañino Salazar, quienes junto a René y Fernándo González habían sido sentenciados a largas penas por dar seguimiento a grupos extremistas radicados en la ciudad de Miami, estado Florida (EE.UU.), los cuales organizaban y financiaban acciones violentas contra Cuba.

En respuesta, Cuba otorgó la libertad al espía estadounidense Alan Gross, quien bajo la fachada del Programa de Asistencia de Estados Unidos (USAID), encabezaba un sigiloso proyecto para introducir satélites de forma ilegal a Cuba.

En los siete meses siguientes, entre Cuba y Estados Unidos se ha desarrollado un diálogo al más alto nivel que ha incluído la flexibilización de ciertas medidas que mantenía el Gobierno norteamericano contra el país caribeño. Destaca el arribo a Cuba del primer vuelo directo entre Nueva Orleans (EE.UU.) y La Habana en 57 años; la exportación comercial de tecnología para comunicaciones; el aumento de las remesas de 500 a 2 mil dólares por trimestre; el otorgamiento de licencias generales a viajeros autorizados en 12 categorías especiales como actividades periodísticas, educativas y familiares; así como la autorización para la exportación y ventas de bienes y servicios desde Estados Unidos.

Uno de los sucesos más resaltantes en todo este trayecto fue la presencia de Cuba en la VII Cumbre de las Américas (9-11 de abril), evento en el que de manera unánime los mandatarios asistentes respaldaron dicho acercamiento bilateral. Allí, los presidentes Raúl Castro y Barack Obama celebraron un encuentro histórico tras más de 50 años de ruptura de sus relaciones diplomáticas.

Casi un mes después, el presidente estadounidense notificó al Congreso de su país la solicitud de excluir a Cuba de los países “promotores del terrorismo”, que había figurado desde 1982.

Todos los países que integran esa lista acarrean sanciones por parte del Gobierno de Estados Unidos, entre las que podemos mencionar: vigilancia de las exportaciones con doble objeto; restricciones en la ayuda económica; restricciones financieras; bloqueo de créditos en el Banco Mundial e instituciones similares; y la posibilidad de prohibir a ciudadanos estadounidenses entablar relaciones financieras con esos países.

Con respecto a Cuba, esas medidas endurecieron y reforzaron el bloqueo económico, comercial y financiero desde hace más de 50 años. Para el 29 de mayo, en el marco de la cuarta ronda de conversaciones, el Departamento de Estado de EE.UU. Confirmó la salida de Cuba de los Estados patrocinadores del terrorismo.

Reapertura de embajadas

A raíz del triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959, bajo el liderazgo del Comandante Fidel Castro, sucedieron varios episodios de terrorismo promovido por el Gobierno de Estados Unidos, como lo fue la invasión de mercenarios a Playa Girón, entrenados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés), derrotada rápidamente.

Los continuos ataques contra Cuba se dieron porque el líder cubano inició una serie de transformaciones sociales que no fueron del agrado de Washington, por lo que este retira en noviembre de 1959 al embajador en EE.UU., de ese entonces, Ernesto López.

El 3 de enero de 1961, el presidente Dwight Eisenhower, días antes de traspasar el poder a John F. Kennedy, rompe relaciones con Cuba, luego de retirar en octubre de 1960 a su embajador Phillip Bonsal.

Desde este último hecho, el Gobierno de Estados Unidos arreció sus ataques contra Cuba, entre las que se encuentran: la prohibición de comerciar con Cuba (1963); firma del presidente George Bush de la “Ley para la Democracia Cubana” (Ley Torricelli ) que prohibía a las subsidiarias de las empresas norteamericanas en el exterior comerciar con Cuba (1992); el presidente Bill Clinton aprueba la Ley Helms-Burton que pretendía desestimular la inversión extranjera e internacionalizar el bloqueo a Cuba (1996).

Luego de un poco más de 54 años, el 1 de julio de 2015 el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex), anunció que para este 20 de julio Cuba y Estados Unidos abrirán embajadas permanentes en sus respectivas capitales.

¿Qué representa la apertura de estas embajadas?

Una embajada es la representación diplomática permanente de un Estado ante otro, cuya sede usualmente se fija en la capital de cada país. Por esto, la embajada de Estados Unidos se ubica en La Habana y la de Cuba en Washinton.

Dentro de las funciones que desempeña una embajada, en este caso de su figura máxima, el Embajador, destacan las siguientes: informar a su Gobierno sobre los eventos sociales, económicos, militares y políticos que tienen lugar en el territorio donde se encuentra; protege los intereses de su país en el país receptor; negocia con el gobierno del Estado anfitrión lo que su propio gobierno demanda o espera; promueve las relaciones amistosas entre ambos Estados. También se encarga de preparar tratados comerciales, políticos, culturales, visitas de Estado, entre otros.

Ambas embajadas, las de EE.UU. Y Cuba se consideran como residentes, dado que la sede se encuentra situada en el territorio del Estado ante el que se encuentran acreditadas. Dentro de ellas existe un agregado de defensa o agregado militar, que es el responsable de mantener los contactos entre las dos fuerzas armadas, así como de los negocios de armamento.

A pesar de las distintas muestras de acercamiento de Estados Unidos hacia Cuba y la voluntad de restablecer las relaciones diplomáticas, quedan varios temas pendientes en la agenda, el principal lo representa l reclamo cubano del fin del bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Washington desde hace más de medio siglo.

Dicho bloqueo viola los derechos humanos del pueblo caribeño y contraviene los principios y derechos fundamentales del Derecho internacional: Principio de igualdad soberana, Principio de no intervención, Principio de la Independencia y Derecho a la nacionalización.

El presidente Raúl Castro reafirmó en su intervención el pasado 15 de julio ante el Parlamento cubano, que para normalizar las relaciones de su país y Estados Unidos, es necesario eliminar el bloqueo. Pero el mandatario no se detuvo allí, sino que reiteró el reclamo de la devolución del territorio de la base naval de Guantánamo, el cese de transmisiones radiales y televisivas de Estados Unidos hacia Cuba y la eliminación de programas de desestabilización.

TeleSur